Tokio 2020 | Balonmano femenino Las Guerreras pierden por sus imprecisiones y se van de Tokio

Los errores en ataque tiran por tierra el trabajo de un grupo físicamente agotado que con la victoria de Hungría ante Suecia se queda fuera de los Juegos

ELOY DE LA PISA

Las Guerreras se han ido. No en espíritu, pero sí en juego, en concentración, en intensidad defensiva. Del equipo que maravilló ante Francia y se sobrepuso ante Brasil queda poco. La derrota ante Hungría del sábado fue un mazazo del que no se han recuperado. De la precisión se ha pasado a los errores y las pérdidas. La velocidad se ha transmutado en movimientos tardíos y el cansancio ha eliminado la frescura ofensiva. Demasiados obstáculos. Tantos que Hungría, que va claramente hacia arriba, no los desaprovechó, ganó a las suecas y dejó a las españolas compuestas y sin cuartos de final. Vuelta a casa de la peor manera posible: eliminadas porque no se supo hacer bien el trabajo.

Empezó mal, como casi siempre, el combinado español. Sin defensa, sin portería, con muchas dudas en ataque y con imprecisiones constantes. Un escenario que era jauja para las rusas. Un equipo grande, que tiene problemas ante las circulaciones rápidas del rival y que se mueve muy bien contra defensas hundidas. Y las Guerreras les dieron todo lo que querían. Aquello iba camino del desastre.

Carlos Viver optó entonces por el plan B: defensa mucho más abierta, a riesgo de que la pivote se encontrara con situaciones de ventaja. Pero ganar profundidad permitía elevar las opciones de robar balón o de provocar el fallo de las rusas. Oye, tal cual. De seis abajo se pasó a uno por detrás en el descanso. Más extremos, más combinación, más portería, esos fueron los tres elementos de la medicina.

31 España

Silvia Navarro y Merche Castellanos. Marta López (7), Carmen Martín (3), Eli Cesáreo, Jénifer Gutiérrez (1), Nerea Pena (6), Lara González (2), Sole López, Alicia Fernández (3), Almudena Rodríguez (4), Ainhoa Hernánez, Paula Arcos (2), y Sandy Cabral (3).

34 COR

Sedoykina y Kalinina (1). Kuznetsova (4), Gorshkova, Dmitrieva (5), Sen (2), Vyakhireva (7), Vedekhina (2), Bobrovnikova (1), Makeeva (4), Fomina (1), Ilina (4), Managarova (3) y Skorobogatchenko.

  • Marcador cada cinco minutos: 3-5, 6-8, 8-10, 10-16, 13-17, 17-18 -descanso- 19-21, 20-25, 21-27, 26-30, 27-33 y 31-34.

  • Árbitros: Los daneses Handsen y Madsen. Compensadores y con un extraño criterio para señalar faltas en seis metros.

Un fármaco que continuaron aplicando en la reanudación, hasta que las pérdidas, las malditas pérdidas, rompieron la confianza del grupo y con ello abrieron la puerta a las rusas para que empezaran a aplastar al equipo español. Las ayudas en defensa o llegaban tarde o directamente no llegaban. Y las Guerreras se fueron deshaciendo como un azucarillo conscientes de que el partido que había que ganar o empatar se iba a perder pese a anotar 30 goles por primera vez en el torneo. Una de esas paradojas del deporte.

La derrota implicaba que si Hungría derrotaba a Suecia, ya clasificada como primera de grupo, España estaría fuera de los cuartos de final. Un extremo que finalmente se ha cumplido, por lo que Tokio 2020 ya es historia para las Guerreras.