El trofeo de la Eurocopa presidió el sorteo de la fase de clasificación. / Kai Pfaffenbach / reuters

Clasificatorios

Escocia, Noruega, Georgia y Chipre, rivales de España hacia la Eurocopa 2024

La Roja contó con la fortuna para evitar a uno de los rivales complicados del bombo B aunque se encontrará con el voraz Haaland y el peligroso Kvaratskhelia, dos de las últimas sensaciones del fútbol europeo

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

La selección española ya conoce su hoja de ruta hacia la Eurocopa de Alemania del año 2024. La Roja estará encuadrada en el grupo A y compartirá su camino con Escocia, Noruega, Georgia y Chipre, con dos plazas en juego para la fase final, por lo que no debería tener excesivos problemas para alcanzar su objetivo y estar en el gran torneo de combinados nacionales del Viejo Continente, algo que siempre ha conseguido desde el ya lejano 1992, última edición de la que no fue partícipe.

Frente al combinado escocés, uno de los más asequibles adversarios del peligroso bombo 2, en el que por ejemplo estaban Francia e Inglaterra como grandes amenazas, España ya se encontró en la fase de clasificación para la Eurocopa de Polonia y Ucrania de 2012. Solventó entonces con doble victoria por 3-1 en el Rico Pérez de Alicante y 2-3 en Hampden Park el enfrentamiento. Aunque estuvo en la Eurocopa multisede de 2021, su primera fase final en un cuarto de siglo, su nivel está lejos de las mejores selecciones europeas. Cuenta con algunos nombres interesantes como los defensas del Arsenal y del Liverpool Kieran Tierney y Andrew Robertson, además del excepcional empuje de su afición, la Tartan Army, como gran atractivo.

Más complicada parece Noruega, a priori el escollo más duro del grupo. El conjunto escandinavo cuenta con el demoledor Erling Haaland como gran estrella y eso ya lo dice absolutamente todo. Al ariete del Manchester City, que suma 20 goles en trece partidos hasta la fecha con la camiseta 'sky blue' y es actualmente el jugador más en forma del mundo, se le resiste el éxito con su selección, a la que no pudo meter ni en la Eurocopa multisede del pasado verano ni en el Mundial de Catar que ya asoma en el horizonte inmediato. Una espina que tratará de quitarse como sea en un grupo en el que Noruega aspira como mínimo a ser segunda.

El combinado ahora dirigido por Stale Solbakken es un viejo conocido de los clasificatorios para las Eurocopas de 2021 y 2004 –en una agónica repesca bien resuelta por la España de Iñaki Sáez– y aunque La Roja solo cedió ante el combinado nórdico en uno de sus ocho enfrentamientos previos, fue especialmente doloroso al tratarse de la fase final de la Eurocopa de Países Bajos en 2000, con aquel error de Molina que complicó y mucho el pase a cuartos de final.

Viejos conocidos

Georgia tiene menos nombre pero cuenta con el atacante del Nápoles Khvicha Kvaratskhelia como principal amenaza. El zurdo de Tiflis es una de las auténticas sensaciones de la Serie A italiana y de la Champions, dos competiciones de auténtico lujo en las que su equipo camina con paso firme. Acumula seis goles y cuatro asistencias en once partidos con el conjunto partenopeo y además ya sabe lo que es marcar un gol a España.

Y es que Georgia es un rival de reciente recuerdo, pues se cruzó en el trayecto de los hombres de Luis Enrique hacia el Mundial de Catar, con doble victoria española, aunque muy ajustada en Tiflis (1-2), con tanto inicial de Kvaratskhelia que obligó a una épica remontada, culminada con diana 'in extremis' de Dani Olmo. En cinco ocasiones se ha enfrentado España al conjunto caucásico, muy mejorado en los últimos años, con un balance de cuatro triunfos y una sola derrota, en un amistoso disputado en Getafe y previo a la Eurocopa de Francia en 2016.

Por último, Chipre es un clásico de los clasificatorios para la Eurocopa y en principio, el rival más asequible del grupo. Hasta ocho veces se ha medido España ante este pequeño país isleño del Mediterráneo, con siete triunfos, generalmente holgados, y una sonrojante derrota por 3-2 en Lárnaca en septiembre de 1998. Aquel sonado tropiezo marcó el futuro de la selección española, pues puso punto final a la longeva era de Javier Clemente en el banquillo nacional y dio la alternativa a José Antonio Camacho.

España tratará de ganarse uno de los dos billetes directos para la fase final en cuatro ventanas internacionales de dos partidos que tendrán lugar en marzo, septiembre, octubre y noviembre de 2023, al estar encuadrada en uno de los siete grupos de cinco selecciones por tener que disputar la final a cuatro de la Liga de Naciones en junio del próximo año.

Luis Enrique, tras el sorteo. / reuters

Luis Enrique advierte sobre Haaland, «la gran estrella mundial»

Aunque todavía es una incógnita si Luis Enrique estará al frente de la selección en marzo de 2023, cuando comience la fase de clasificación para la Eurocopa de Alemania de 2024, el seleccionador español fue el encargado de valorar el sorteo, reconociendo la satisfacción por haber evitado a las grandes selecciones del bombo 2 aunque cauto ante unos rivales que como muchas veces se ha encargado de recordar el asturiano, cada vez están más cerca de las mejores y son capaces de poner en dificultades a cualquiera en un partido.

«En el fútbol los resultados sorpresa siempre aparecen y nuestro trabajo es analizar a esas selecciones cuando llegue el momento. Si es por evitar a esas dos selecciones potentes (Francia e Inglaterra, las dos más fuertes del bombo 2) sí, contentos», señaló en líneas generales tras conocer la hoja de ruta hacia el próximo gran torneo de selecciones en Europa.

«Con Georgia ya nos costó muchísimo en los dos partidos de la anterior fase de clasificación (Para el Mundial de Catar); Noruega tiene a la gran estrella mundial, un jugador que es bonito de ver por lo que representa en el mundo del fútbol; Escocia es una de las selecciones que está mejorando muchísimo sus resultados...», analizó ya más en profundidad a continuación.

«Un grupo interesante que evidentemente necesita de nuestro mejor rendimiento para lograr la clasificación y a esperar que lleguen esas citas», zanjó el entrenador gijonés, que tiene contrato hasta la conclusión del Mundial de Catar, en diciembre, y cuya continuidad ya de cara a la clasificación para la Eurocopa y para la final a cuatro de la Liga de Naciones de junio de 2023 sigue todavía en el aire, sin que ni el seleccionador ni la Federación se pronuncien definitivamente sobre una hipotética renovación.

«No se sabe qué va pasar contigo, conmigo ni con nadie. El futuro no existe. El presente es tan maravilloso como representar a tu país en un Mundial. Venimos al sorteo, pero quién sabe... Lo mismo en la Eurocopa no estamos ninguno de nosotros», dejó en el aire, enigmático, Luis Enrique.