Eden Hazard, durante un partido contra el Real Madrid. / reuter

Real Madrid

Hazard tendrá que ser operado de nuevo para retirarle la placa de su tobillo

El jugador belga del Real Madrid sufre dolores persistentes desde que fue intervenido hace dos años en Dallas de una fractura en el peroné

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZ Madrid

Dos años después de ser operado en Dallas de una fractura en el peroné, Eden Hazard deberá pasar de nuevo por el quirófano, «en los próximos días», para retirarle la placa que se le implantó en el tobillo derecho y que es la causante de todas las dolencias musculares que sufre el futbolista belga del Real Madrid. A ocho meses del Mundial de Catar, Hazard ha decidido ser intervenido otra vez para acabar con los problemas que arrastra desde noviembre de 2019, cuando cayó lesionado ante el PSG en la fase de grupos de la Liga de Campeones.

Los dolores que padece el internacional belga en el tobillo han ido a más y Hazard ha decidido no esperar más para ser sometido a otra operación de tobillo. Hazard deberá estar, como mínimo, un mes de baja, por lo que se perderá el tramo final de temporada con el Real Madrid. No estará el belga en los cuartos de final de la Champions contra el Chelsea (el 6 y el 12 de abril) ni en unas posibles semifinales el 27 de abril y el 4 de mayo, aparte de en la mayoría de los nueve últimos partidos de Liga que deberá afrontar el líder.

La retirada de la placa de su peroné derecho podría haberse llevado a cabo hace un año, pero se retrasó porque Hazard se hubiese perdido no solo el tramo final de la pasada temporada, sino también la Eurocopa. Los servicios médicos del Real Madrid intentaron entonces un tratamiento conservador que no funcionó y, dado que sus problemas musculares son continuos, la única solución ahora es una nueva intervención quirúrgica. Las placas de osteosíntetis (de acero quirúrgico o titanio) para consolidar el hueso roto solo deben extraerse en caso de una infección en la zona que no se elimina con antibióticos o si se tienen molestias persistentes, como es el caso de Hazard.

En la última operación a la que fue sometido Hazard en Estados Unidos en marzo de 2020 se le implantó un placa con tornillos para unir las partes del hueso fracturado y estabilizar el tobillo, pero su calvario con las lesiones se remonta a 2017, cuando todavía pertenecía al Chelsea. Tras fichar por el Real Madrid, durante un partido de Champions contra el PSG el 26 de noviembre de 2020, una entrada de su compatriota Thomas Meunier cortó de raíz su progresión y le provocó una fractura que le mantuvo casi medio año en el dique seco. Regresó el 9 de mayo de 2020 ya con la placa, pero desde entonces el futbolista que costó 160 millones de euros al Real Madrid y cobra 15 millones netos por temporada no ha vuelto a ser ni parecido al que deslumbró en el Chelsea y se erigió entre los mejores del mundo.

El jugador belga lleva sin jugar en el Real Madrid desde hace un mes, frente al Alavés en el Bernabéu, pero desde hace ya tiempo se ha convertido en un futbolista muy residual para Carlo Ancelotti, con Vinicius titular indiscutible en la banda izquierda del ataque y Asensio o Rodrygo disputándose la banda derecha del tridente. Las lesiones musculares, como consecuencia de su maltrecho tobillo, no han dejado de lastrar a Hazard, que solo ha participado esta temporada en 17 partidos, con 686 minutos en la Liga. El Real Madrid ansía vender a Hazard este verano, pero el futbolista, con contrato hasta 2024 y sin ofertas, no tienen intención de abandonar el club blanco.