Xavi, en el banquillo durante el duelo entre Barça y Betis. / Alejandro Garcia / efe

Análisis

El peor Barça en 19 años

El equipo de Xavi ya está a 16 puntos del Madrid y no iban tan mal en la Liga desde la temporada 2002-2003

DANIEL PANERO

De mal en peor. Así está siendo la temporada del Barça desde que en agosto diera el pistoletazo de salida el curso futbolístico. El equipo azulgrana cayó el sábado en casa ante el Betis y el 'efecto Xavi', ese que iba a hacer resurgir un proyecto a la deriva, parece estar de nuevo a merced del vendaval, esperando a que una nueva ola haga naufragar el barco. Los culés son séptimos con tan solo 23 puntos, unas cifras que no se vivían en el conjunto catalán desde la campaña 2002-2003, cuando terminaron en sexta posición.

«Ya se acabó la flor y se acabó todo». Así resumió Xavi la derrota ante el Betis en el Camp Nou. El Barça cayó por 0-1 e hizo gala de todos y cada uno de los problemas que los azulgranas han tenido a lo largo de toda la temporada. La poca profundidad de antaño, la falta de gol de todo el curso y la fragilidad defensiva, que tuvo su punto culmen en el gol de Juanmi, dejan al Barcelona en una situación crítica en lo anímico de cara a la final de Múnich contra el Bayern el miércoles.

La derrota ante el Betis sirve también para redondear un inicio de campeonato más que decepcionante. Los números no se vivían en el club blaugrana desde tiempos de Louis van Gaal. Y no precisamente los años buenos del neerlandés, sino los peores. Fue hace 19 años. Los culés comenzaron el curso sin rumbo y tras 16 jornadas tan solo sumaban 22 puntos, un bagaje que sirvió para cesar al exentrenador del Ajax y fichar a Radomir Antic, un técnico que con altibajos logró meter al equipo en Copa de la UEFA al concluir como sexto clasificado en la Liga.

Aquel equipo y el actual guardan ciertos paralelismos. Ese Barça había dicho adiós de forma traumática a su gran estrella, Rivaldo, y veía con buenos ojos la irrupción de nuevos talentos que llegaban al primer equipo, como Víctor Valdés, Xavi o Iniesta. Ellos fueron los brotes verdes que hoy son los Araujo, Gavi, Nico o Abde, futbolistas que jornada tras jornada tratan de sacar las castañas del fuego a un equipo sin rumbo.

La situación del Barça esta temporada es todavía más dramática a medida que su gran rival, el Real Madrid, da pasos agigantados hacia el título liguero. Los blancos ya están con 16 puntos de ventaja tras su cómoda victoria en San Sebastián ante la Real Sociedad, equipo que en este momento marca la zona de Liga de Campeones y que siete puntos por encima de los de Xavi. El equipo de Carlo Ancelotti ha marcado una distancia prácticamente insalvable y ha mermado la moral de una plantilla que ante el Betis jugó contra «un rival directo», tal y como reconoció Jordi Alba.

Cuando no aparece Memphis

El duelo ante el Betis puso de manifiesto también la falta de gol y la dependencia de un futbolista que hasta el sábado había sido diferente al resto en ataque. Memphis tuvo un partido gris contra los verdiblancos y el equipo de Xavi lo acusó a lo largo de todo el choque. El neerlandés fue una isla en la delantera y jugadores como Coutinho o Abde, ambos en los extremos, fueron incapaces de encontrarle. «Hay que ayudarle a entender el juego. Nos ayuda y se desmarca en profundidad, pero no lo encontramos. Generamos cosas, pero hay que ser más agresivos. Adelantarte en el marcador es clave hoy en día», afirmó Xavi al respecto tras el partido en relación al delantero neerlandés.

El único aspecto positivo del partido contra el Betis fue Ousmane Dembélé. El extremo francés cambió la dinámica del equipo en ataque con su aparición en el segundo tiempo, generó las mejores ocasiones y parece totalmente recuperado para la gran final que el Barça tiene en Múnich. El 'mosquito' estará en un encuentro al que probablemente no llegará Ansu Fati después de que Xavi afirmara que no es partidario de arriesgar.