Eric García, durante su rueda de prensa con la selección española. / EFE / atlas

Liga de Naciones

Eric García asume galones en un eje de la defensa con poco rodaje

Frente a las ausencias de Laporte e Iñigo Martínez, el jugador del Barça y Pau Torres se erigen en la teórica pareja de centrales titular

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

Suele estar en el ojo del huracán cuando juega con la selección, pero lo cierto es que Eric García (Barcelona, 2001) sigue siendo importante para Luis Enrique a menos de dos meses para el inicio del Mundial de Catar. La relevancia del central del Barça aumenta en esta última ventana internacional antes de la cita mundialista a tenor de las bajas en la zaga española. No están Aymeric Laporte e Iñigo Martínez, los dos jugadores más experimentados en esa parcela del terreno de juego más allá de Sergio Ramos, una opción que ya parece definitivamente descartada por el seleccionador español.

Las ausencias sitúan a Eric García y Pau Torres como la teórica pareja de centrales titular para los partidos de la Liga de Naciones ante Suiza y Portugal, con Diego Llorente y Guillamón en la recámara, pero la presión del entorno parece no pasar factura a un futbolista consciente de su papel relevante en la pizarra táctica de Lucho por su aseada salida de balón. «Le tengo que estar muy agradecido. No era fácil, lo sé. Lo que me pide en el campo es muy parecido a lo que me piden en el Barcelona», dijo el defensa al ser preguntado por su relación con el entrenador asturiano, uno de sus grandes valedores desde que debutó con España en septiembre de 2020, siendo todavía futbolista del Manchester City.

«No me afectan, me acostumbré la temporada pasada. Al principio sí que me sorprendió un poco, pero entiendes de qué va esto. Escuchas a los que más saben y ya está», explicó el internacional español al ser cuestionado por las críticas a su desempeño en la selección, dejando claro que pese a su insultante juventud -21 años-, ya es un futbolista hecho y derecho, acostumbrado a la exigencia de la elite.

Habituado a una feroz competencia en el Barça, donde le acompañan en el puesto Araujo, Koundé, Christensen y Piqué, se da la paradoja de que el panorama está mucho más despejado en la selección española. Aunque 17 duelos como internacional no permitan todavía hablar de un peso pesado en La Roja, ni mucho menos, solo Pau Torres, con 19 internacionalidades, le supera entre la nómina de centrales convocados por Luis Enrique en esta ocasión. Diego Llorente, otro habitual pero con más citaciones que minutos, acumula una decena de encuentros con España, mientras que Guillamón ha disputado solo dos amistosos, incluido aquel ante Lituania previo a la Eurocopa en el que la Federación recurrió a los jugadores de la sub-21 por el contagio de covid-19 de Sergio Busquets.

Revancha

Aunque no se trate de un gran torneo y el Mundial esté a la vuelta la esquina, la Liga de Naciones tiene un significado especial para el zaguero catalán, pues todavía guarda en el recuerdo reciente la final de la última edición, que España acabó cediendo ante la Francia de Mbappé y Benzema con un polémico gol del atacante del PSG. El parisino inició la carrera por delante de la defensa española pero habilitado por un toque involuntario de Eric García y una normativa sobre el fuera de juego que ya es historia. «Era bastante obvio que esa jugada era fuera de juego. El otro día ya en la charla arbitral nos dijeron que habían cambiado de criterio, es algo tarde pero al menos han rectificado», valoró el central azulgrana en relación a aquella polémica que le situó en el foco con un título oficial en juego y que ahora pretende dejar atrás, logrando el pase a la final a cuatro y la revancha en ella con el trofeo que se resistió en Milán.

Ahora, España tiene la opción de repetir presencia en fase decisiva de la competición, que se disputará en junio de 2023. Parte con dos victorias y dos empates en cuatro encuentros y por tanto ocho puntos de doce posibles, uno por delante de Portugal. Se enfrenta a Suiza en Zaragoza el sábado y al combinado luso en Braga el martes, un duelo que se presume decisivo para decidir el primer puesto del grupo, el único que otorga el billete para la ronda decisiva. «Ojalá podamos volver a la fase final. Tenemos dos partidos ante dos rivales muy complicados pero ya los conocemos de la última ventana», señaló Eric García sobre el próximo reto. Primero la Liga de Naciones, luego el Mundial.