Tragedia en el fútbol argentino: un muerto y centenares de heridos

La policía usó el gas lacrimógeno para contener a 10.000 hinchas, muchos con entrada, que trataron de acceder a un estadio ya abarrotado para el duelo entre Gimnasia de La Plata y Boca Juniors

A. MATEOS

El pasado sábado, una estampida en el estadio Kanjuruhan de Indonesia, a causa de una intervención policial con gases para reducir a hinchas visitantes que habían invadido el césped, acabó en tragedia. 125 muertos. Esta madrugada, lejos de tener en mente estos hechos recientes, el partido entre Gimnasia de la Plata y Boca Junios, de la liga argentina, ha acabado en una nuevo enfrentamiento entre policía y aficionados.

Corría el minuto nueve del partido, cuando los jugadores escucharon detonaciones y el humo de los gases invadió las gradas del estadio de Gimnasia. El árbitro decidió suspender el encuentro y los protagonistas se marcharon a los vestuarios. En las afueras se estaba viviendo una nueva batalla entre policías y aficionados. Según afirma el titular de la Agencia argentina de Prevención de la Violencia en el Deporte, Eduardo Aparicio, «10.000 personas intentaban acceder al estadio -ya abarrotado- cuando las puertas se habían cerrado».

Los agentes intentaron contener a la multitud con el uso de gases lacrimógenos, que luego invadieron el terreno de juego y afectaron a los aficionados que ya estaban en las gradas, incluido a los propios jugadores. Las autoridades argentinas creen que la posible sobreventa de entradas podría ser la causa de que miles de hinchas se quedasen a las puertas de un estadio ya abarrotado. En los accesos, muchos mostraban su entrada original mientras la policía trataba de contener a los aficionados. Unos hechos que recordaron lo sucedido en la última final de la Champions en París, donde se vivieron imágenes similares entre aficionados del Liverpool y la policía francesa.

El balance del caos vivido es demoledor: un fallecido de 57 años a causa de un paro cardiaco durante los incidentes y un centenar de heridos, según ha explicado el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni. El titular ha señalado que la «responsabilidad de lo sucedido» es del club organizador del espectáculo. Es decir, Gimnasia.

Las imágenes difundidas en las televisiones locales y a través de las redes sociales, vuelven a manchar el fútbol argentino, que cuenta con graves altercados a lo largo de su historia. Una de las medidas que se aprobó hace unos años en el país para acabar con la violencia en el fútbol, fue la de prohibir el desplazamiento de aficionados visitantes. Según datos de la ONG Salvemos al Fútbol, Argentina cuenta con más de 200 muertos vinculados a la violencia en este deporte desde la década de los 90.

La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) emitió un comunicado donde condenaba «enérgicamente los hechos de público conocimiento acontecidos hoy en las inmediaciones del estadio de Gimnasia y Esgrima La Plata» y transmitió «su compromiso de continuar trabajando para erradicar esta clase de episodios que empañan la fiesta del fútbol».

El partido entre Gimnasia y Boca era una jornada clave en la liga argentina. A falta de cuatro jornadas para el final, los locales buscaban reengancharse a la lucha por el campeonato y los visitantes, auparse al liderato.