Ansu Fati, delantero del Barcelona. / efe

FC Barcelona

Incertidumbre con Ansu Fati

El Barça está inquieto por la evolución del jugador, que desoyó a los médicos, no se operó y sigue sin estar al cien por cien

DANIEL PANERO

Ansu Fati sigue sin levantar cabeza. La joven promesa culé no evoluciona a la velocidad que esperaban los servicios médicos del Barcelona tras la lesión que sufrió el pasado mes de enero y ya ha hecho saltar todas las alarmas en la entidad blaugrana. El atacante, que no terminó el curso al cien por cien, no disputó un solo minuto en los compromisos de la selección española en la Liga de Naciones, lo que ha provocado que el miedo a una posible recaída ya sea palpable en Can Barça.

«Tenéis que fiaros de mí. Ansu viene para ayudarnos a largo plazo. Todavía no tiene el ritmo de competición para ayudarnos todo lo que él quisiera», afirmó Luis Enrique el pasado 2 de junio, tras el empate de España frente a Portugal en el Benito Villamarín. Las palabras del seleccionador son las de un técnico que sabe que algo no va del todo bien. Lucho convocó a Ansu Fati para los cuatro compromisos de la Liga de Naciones, pero la perla blaugrana se fue cayendo de los encuentros uno tras otro. Ningún minuto para un jugador llamado a ser uno de los líderes de cara al Mundial que se disputará en Catar a finales de este año, una decisión que dejó al barcelonismo con la mosca detrás de la oreja.

Y es que el momento de Ansu Fati está una vez más marcado por la incertidumbre. El joven atacante, de apenas 19 años, se retiró a finales de enero en un partido de Copa del Rey ante el Athletic, tras sufrir una lesión en el tendón proximal del bíceps femoral del muslo izquierdo. Fue la enésima piedra en un camino que le ha llevado a pasar cuatro veces por quirófano y perderse casi dos años completos de su escueta carrera futbolística. Esta vez no, pensó Ansu, que evitó la cirugía y optó por un tratamiento conservador que le permitiera acortar los plazos a apenas tres meses, una decisión que contó, eso sí, con la discordancia de los servicios médicos del club blaugrana.

Hoy esa decisión es la que tiene en vilo a todo el barcelonismo. Ansu Fati reapareció a principios de mayo frente al Mallorca. Lo hizo falto de ritmo, como era de esperar, pero con la magia necesaria para marcar la jornada siguiente ante el Betis y demostrar que no se le había olvidado jugar al fútbol. Esa ilusión del barcelonismo con su regreso goleador poco a poco se ha ido tornando en incertidumbre. Terminó la temporada sin alcanzar su mejor versión y la llamada de Luis Enrique podía ser un acicate más para seguir cogiendo ritmo, algo que finalmente no ha sucedido. Las ausencias con la selección española han hecho saltar todas las alarmas en el Barcelona, que esperaba que a estas alturas ya estuviera mucho más cerca de estar al cien por cien.

La planificación, pendiente

El miedo en el Barcelona no es solo por el poco ritmo que tiene el jugador a estas alturas, cuando resta un mes y medio para que empiece la Liga, sino también por la posibilidad de una nueva recaída. Los servicios médicos culés consideraron en enero que la rotura en los isquiotibiales de la pierna afectaba al tendón proximal y que para atajarlo era necesario pasar por quirófano. De lo contrario, Ansu Fati aumentaba las posibilidades de volver a la enfermería, algo que en el club culé ya conocen bien con el joven canterano.

La incertidumbre con Ansu Fati, que según algunas fuentes sigue con algunos dolores musculares, si bien eso no significa que haya recaído, marca también la agenda del verano para el Barcelona. El futbolista de origen bisauguineano tiene una importancia capital para Xavi en el proyecto blaugrana y su recuperación afecta directamente al mercado de fichajes. La pasada temporada, el '10' se perdió la friolera de 38 partidos entre todas las competiciones, una baja que el equipo acusó y que en esta temporada no se pueden volver a permitir. La entidad culé mira con recelo el regreso de su estrella, una vez más entre algodones.