Ronald Koeman, enttrenador del Barcelona. / Foto: Reuters | Vídeo: Atlas

FC Barcelona

Tiembla Koeman, aterriza Xavi

El pobre final de Liga del Barça puede ser la sentencia para el holandés justo en el momento en el que el actual técnico del Al Sadd vuelve a Barcelona para pasar sus vacaciones

P. RÍOS Barcelona

Una vez que el Barça dimitió de la pelea por el título de Liga con la derrota ante el Granada y los empates frente a Atlético y Levante, Ronald Koeman era el que más se jugaba en las dos últimas jornadas contra el Celta y el Eibar. Lo tenía fácil. Está tan agradecido el barcelonismo a su gestión valiente en una temporada complicada que con un par de vistosos encuentros y resultados favorables habría bastado para quedarse con lo bueno y dejar a un lado lo malo. Tras el descalabro deportivo del pasado curso y la crisis económica del presente, tiene un gran valor haber conquistado la Copa del Rey y haber remontado en la Liga para no hacer el ridículo fuera de la zona de Liga de Campeones. Ver a Messi enchufado con sus 30 goles saliendo de una depresión también tiene mérito. Pero el técnico holandés no va a acabar el curso con esas sensaciones positivas que parecían un trampolín hacia su continuidad en el banquillo la próxima temporada, respetando el contrato firmado hasta 2022. En un par de meses se le ha desmontado la coartada.

Joan Laporta ya no estaba nada convencido. No es un fichaje suyo, sino del señalado Josep Maria Bartomeu, y la tentación de limpiar todo lo que huela a esa etapa es imparable. El gusto de Koeman por el 3-5-2 se entiende desde el 'cruyffismo' incondicional de Laporta como una traición a la filosofía del club. Pero también estaba el presidente por la labor de premiar el gesto que tuvo Koeman hacia el Barça aceptando el banquillo en un momento que quemaba tanto que hasta Xavi Hernández se escaqueó en Catar. Cosas del destino, el excentrocampista azulgrana y actual entrenador del Al Sadd aterrizó este lunes en Barcelona para pasar sus vacaciones justo en el momento en el que el técnico holandés está en la cuerda floja ante la evidencia de que se le acabaron la ideas y la capacidad de motivar a sus jugadores en este tramo final, con resultados inaceptables como el 1-2 ante el Celta del domingo.

Además, preocupa especialmente que todo el optimismo que había sobre el futuro de Messi se haya transformado en pesimismo al comprobar el argentino que sigue remando solo en un Barça muy pobre en recursos tácticos y en fondo de armario deportivo. Koeman ha exprimido a jugadores jóvenes como Pedri y Dest, no ha sabido decir a Piqué que ya no estaba para jugar cada partido y ha marginado a futbolistas que como mínimo podrían haber dado aire fresco como Riqui Puig, Junior o Pjanic.

La pasada semana se reunieron Joan Laporta y Ronald Koeman en una comida convenientemente anunciada a los medios de comunicación, que así pudieron informar del buen talante del presidente hacia la continuidad del holandés. Pero bien haría el entrenador en no fiarse. Xavi ya está aquí y esta vez el banquillo ya no quema tanto tras el aceptable trabajo de Koeman.