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Jornada 35

El Villarreal saca oro del Coliseum

El 'submarino amarillo' se impone al Getafe y eleva a cuatro puntos su renta sobre el conjunto azulón

EFE

GETAFE

Martes, 7 de julio 2020

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Quinto y sexto clasificado, o lo que es lo mismo, Villarreal y Getafe, respectivamente, medirán sus fuerzas en el Coliseum Alfonso Pérez separados sólo por un punto en un duelo directo para terminar el curso en posiciones europeas.

José Bordalás, técnico del conjunto madrileño, fue un poco más allá y calificó el encuentro como «directísimo» e «importantísimo». Un par de calificativos precisos para un choque que puede definir por completo el futuro continental de ambos clubes cuando apenas quedan doce puntos en juego.

El Getafe necesita una victoria sí o sí. Ya se ha descabalgado de la pelea por la Liga de Campeones y ahora le queda el premio nada despreciable de la Liga Europa. Al cuadro azulón, al contrario que al Villarreal, el confinamiento le ha sentado fatal y sólo ha conseguido ganar un partido después del regreso de la competición.

Aunque sólo ha perdido uno de los siete que ha disputado, los cinco empates que ha cosechado han ido minando el objetivo ambicioso de terminar la Liga entre los cuatro primeros. Ahora, finalizar entre los siete mejores y completar su buen papel en la Liga Europa con el choque ante el Inter en el horizonte, sería un buen final para un curso notable.

Pero todo pasa por derrotar al Villarreal para tomar impulso y bajarse de una pequeña depresión que parece atenazar a un equipo que ha bajado su nivel. Ya no es tan dinámico en ataque como en marzo, abusa demasiado de los pelotazos y las ocasiones cuestan un mundo. Por eso, un puñetazo encima de la mesa con tres jornadas por delante sería fundamental para los hombres de José Bordalás.

Sólo uno de ellos, Jorge Molina, se perderá el choque con seguridad tras ver su quinta cartulina amarilla en Pamplona. De los tres jugadores con problemas físicos, Xabier Etxeita, el uruguayo Erick Cabaco y el nigeriano Peter Etebo, sólo el primero parece que tiene asegurada su presencia en la convocatoria. Los otros dos, se probarán en la sesión matinal previa al choque.

En el once, Bordalás apostará por una alineación continuista y Hugo Duro y Ángel se disputarán el hueco que dejará Molina. El resto, salvo sorpresas, serán los mismos que empataron sin goles en Pamplona contra Osasuna la pasada jornada.

Cuatro años sin victoria visitante

Por su parte, el Villarreal llega a Getafe para afrontar la primera de las cuatro finales que les quedan para estar en Europa. El equipo de Calleja ha sido capaz de reaccionar tras el parón por la pandemia y ha superado a cuatro de sus rivales en esta pelea tras ganar cinco de los siete partidos. Sólo fueron derrotados este pasado domingo por primera vez, aunque lo hicieron por goleada ante el Barcelona (1-4).

Tras esta primera derrota post confinamiento, el equipo castellonense quiere recuperar el ritmo de resultados ganando a un rival directo como el Getafe de Bordalás en un campo en el que los amarillos no vencen desde hace cuatro años.

En el aspecto deportivo, el equipo llegará a la cita con las bajas por lesión del argentino Ramiro Funes Mori y del colombiano Carlos Bacca, lesionado el pasado domingo y que ha dicho adiós a lo que resta de temporada. Asimismo, el técnico Javi Calleja deberá esperar a última hora para saber si puede contar con otro de sus delanteros, Paco Alcácer, que con molestias musculares es duda hasta última hora y no parece tener muchas posibilidades.

Las opciones ante la baja de sus dos hombres de arriba serían la del canterano Fer Niño, que ya jugó frente al Barcelona, o la posibilidad de que Samu Chukwueze jugara como segundo delantero.

La magia de un hombre con una calidad inagotable como Santi Cazorla, autor de dos goles de penalti y de la jugada que desatascó el duelo ante el Getafe, acabó con el conjunto madrileño, que perdió 1-3 y lamentó las decisiones del VAR, definitivas para decantar un duelo excesivamente táctico.

Cazorla es inagotable. Sus recursos no parecen tener fin y su aparición en la segunda parte, con un pase excepcional sobre Moi Gómez, fue clave en un partido muy engorroso. Tuvo la ayuda del VAR, que en dos ocasiones se decantó del lado del Villarreal para desquiciar a un equipo, el Getafe, que pide a gritos que se acabe la temporada.

La «guerra» que anunció Javi Calleja y el duelo «directísimo» que definió José Bordalás presagiaban un choque conservador de dos de los rivales más antagonistas de los que pelean por Europa en las últimas jornadas que restan para terminar la Liga.

Getafe

Soria; Nyom, Djené, Etxeita, Olivera; Arambarri, Timor (Hugo Duro, m. 69); Jason (Portillo, m.69), Maksimovic, Cucurella (Amath, m. 88); y Jaime Mata (Ángel, m. 57).

