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Jornada 17

Asensio y Vinicius mantienen al Real Madrid en la pelea

El triunfo frente a un Valencia en caída libre deja en cinco puntos la desventaja respecto al Barça del equipo de Ancelotti, golpeado por las lesiones de Militao y Benzema

Óscar Bellot

Jueves, 2 de febrero 2023, 15:42

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El Real Madrid sigue reivindicando el derecho de pelearle la Liga a un Barça pletórico al término de la primera vuelta. El equipo de Carlo Ancelotti doblegó al Valencia en el reestreno de Voro en el banquillo blanquinegro con goles de Asensio y Vinicius, dejando en cinco puntos su desventaja respecto al campeón de invierno.

Atascados en un primer tiempo en el que desplegaron energía y buen juego, los blancos encontraron la pólvora tras el paso por vestuarios para lograr un triunfo que resulta vital en la persecución del conjunto azulgrana, pero que arrojó las preocupantes lesiones de Militao y Benzema. Jefes indiscutidos de las áreas e imprescindibles para las curvas que se avecinan, el alcance de las dolencias con las que se retiraron antes de tiempo el central brasileño y el ariete francés determinará el coste real de tres puntos que se antojaban ineludibles para el conjunto de Chamartín.

Pese al látigo de un calendario que no ofrece respiro, Ancelotti solo aportó dos novedades en su once respecto al que dispuso cuatro días antes frente a la Real Sociedad: el regreso de Modric en detrimento de Valverde y la entrada de Asensio por Rodrygo. Cuatro cromos cambió Voro en su octava puesta de largo como técnico che sobre la última baraja de Gattuso, pero sin lograr revertir la dinámica.

El asalto del Barça al Benito Villamarín redoblaba la presión sobre los blancos, tan atosigados por la calculadora como el Valencia. Por ello, el equipo de Ancelotti salió con ímpetu, aunque sin tino. Modric dejó a Asensio mano a mano con Mamardashvili nada más alzarse el telón. La partida la ganó el arquero georgiano sacando una mano de titanio. El Real Madrid, con Kroos como ancla y un Ceballos que acabó ovacionado por el Bernabéu llevando la batuta, asumió el mando con poso y verticalidad. Un taconazo de Benzema habilitó otra ocasión pintiparada de Asensio, cegado de nuevo en el remate, esta vez por la espuela de Paulista.

El Valencia, golpeado en su autoestima, buscó refugio bajando el boque, pero sufría con los cilindros de Vinicius, las coladas de Camavinga, el juego entre líneas de Benzema y las acometidas de Asensio. Los buenos propósitos del Real Madrid se vieron rebajados por dos factores: la falta de eficacia en la definición y la lesión en el aductor de la pierna derecha de Militao.

Más polémica

Con todo, los blancos pudieron irse al descanso con una sonrisa de oreja a oreja. Lo impidió la tecnología, que a veces convierte en dolo lo que el antiguo testamento del fútbol establecía dentro de los cauces legales. Rüdiger cabeceó a la red a la salida de un córner, pero el VAR apercibió al colegiado de una presunta falta previa de Benzema a Musah. Parecía una disputa más. La cámara lenta puede ser tan perversa en ocasiones como perniciosa la sospecha de que las críticas acerca de supuestos favores arbitrales a los grandes hacen mella sobre el estamento.

No podía darse el lujo de lamentarse el Real Madrid, que regresó del entreacto con la sexta marcha puesta. Un zurdazo de Asensio desde la frontal desatascó el partido y liberó a los pupilos de Ancelotti, que lucieron al fin su arsenal en la guerra relámpago. Benzema soltó la brida a Vinicius, que pisó a fondo el acelerador para batir a Mamardashvili y celebrar sus 200 partidos con el Real Madrid elevando a 49 goles su cuenta de goles desde que viste de blanco. Solo Raúl y Casillas alcanzaron la doble centena de encuentros de forma más precoz que el nuevo niño bonito del Bernabéu.

El 2-0 suponía una enorme losa para el Valencia, incapaz de amedrentar al Real Madrid y definitivamente condenado por la intempestiva patada de Paulista a Vinicius que le costó la roja al central brasileño, ya con Benzema en el banco a raíz de un percance fortuito. En superioridad numérica, el tramo final le sirvió a modo de masaje a la tropa de Ancelotti tras un partido que, no obstante, puede quebrantar su planificación de cara a la guerra sin cuartel que librará en las semanas venideras. Habrá que estar atentos a las noticias que lleguen de la enfermería.

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