Tokio 2020 | Baloncesto femenino Revancha rumbo a cuartos

La selección se venga ante Serbia por la eliminación del Eurobasket y se mete en la siguiente ronda

EMILIO V. ESCUDERO

España vuelve a ser España. Un equipo feliz y comprometido. Máquina defensiva por momentos que tritura a sus rivales y talento puro en ataque. La recuperación de Torrens y la llegada de jóvenes sin miedo como Cazorla han revitalizado a la selección, que ha superado a Serbia en su segundo envite olímpico y ya está en cuartos de final. Ahí, en el sorteo que decidirá su rival, será casi seguro cabea de serie siempre que no caiga ante Canadá por más de nueve puntos.

Venía el partido marcado por el pasado Eurobasket en el que Serbia había eliminado a España en cuartos de final. Una derrota dolorosa en casa, que sacó a la selección por primera vez del podio de un gran torneo desde 2013. Primer fracaso de la era Mondelo. Una herida en toda regla.

Aunque se habían empeñado en separar ambos duelos -al menos de puertas para fuera-, las españolas salieron al duelo con rabia. Sobre todo Alba Torrens, ausente entonces por culpa del coronavirus. Su puesta en escena no había sido buena en el torneo olímpico -apenas 2 puntos frente a Corea- y por eso parecía imposible que fuera a fallar por segundo encuentro consecutivo. No lo hizo. Arrancó con dos triples consecutivos y cerró el cuarto con otra canasta más. Ocho puntos que le sirvieron a España para mantener el tipo ante la campeona de Europa.

85 España

Domínguez (7), Ouviña (10), Torrens (25), Gil (2) y Ndour (20) --quinteto inicial--; Palau (-), Cazorla (17), Conde (-) y Carrera (4).

70 Serbia

Dabovic (5), Vasic (11), Crvendakic (4), Brooks (16) y Krajisnik (11) --quinteto inicial--; Anderson (13), Jovanovic (4), Butulija (-), Skoric (-) y Stankovic (6).

  • Parciales: 19-20, 22-24, 18-14 y 26-12.

  • Árbitros: Rosso (FRA), Forsberg (DEN) y Silva (BRA). Eliminada Dabovic por faltas personales.

Sufría la selección bajo los aros, incapaz de cerrar el rebote para desesperación de Mondelo. Fluía bien el ataque, porque a Torrens se sumó Ndour, pero faltaba sellar los huecos en defensa. Demasiado cómodas las serbias en todo momento.

La entrada de Anderson volvió a ser un suplicio. Una pesadilla, como en Valencia. Un parcial de 11-0 obligó a España a pedir tiempo muerto (22-31, min. 12). Era demasiado grande la sangría y faltaban las ideas. Paró el choque Mondelo y devolvió a pista a Cristina Ouviña, la mejor a la hora de encontrar a sus compañeras.

Volvió a funcionar la selección, que fue poco a poco remontando la diferencia. Lo hizo de nuevo con los puntos de Astou y de Torrens, aunque empezaba a flaquear desde la línea de libres. Hasta con cuatro fallos en los últimos minutos del cuarto, que arrojó una desventaja de tres puntos al descanso para las de Mondelo (41-44).

Se volvió a empinar el choque tras el paso por los vestuarios. Se distrajo España un par de minutos y de nuevo se vio nueve abajo (43-52, min. 22). Una losa para la que Mondelo buscó una solución de emergencia. Puso en pista un quinteto inédito, con las jóvenes Carrera y Cazorla, junto a Ouviña, Torrens y Laura Gil. Veteranas y noveles. Una apuesta que le salió perfecta con cuatro triples consecutovs de Cazorla que le dieron la vuelta al marcador (57-55, min. 29).

Era la primera ventaja de España desde el primer cuarto y a ella se agarró para seguir creciendo, con Torrens otra vez como baluarte ofensivo. Sus puntos, tan añorados en Valencia, fluían en Tokio con facilidad (25 al final del partido) y con ellos amplió su ventaja la selección, que se fue hasta los diez mediado el último período (76-66). Boqueaba Serbia pidiendo auxilio, pero apretó más España. Dolía aún la herida del Europeo e hizo sangre la selección, que selló el triunfo holgado para asegurar los cuartos y dejarse muy cerca el primer puesto que le permitiría evitar a Estados Unidos en la antesala de las medallas.