Vinicius ejecuta el disparo que le dio la victoria al Real Madrid frente al Sevilla. / reuters

La mutación de Vinicius esconde las costuras del líder

La explosión del brasileño, la pujanza de Benzema, el manejo de Kroos y Modric y también las paradas de Courtois, claves en un Real Madrid que ha ganado ocho de sus últimos nueve partidos

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Madrid

Agarrado al poder intimidatorio de Benzema y Vinicius, el jugador más deslumbrante de la Liga, a sus metrónomos Kroos y Modric y al salvavidas Courtois, no incluido por la FIFA de manera inexplicable entre los cinco candidatos al premio 'The Best', el Real Madrid ha alcanzado una velocidad de crucero que le permite ser el único de los cinco equipos españoles ya clasificado para octavos de la Champions y dominar el torneo de la regularidad con cuatro puntos de ventaja sobre el Atlético.

Ocho victorias en sus nueve últimos partidos oficiales definen la trayectoria de un equipo dirigido desde el sentido común, la experiencia, la mano izquierda y, por qué no decirlo también, la flor de Carlo Ancelotti. Un líder cosido desde el 4-3-3 pero camaleónico, capaz de vestirse con pieles diferentes, de gobernar los partidos a base de toque y paciencia, de juntar las líneas en defensa para salir al contragolpe, su arma más letal en cuanto los rivales yerran y le regalan espacios, o de romper el equilibrio entrando en modo desenfreno.

Abrochado el agónico triunfo ante el Sevilla con una obra de arte de Vinicius, que dribló con un control de pecho a Ocampos, trazó una diagonal y ejecutó un disparo colosal, Carletto besó al extremo brasileño al sustituirle en el descuento y abrazó al portero belga en el centro del campo. Dos héroes y un destino, la victoria. Aclamado por el exigente Bernabéu, entregado a su ídolo, Vini encarna el espíritu del club blanco. Corazón, determinación y personalidad para rebelarse ante tanto meme y mofa.

Su mutación no admite comparaciones. De pusilánime ante la meta rival a 'killer', con 11 goles y siete asistencias en este inicio de curso. Solo en Liga, le avalan nueve dianas en 14 partidos, un tanto más que en sus 82 encuentros precedentes en la máxima categoría. «Vini mostró ante el Sevilla una calidad nueva y dio un paso para ser el mejor del mundo. Me sorprende su capacidad para marcar así en un partido en el que había estado muy bien vigilado», destacó Ancelotti.

Arma letal

Vinicius siente fatiga, hace ya varios partidos que se ve sometido a unas vigilancias más férreas que le dificultan sus gambeteos, pero, como elogió su compatriota Casemiro, ya es un jugador 'top', de los que a la mínima que tienen marcan el desenlace. La diana que venció la resistencia de los hispalenses se ha definido como su quinta maravilla.

Había marcado goles a lo Romario, con bicicletas, recortes y toques sutiles, también con una potencia en carrera que recordaba al fenómeno Ronaldo, y se lució nada menos que ante Argentina con una 'lambretta' que hubiera firmado un genio.

Ante el Sevilla se descubrió a un Vinicius en plan Cristiano, yo mo lo guiso y yo me lo como. Controlo, encaro, me la juego, lanzo un zapatazo y le doy tres puntos a mi equipo. «Su descaro y su velocidad, lo convierten en un arma letal», se felicitó el director de Relaciones Institucionales del Real Madrid, Emilio Butragueño, al referirse a brasileño.

El Sevilla sometió al equipo de Ancelotti durante una hora en el Bernabéu y evidenció que los blancos sufrirán ante los grandes.

Con 34 goles a favor, ocho más que el Atlético, este Madrid mete miedo. Disfruta con los dos máximos artilleros de la Liga. Entre Karim y Vini, nada menos que 20 goles. Hubo polémica en sus primeros tiempos, hasta el punto de que el francés animó a sus compañeros a no pasarle al brasileño porque era casi jugar con uno menos, pero ahora son dos socios magníficos y complementarios. Uno con temple y experiencia. Otro, explosivo y con un deseo irrefenable de poder comer en la mesa de los dioses.

Julen Lopetegui, técnico del Sevilla, definió con tino al Real Madrid en la previa. «Ha crecido en muchas cosas este año. Para poder competir contra él, hay que dar el máximo, realizar un partido perfecto en fase defensiva y estar acertado en las ocasiones de ataque. Vinicius será de los mejores del mundo en su posición, pero se mire al jugador que se mire del Madrid, se mencionaría a un gran futbolista», alertó el guipuzcoano. Y lo clavó. Su equipo sometió al líder durante 60 minutos en Chamartín, pudo colocarse incluso 0-3, pero el error de Bono en un tiro lejanísimo de Militao marcó un punto de inflexión.

Lagunas

La polémica también se alió con los merengues, con ese toque de Alaba a Ocampos reclamado como penalti por los visitantes, y el miedo en los últimos minutos acabó condenando al Sevilla. Ese pasito atrás al final es un suicidio ante este Madrid. El Bernabéu intimida, igual que encontrarse en la zona de creación a tipos como Kroos y Modric. Palabras mayores. Si se les deja pensar jugar a su ritmo, mal para el rival. Pero si se les presiona alto y el Madrid puede correr en transición, peor aún.

Atrás, el lider sigue concediendo ocasiones. Courtois suele ser de los mejores en cada partido y ante el Sevilla fue determinante con dos paradas formidables, una con 0-1 a Rafa Mir y otra ya en el descuento, tras cabezazo de Delaney. Pero Militao y Alaba han hecho olvidar a Sergio Ramos, y con Carvajal y Mendy ya recuperados, los laterales crecen en todos los aspectos.

El líder gana, pero tiene costuras. Las sacó a relucir el Sevilla y no se puede obviar que Villarreal y Osasuna empataron en el Bernabéu. El Madrid sería séptimo con 14 puntos si solo contasen los partidos jugados en casa, aunque el dato tiene trampa porque solo ha jugado seis, y el modelo de Marcelino García Toral en el Athletic se le puede atragantar. Pero la tendencia de este Madrid es triunfal. Recuerda al de Cristiano e Iker Casillas.

Isco, Bale y Hazard, las asignaturas pendientes de Ancelotti, que rotará frente al Athletic

Es muy probable que Ancelotti por fin rote ante el Athletic el miércoles. Casemiro y el eje germano-croata forman, según Ancelotti, el mejor centro del campo del mundo, pero los años y los esfuerzos pesan. Cuando salieron Camavinga y Valverde, mediada la segunda parte frente al Sevilla, aportaron músculo, vigor, energía y frescura. Más variantes.

Para llegar al tramo final de curso con opciones de competir por todos los títulos, Carletto necesita meter en dinámica, o más bien en vereda, a tipos como Bale, Hazard, Marcelo o Isco, a día de hoy residuales. Militao, Alaba, Casemiro, Kroos, Modric, Vinicius y Benzema, precisan de algún descanso.

Con el malagueño, apagó un incendio reciente en Granada. El partido estaba ya resuelto, Isco no quiso calentar más. Con una actitud naca profesional, se fue hacia cuando Davide Ancelotti, hijo y segundo de Carletto, le dijo que su cambio aún se retrasaría. El jefe lo vio y puso de inmediato a jugar al andaluz. Falta de autoridad, sí; inteligencia y mano izquierda, también.