Sandra Sánchez se abraza a Jesús del Moral tras su victoria. / Hedayatullah Amid (Efe)

Tokio 2020 | Kárate

Un regalo de aniversario muy dorado

Haciendo más especial aún la final olímpica en el Budokan ante la japonesa Kiyou Shimizu, este jueves hacía cinco años que Sandra Sánchez se casó con su entrenador y seleccionador, Jesús del Moral

PABLO M. DÍEZ Enviado especial a Tokio

Por si no bastaba con ganar la primera medalla olímpica de la historia del kárate en Tokio, a la japonesa Kiyou Shimizu y en el mítico Budokan, el templo de las artes marciales, aún había otro elemento para hacer más perfecta todavía la final soñada de Sandra Sánchez. Este jueves, 5 de agosto, se cumplían cinco años de su boda con su entrenador y seleccionador nacional, Jesús del Moral, a quien no pudo darle un regalo más dorado.

«¡Este es mi regalo para ti! ¿Dónde está el tuyo?», bromeaba Sandra, radiante de felicidad tras la mascarilla, en la rueda de prensa posterior a la entrega de medallas. Dándole un toque más español todavía a la ceremonia, las repartió Juan Antonio Samaranch, hijo del que fuera uno de los presidentes más longevos del Comité Olímpico Internacional (COI).

A pesar de la euforia desatada en la pareja, el propio Del Moral explicaba a este medio que la celebración tendría que esperar 24 horas porque el viernes compite otro de sus pupilos, Damián Quintero, quien también aspira al oro en la modalidad de kata. «Lo festejaremos todos juntos», aseguraba el seleccionador, convencido de las posibilidades de Quintero porque también es número uno del mundo y acumula otro largo historial de campeonatos mundiales, europeos y nacionales.

A pesar de que la final se celebraba en una fecha tan señalada para Sandra y Jesús, ambos estaban tan concentrados que ni siquiera se habían acordado. «La verdad es que somos unos despistados y no nos habíamos dado cuenta, pero hace que el momento sea todavía más especial», se congratulaba Del Moral. Como bien contaba, su historia de amor con Sandra nació entre puñetazos y patadas en el tatami cuando él era el seleccionador de Castilla-La Mancha y ella estaba en el equipo. Nunca mejor dicho, recordaba que «el roce hace el cariño». ¿Y cuando se pelean en casa recurren al kárate?, le preguntamos a Del Moral. «Sí, pero lo malo es que ella siempre me gana porque es más fuerte que yo», respondía entre risas.

Tras haber conquistado en mayo el Campeonato de Europa en Turquía y ahora el oro olímpico, su siguiente objetivo es el Mundial de kárate que se celebra en noviembre en Dubái. Una tríada perfecta y, si no cambian las cosas, irrepetible, ya que el kárate ha debutado en estos Juegos Olímpicos después de varias décadas de espera y volverá a desaparecer en París 2024 y Los Ángeles 2028. «Espero que esta presencia en Tokio sirva que gane más seguidores entre los niños y jóvenes y tenga continuidad olímpica porque es un deporte tan bonito que se lo merece», confiaba Jesús del Moral.

Eso mismo es lo que reclama Sandra Sánchez. A sus 39 años, bromeaba con un periodista que quería conocer sus planes de futuro preguntándole si la veía «demasiado vieja» para seguir compitiendo. El secreto de su éxito, como dejaba bien claro mirando a Jesús, es que «él confía plenamente en mí y, cuando me entrena, no es mi marido, sino mi 'sensei' (maestro)».