Carlo Ancelotti, durante un entrenamiento del Madrid en pretemporada. / e. laurent / efe

Análisis

El campeón, con los deberes hechos

El Real Madrid termina de solventar el capítulo de salidas con una plantilla que convence en los despachos y sin necesidad de fichar más

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

Verano plácido en los despachos del Real Madrid. En la planta noble de Concha Espina fueron madrugadores e hicieron muy pronto los deberes, con los fichajes del central alemán Antonio Rüdiger, a coste cero tras concluir su vinculación con el Chelsea, y del mediocentro francés Aurélien Tchouaméni, por el que desembolsaron al Mónaco 80 millones de euros fijos más otros 20 en variables. Es por ello que los rectores deportivos blancos atisban el inminente inicio de la temporada con la tranquilidad del objetivo cumplido y una plantilla campeona.

Las salidas de Luka Jovic rumbo a la Fiorentina y Borja Mayoral al Getafe dejan la resolución del futuro de Álvaro Odriozola y el brasileño Reinier como únicas tareas pendientes, más allá de las dudas sobre la continuidad de Ceballos o el runrún instalado en el entorno blanco sobre la necesidad de incorporar a un sustituto de garantías para Benzema.

Y es que las sensaciones de la pretemporada han ido de menos a más. Preocupó ligeramente la derrota ante el Barça en Las Vegas en el primer duelo de preparación, pues la ausencia del delantero francés desnudó todas las carencias blancas en el capítulo goleador cuando no está el santo y seña del equipo de Ancelotti en ataque. La primera parte del encuentro ante el América de México en San Francisco tampoco sirvió para despejar dudas, aunque la mejoría en los segundos 45 minutos de la mano de los menos habituales suavizó las conclusiones de un encuentro saldado con empate a dos.

No terminaba de convencer el Madrid en su periplo estadounidense, siempre desde la distancia con la que deben valorarse los resultados en pretemporada, pero el encuentro ante la Juventus en Los Ángeles cambió notablemente el balance blanco de la preparación. Con el equipo de gala que la pasada temporada conquistó Champions y Liga los pupilos de Ancelotti vencieron y convencieron frente a la 'vecchia signora', mostrando credenciales ya con el inicio de la competición en el horizonte.

Un once definido

El miércoles llega la posibilidad de levantar el primer título oficial del curso, la Supercopa de Europa que el Madrid disputará ante el Eintracht de Fráncfort en Helsinki. Será antes del debut liguero, el domingo 14 de agosto contra el Almería en el Estadio de los Juegos Mediterráneos. Por el momento, Rüdiger y Tchouaméni deberán seguir haciendo méritos para ganarse un hueco en un once que parece claro después del duelo ante la Juve. La pareja de centrales formada por Militao y Alaba sigue siendo la opción predilecta para Ancelotti, al que no convenció la prueba con Rüdiger como lateral izquierdo, lo que da más opciones a Mendy.

En el centro del campo el Madrid ya tiene atado el futuro con Camavinga y Tchouaméni, dos centrocampistas con perfiles muy distintos -más dinámico el primero; de mayor contención y rigor táctico el segundo-, que han dejado muy buenas sensaciones en la pretemporada. Sin embargo, en el presente la jerarquía todavía la siguen marcando Casemiro, Kroos y Modric, más allá de que el curso es largo y habrá tiempo y lugar para las rotaciones. En el ataque, Benzema y Vinicius son indiscutibles, con Valverde como primera opción para el costado derecho por su capacidad de ayudar también en el centro del campo. Hazard y Asensio se mantienen al acecho en busca de su oportunidad.

El método Pintus funciona en una pretemporada con la enfermería vacía

Más allá de la capacidad de Carlo Ancelotti para manejar un vestuario plagado de estrellas y del libreto de su segundo e hijo, Davide, el éxito del Real Madrid en la pasada campaña tuvo mucho que ver con la preparación física de Antonio Pintus. Pese a las muchas dudas que arrojaba la escasa rotación de efectivos de la primera mitad del curso, el rendimiento de la plantilla blanca no decayó un ápice en el tramo decisivo, lo que desató un ramillete de elogios hacia el método Pintus.

El italiano regresó al club blanco de la mano de Carletto tras una primera etapa entre 2016 y 2019 y por ahora la decisión ha demostrado ser todo un acierto. El Madrid ha completado la pretemporada sin sobresalto alguno en cuanto a lesiones, pues tiene a toda su plantilla a disposición de cara a la primera semana de competición de la temporada. Pese a la carga de entrenamientos y tres partidos disputados en la gira estadounidense, con la correspondiente acumulación de kilómetros en las piernas, la enfermería madridista continúa inédita en este periodo de preparación.

Todo ello aunque Pintus no se ha cortado un pelo en estas semanas de puesta a punto, fiel a su estilo. Las sesiones de máxima exigencia física y el trabajo duro en el gimnasio han sido moneda común, dando paso en la última semana, tras el regreso del periplo norteamericano, a otro tipo de entrenamientos más centrados en los ejercicios con balón y el entrenamiento táctico. El preparador de Turín pretende así descargar las piernas de los jugadores para que lleguen en plenitud de condiciones al primer reto de la temporada, la Supercopa de Europa que medirá al Madrid contra el Eintracht el miércoles en Helsinki.