Tributo a un señor del deporte: José Antonio Ruiz Caballero

10/02/2020

Sentido adiós al vicepresidente de la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas en los diferentes municipios de Gran Canaria.

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En todos los campos de fútbol de Gran Canaria se guardaba en esta última jornada un emotivo minuto de silencio en memoria de una persona que le dio muchísimo al deporte de Gran Canaria en muchos ámbitos, universitario, historiador, doctor, entrenador, directivo, escritor, federativo, ... pero, sobre todo, una buena persona, José Antonio Ruiz Caballero dejó tras de si una estela de señor del deporte.

La gran mayoría de los jovencitos que jugaban en esta jornada probablemente no sabrían por quien estaban inmersos en esa ceremonia respetuosa del minuto de silencio, pero a buen seguro que sus padres y sus abuelos les podrían decir que, entre otras muchas cosas, ese caballero del deporte, estaba, junto al Maestro Germán Dévora, en el banquillo de la UD Las Palmas la noche del 29 de marzo de 1986, cuando la escuadra amarilla perdía por 1-3 contra el Real Madrid de la Quinta del Buitre y Hugo Sánchez, y en un final trepidante e inolvidable para quienes lo vivieron, le dio la vuelta al marcador (4-3, con goles de Narciso, Contreras -2- y el chileno Santis) en un partido que está en la historia del fútbol canario de las últimas siete décadas.

PROTAGONISTA IMBORRABLE. Y conviene recordar que en aquellos tiempos de 1986, sin internet, ni moviles, y mucho menos wassap o similares, la vida era muy diferente y aquí cabe rescatar unas declaraciones del delantero chileno Jorge Koke Contreras al diario digital tintamarilla.com. Koke quien anotó el gol decisivo, de penalti cometido sobre Juani Castillo. Corría el minuto 86. Y así lo recordaba el delantero chileno «Todo el Estadio Insular coreaba mi nombre: Koke, Koke, Koke, ... Ese año había fallado tres penales. Por eso le pegué con toda mi alma para asegurar el histórico triunfo. Creo que mucha gente se enteró del resultado al día siguiente, por la prensa, porque cuando el marcador iba 1-3 se apagaron en muchos hogares los aparatos de radio».

José Antonio Ruiz Caballero, siempre moderado en sus declaraciones y ademanes, le dio carácter de normalidad a una gesta de época, pero su sonrisa hablaba de un hombre feliz.

Y como escribía ayer mismo, otro catedrático del deporte canario como es Rafael Reyes Romero, «el espacio se queda corto para tratar de relatar una historia y una vida tan prolífica como la que disfrutó José Antonio Ruiz Caballero».