Jornada 13

El Rayo fulmina a un Real Madrid de servicios mínimos

El conjunto de Iraola inflige la primera derrota en Liga al equipo de Ancelotti y deja al Barça como líder en solitario a falta de una jornada para el parón por el Mundial

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

El Rayo Vallecano confirmó su condición de matagigantes fulminando en Vallecas a un Real Madrid de servicios mínimos al que se le está haciendo extremadamente larga la recta final hacia el Mundial de Qatar. El equipo de Andoni Iraola, osado y efectivo, derrotó al vigente campeón de Liga en un duelo descamisado que deja al cuadro de Carlo Ancelotti a rebufo del Barça, cuando solo resta una jornada para que el torneo se detenga y abra paso a esa Copa del Mundo cuya influencia en lo que viene sucediendo a lo largo de las últimas semanas resulta innegable.

Los goles de Comesaña, Álvaro García y Trejo recompensaron la valentía del conjunto de la Franja, un bloque fresco y vivificante cuya idiosincrasia se mantiene siempre inalterabl. Y penalizaron, a su vez, la indolencia de un Real Madrid que saltó al césped de Vallecas sin la tensión suficiente para contrarrestar el soberbio empuje de un rival encomiable, careció del orden requerido y la ambición suficiente para sacar rédito de su conexión puntual al partido cuando el descanso asomaba en el horizonte y acabó concediendo su primera derrota en Liga en un momento muy inoportuno, puesto que coloca al Barça con el saque a favor para cerrar con color azulgrana la primera manga del campeonato.

El triunfo del Barça ante el Almería trasladaba la presión al Real Madrid, que recibió un varapalo mayúsculo con el tempranero gol de Comesaña a resultas de una internada por la izquierda de Fran García, quien sirvió atrás para que el mediocentro volease a la red con la zurda.

3 Rayo Vallecano

Dimitrievski, Balliu, Lejeune, Catena, Fran García, Comesaña (Ciss, min. 79), Valentín, Isi Palazón (Chavarría, min. 88), Trejo (Unai López, min. 71), Álvaro García (Falcao, min. 88) y Camello (Salvi, min, 88).

2 Real Madrid

Courtois, Carvajal (Lucas Vázquez, min. 85), Militao, Alaba, Mendy (Nacho, min. 85), Tchouaméni (Camavinga, min. 69), Valverde, Modric (Mariano, min. 79), Asensio, Rodrygo y Vinicius.

  • Goles: 1-0: min. 5, Comesaña. 1-1: min. 37, Modric, de penalti. 1-2: min. 41, Militao. 2-2: min. 44, Álvaro García. 3-2: min. 67, Trejo, de penalti.

  • Árbitro: Martínez Munuera (Comité Valenciano). Amonestó a Catena, Vinicius, Trejo, Modric, Rodrygo, Balliu, Chavarría y Lucas Vázquez. Expulsó a Iraola, técnico del Rayo.

  • Incidencias: Partido correspondiente a la 13ª jornada de Liga, disputado en Vallecas ante 14.216 espectadores.

El conjunto de Iraola, fiel a sus esencias, cortocircuitaba la circulación de su oponente con una presión muy agresiva que le permitía robar alto y sentirse protagonista con la pelota. El vigente campeón, un manojo de nervios, rozó el desastre en una media hora inicial impropia de una escuadra de semejante talla. Porque la verticalidad y el ritmo trepidante del cuadro de la Franja eran la antítesis de lo que ofrecía un rival plano, errático y cachazudo cuyo único foco de rebeldía estaba en las piernas de Vinicius.

El VAR da y quita

Sin embargo, una imprudencia de Fran García sacó de la espesura a la soldadesca de Ancelotti. El canterano del Real Madrid trabó a Asensio en una acción que no parecía revestir excesivo riesgo para el Rayo. Martínez Munuera no decretó la pena máxima a primera vista, pero el VAR avisó al colegiado y el valenciano modificó su apreciación previa. Modric certificó el empate desde los once metros engañando a Dimitrievski.

El tanto del croata espoleó al Real Madrid, que cuatro minutos después consumaba la remontada con un cabezazo de Militao a la salida de un córner botado por Asensio. Pero el Rayo se repuso enseguida. Álvaro García aprovechó la blandura defensiva del Real Madrid para equilibrar al marcador con un zurdazo inapelable y evitar que los de Vallecas se marchasen al descanso con un castigo que hubiera sido injusto en atención a los méritos expuestos.

El paso por la caseta no alteró la disposición de las tropas, aunque a esas alturas Ancelotti ya había retrasado algo la posición de Asensio con el fin de sumar fuerzas en el centro del campo y dar claridad a la salida. Más centrado, el balear abrió la segunda parte poniendo en órbita a Rodrygo, que malogró una aproximación prometedora.

El Rayo, con muchas menos cábalas porque sus futbolistas no tienen un Mundial a la vuelta de la esquina, siguió a lo suyo, comprometiendo con su coraje a un Real Madrid reservón. En ese escenario, Camello desperdició una gran ocasión de volver a adelantar al Rayo con un remate de cabeza que se marcho desviado y Fran García amenazó con un cañonazo que salió lamiendo los guantes de Courtois.

Con todo, el principal estilete del Rayo era Álvaro García, cuyo filo era un tormento recurrente para Carvajal. Ese duelo entre el extremo de Utrera y el lateral de Leganés, casi siempre favorable al andaluz, volvió a dar carrete al Rayo cuando el VAR cazó la mano del pepinero en una disputa dentro del área. Courtois atajó el disparo de Trejo desde el punto de castigo, pero el portero estaba ligeramente adelantado y el enganche argentino ya no perdonó a la segunda para poner de nuevo por delante a los franjirrojos en un pleito sin cadenas.

Trató de revolverse el equipo de Ancelotti, que tuvo una buena ocasión de volver a poner las tablas en un remate de Rodrygo que le marchó alto al paulista. Pero el Rayo contuvo a un rival sin cabeza y dio otra campanada en una Liga en la que ninguno de los grandes ha sido capaz de domar su fiereza.