Jornada 37

El Barça logra la segunda plaza entre bostezos

Los culés empataron ante el Getafe, encantado también con ese punto que le da la permanencia

DANIEL PANERO

El Barça certificó este domingo la segunda plaza en un partido que no pasará a la historia. A azulones y blaugranas les valía el empate y eso pesó en un choque en el que apenas hubo ocasiones, en el que se jugó a ralentí y en el que pudo el miedo a la derrota por encima de la ambición de ganar. Las tablas sin goles fueron suficiente para que el Getafe salvara la categoría y también para que el equipo de Xavi dejara matemáticamente resuelto el objetivo que le quedaba antes de finalizar la temporada.

El empate era un bueno para Getafe y Barça y se notó desde los primeros minutos de partido. Los culés, con una zaga de circunstancias por las ausencias de Araujo, Piqué, Eric García y Jordi Alba, salieron al césped del Coliseum con el freno de mano echado, sin tomar riesgos. Xavi apostó por Riqui Puig para retomar el control que no tuvo ante el Celta y el resultado fue un equipo que mandó en la primera mitad pero que estuvo carente de imaginación en los últimos metros. Apenas una ocasión de Ferran y dos cabezazos de Unal despertaron del letargo a un choque sin sobresaltos.

0 Getafe

David Soria; Damián, Djené, Okay, Cuenca, Mathías; Arambarri, Maksimovic (Florentino, min. 81), Aleñá (Villar, min. 66); Enel Unal (Óscar Rodríguez, min. 81) y Borja Mayoral (Sandro, min. 66).

0 Barcelona

Ter Stegen; Dani Alves, Lenglet, Mingueza, Balde (Mármol, min. 91); Busquets, Gavi, Riqui Puig; Ferran, Aubameyang (Ansu Fati, min. 62) y Memphis Depay (Luuk de Jong, min. 71).

  • Árbitro: Jesús Gil Manzano. Amonestó a Lenglet, Busquets y Olivera.

  • Incidencias: Partido disputado en el Coliseum Alfonso Pérez ante 13.000 espectadores.

Tras la reanudación, la dinámica era la misma. El Barça, como Chanel en Eurovisión, actuó en 'slow motion' y fue previsible para un Getafe organizado con cinco futbolistas en la zaga y con una medular en la que Arambarri, Maksimovic y Aleñá servían para cerrar cualquier intento de lograr un pase entre líneas. Xavi apostó entonces por dar entrada a Ansu Fati y Luuk de Jong, dos jugadores que debían servir para dar un paso al frente en los últimos minutos pero que se contagiaron de un partido en el que hubo más bostezos que ocasiones de gol. Solo cuatro disparos entre los dos equipos.