1

-

3

ViIlarreal

Asenjo; Peña, Albiol, Pau Torres, Alberto Moreno; Iborra, Anguissa, Cazorla (Trigueros, m. 88), Ontiveros (Gaspar, m. 89); Chukwueze (Moi Gómez, m. 52) y Gerard Moreno.

  • goles: 0-1, m. 66: Cazorla, de penalti; 1-1, m- 80: Hugo Duro; 1-2, m. 86: Cazorla, de penalti; 1-3, m.93: Peña.

  • Árbitro: Estrada Fernández (Comité Catalán). Mostró cartulina amarilla a Soria (m. 62), Ángel (m. 69) y Arambarri (m. 84) por parte del Getafe, y a Gerard Moreno (m. 90) por parte del Villarreal.

  • incidencias: artido correspondiente a la trigésima quinta jornada de LaLiga Santander disputado a puerta cerrada en el Coliseum Alfonso Pérez de Getafe.

Por un lado, el Villarreal, de los mejores tras la vuelta de la competición después de los tres meses de confinamiento. Con seis victorias y una derrota, la pasada jornada frente al Barcelona (1-4), el cuadro castellonense había volteado su situación dudosa en el centro de la tabla hacia otra más generosa con sueños continentales.

En el otro lado, el Getafe, con sólo una victoria y siete puntos de 21 posibles, se erigía como uno de los clubes más perjudicados por el parón de LaLiga. Sin embargo, su buena campaña hasta el inicio del estado de alarma dejó un colchón de puntos que ha permitido mantener sus aspiraciones europeas.

Bordalás planteó el duelo ante el Villarreal como una lucha por el centro del campo. Cambió su habitual 4-4-2 por un 4-5-1 e introdujo a David Timor en la medular para acumular hombres y hacerse dueño de una parte muy importante del verde.

Calleja contestó con Javi Ontiveros en el lugar del nigeriano Samu Chukwueze, a quien adelantó para suplir la baja en ataque de Paco Alcácer. Técnica contra músculo. Toque contra presión. Más filigranas frente a más juego directo.

Fruto de ese guión, ambos equipos firmaron una primera parte de anulación, de fútbol encorsetado y con pocas llegadas. Apenas un zapatazo de Ontiveros desde muy lejos que estuvo a punto de sorprender a David Soria y un cabezazo del serbio Nemanja Maksimovic que atrapó sin dificultad Sergio Asenjo, se sumaron a la lista de oportunidades del acto inicial.

El Getafe consiguió anular a su rival, pero le faltó dinamismo arriba. Con su despliegue físico, convirtió al Villarreal en un equipo inútil que esperaba sus opciones en la segunda parte, en la que era esperable que a los hombres de Bordalás les afectara el cansancio.

Sin embargo, el Getafe volvió reforzado del paso por los vestuarios. Consiguió algo más de fluidez y durante muchos minutos jugó en campo contrario. Y, sobre todo, apenas se vio inquietado hasta el minuto 60, con una falta envenenada sacada por Santi Cazorla.

Bordalás había conseguido su objetivo, anular por completo a su rival. El segundo equipo más rematador de LaLiga por detrás del Real Madrid sólo había probado a Soria en dos ocasiones y la última media hora iba a ser clave en los intereses de un equipo que sólo podía salir adelante con un destello.

Éste salió de Cazorla. El centrocampista del Villarreal está en un momento excepcional, envejece como el buen vino y está firmando una de sus mejores temporadas. Lo demostró con otra jugada marca de la casa que abrió el partido. Un pase magnífico entre la defensa azulona que dejó a Moi Gómez ante David Soria sirvió para que el portero del Getafe cometiera un penalti que tuvo que revisar el VAR.

El mismo Cazorla se encargó de transformar la pena máxima y alcanzó su noveno tanto este año en LaLiga y el número 13 en competiciones oficiales para superar su mejor registro histórico que consiguió en el Arsenal con 12 en el curso 2012/13.

Números increíbles para un jugador de 35 años que hasta hace no mucho tenía comprometida su carrera por culpa de un tobillo maltrecho y que con un sólo gesto desatascó un duelo en el que el Getafe aún no había dicho su última palabra.

Los cambios de Bordalás hicieron efecto y las entradas al campo de Francisco Portillo y del canterano Hugo Duro surtieron su efecto. Ambos conectaron en un córner y Hugo Duro, de cabeza, marcó su primer gol en Liga que celebró como si hubiera ganado un título.

Sin embargo, otra vez los mismos protagonistas, Moi Gómez y el VAR, dieron ventaja al Villarreal. Esta vez fue Portillo el que derribó al jugador del conjunto castellonense, que cayó dentro del área tras controlar mal una pelota y recibir un toque de su rival en el pie.

Xavier Estrada Fernández miró en la pantalla la jugada y decretó la segunda pena máxima del encuentro que no desperdició Cazorla, el hombre que oxigenó un partido destinado al empate y que con su sangre fría dio un volantazo definitivo para los objetivos europeos del Villarreal. El tanto final de Peña, en el tiempo añadido, fue sólo un adorno a la exhibición de su compañero.

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