Jornada 15

El Barça se recompone en La Cerámica

Memphis rescató al equipo de Xavi, que sufrió ante el Villarreal pero logró su primer triunfo a domicilio en Liga esta temporada

DANIEL PANERO

El Barça enterró fantasmas este sábado en La Cerámica, donde el quipo de de Xavi logró su primera victoria a domicilio esta temporada en Liga al imponerse por 1-3 al Villarreal en un partido descontrolado que tuvo muchas fases. Los blaugranas se adelantaron, demostraron que siguen siendo un equipo frágil y finalmente se repusieron para lograr tres puntos cruciales para seguir soñando y para dar un impulso al mensaje de su nuevo entrenador.

Xavi salió de inicio con sorpresa. El técnico culé desterró el 3-5-2 utilizado ante el Benfica y pasó a formar con un 4-3-3 en el que Eric García actuó como lateral diestro y Abde como extremo. El resultado fue un tiroteo. Los culés quieren ser un equipo alegre, un grupo que genere ocasiones y que mande con el balón ante todos los rivales. El discurso es emotivo en Can Barça pero conlleva riesgos. Ante el Villarreal se pudo ver en los primeros 45 minutos un encuentro que pudo caer para cualquier lado, un partido en el que los culés no tuvieron el gobierno.

El Barça comenzó el tiroteo dejando claras sus intenciones. Xavi tiene en su libreta un equipo que sale jugando desde atrás, que ensancha el campo y que presiona tras pérdida. Todo eso se pudo ver en La Cerámica, pero en el primer acto faltó una vez más la salsa, el gol. Abde, Memphis y Gavi pudieron poner la guinda al buen inicio culé en ataque, pero perdonaron ocasiones claras y frustraron a un equipo que poco a poco se fue volviendo frágil. Ahí es donde apareció la otra cara del Barça. Alegría en ataque y también en defensa. Danjuma pudo castigar a los catalanes, pero unas veces Ter Stegen, otras la falta de puntería y otras César Soto Grado, que no vio una mano clara en el área de Gerard Piqué, evitaron que los de Xavi se fueran con un disgusto al descanso.

1 Villarreal

Rulli, Foyth, Albiol, Pau Torres, Pedraza (Estupiñán, min 65), Trigueros (Raba, min. 85), Capoue, Parejo, Moi Gómez, Yéremy Pino (Chukwueze, min 65) y Danjuma.

3 Barcelona

Ter Stegen, Araujo, Piqué, Eric García, Busquets, De Jong, Jordi Alba (Mingueza, min. 71), Nico (Coutinho, min. 80), Abde (Dembélé, min 65), Gavi y Memphis.

  • Goles: 0-1, min. 48, Frenkie de Jong. 1-1, min. 76, Chukwueze. 1-2, min. 88 Memphis. 1-3, min. 94, Coutinho.

  • Árbitro: César Soto Grado. Amonestó a Yéremy Pino, Jordi Alba, Gerard Piqué y Raba.

  • Incidencias: Partido disputado en el Estadio de la Cerámica ante 19.050 espectadores.

Tras la reanudación, el Barça seguía con la algarabía, pero en esta ocasión iba a dar sus frutos de inmediato. Abde, uno de los futbolistas más destacados de la noche, percutió una vez más por la banda derecha y puso un centro pasado. Jordi Alba devolvió el balón al área, Memphis Depay puso a prueba a Rulli y Frenkie de Jong empujó el rechace a las redes. El gol era toda una prueba para el equipo blaugrana.

«Nos ha faltado dominar el partido. Ganando 1-0 tenemos que tener el balón», dijo Xavi tras el sufrimiento ante el Espanyol o «falta personalidad», dijo De Jong después de desperdiciar la ventaja contra el Celta.

En esta ocasión, ni tanto ni tan calvo. El Barça no se replegó tanto pero tampoco logró en ningún momento que el centro del campo formado por Busquets, Nico y De Jong se hiciera dueño y señor del partido.

Chukwueze, una amenaza

Esto lo aprovechó el Villarreal para adelantar filas y empezar a meter el miedo en el cuerpo a los de Xavi. Danjuma avisó de media distancia, Trigueros no ajustó la mira y a la tercera iba a ir la vencida. Unai Emery introdujo a Chukwueze y este fue una bomba de relojería para los culés. El nigeriano comenzó a ganar balones divididos y en uno de ellos con la puntita del pie batió a Ter Stegen para empatar el partido y hacer que el discurso de Xavi flotara en el ambiente. «Ganando 1-0 tenemos que tener el balón», rumiaba el de Tarrasa mirando al horizonte.

La suerte no le había acompañado al Barça por el camino de la posesión y si lo haría por el camino más inesperado para Xavi. Ter Stegen probó con un envío en largo que hubiese aplaudido el mismísimo Javier Clemente. Ese balón lo iba a convertir en un pase Pervis Estupiñán y en gol Memphis, que en esta ocasión si iba a tener la pausa para eludir a Rulli. El colofón lo puso Coutinho en el descuento con un penalti que él mismo había provocado y que cerró un triunfo vital y polémico para el Barça.