Jornada 37

El Cádiz no remata a un Madrid a medio gas

El conjunto amarillo perdonó ante un rival repleto de rotaciones y no pasó de un empate que le hace depender de otros para evitar el descenso

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

Se aventuraba en Cádiz un Madrid de rotaciones masivas, muy diferente al que goleó sin piedad al Levante entre semana en el Bernabéu, y lo que ocurrió en el Nuevo Mirandilla en puertas del carnaval fue justo lo que se esperaba. Mereció más el conjunto amarillo ante un adversario a medio gas, pero se topó muy pronto con una maravilla de Rodrygo que remató Mariano y luego le faltó puntería para rubricar una victoria que le hubiera permitido depender de sí mismo ante un Alavés descendido en la última jornada, y no basar la supervivencia en los resultados Mallorca y Granada, como finalmente ocurrirá.

Apenas había comenzado el partido cuando Rodrygo, el hombre del momento en el Madrid, arrancó por el costado izquierdo del ataque blanco y regateó a cuanto jugador cadista le salió al paso, al más puro estilo maradoniano, hasta servir en bandeja el gol a Mariano. Fue un excesivo castigo inicial para un Cádiz volcado por la necesidad, quizás demasiado, pues el Madrid pudo ampliar la distancia en una contra que Asensio no acertó a resolver ante Ledesma, mano a mano y con todo a favor para el golpeo con la zurda, la buena.

Así es el campeón, una mínima concesión se paga muy caro. El caso es que el conjunto amarillo siguió a lo suyo, sin bajar un ápice su intensidad. La acción se desarrollaba en área blanca, con mucha presencia cadista en ataque. La más clara estuvo en las botas de Negredo, que se abrió paso ante Militao pero estuvo un segundo lento para servir a Lucas Pérez, haciendo posible el despeje providencial de Nacho.

El dominio del partido le llegó al Madrid mucho más tarde que la ventaja en el marcador, aunque lo cierto es que con el paso de los minutos se fue haciendo dueño del juego. Se adelantaba el Mallorca ante el Rayo y el Cádiz entraba en descenso, una pesada losa anímica. El ritmo fue decayendo y los hombres de Ancelotti respiraban tranquilos, incluso con varias intentonas desde la distancia que helaron la sangre de la animosa afición cadista.

1 Cádiz

Ledesma, Akapo (Iza Carcelén, min. 76), Luis Hernández, Fali, Espino, Sobrino, Álex Fernández (José Mari, min. 71), Alcaraz, Idrissi (Lozano, min. 87), Lucas Pérez y Negredo.

1 Real Madrid

Lunin, Vallejo (Carvajal, min. 65), Militao, Nacho, Lucas Vázquez, Valverde (Ceballos, min. 65), Casemiro, Kroos, Asensio, Mariano (Latasa, min. 82) y Rodrygo (Hazard, min. 65).

  • Goles: Mateu Lahoz (Comité valenciano). Amonestó a los cadistas Sobrino, Negredo, Carcelén, Alcaraz, Luis Hernández, Fali y Lozano, y a los madridistas Nacho y Hazard.

  • Árbitro: 0-1: min. 5, Mariano. 1-1: min. 36, Sobrino.

  • Incidencias: Partido de la jornada 37 en Primera disputado en el Nuevo Mirandilla ante 19.643 espectadores.

Pese a todo, la tuvo de nuevo el Cádiz, pero Idrissi se topó con Lunin en su camino hacia el empate. La fe mueve montañas y ni por esas desistieron los hombres de Sergio González, que encontraron el premio que merecían con un remate de Rubén Sobrino bien ajustado al larguero, donde Lunin solo podía mirar. Enloqueció el Nuevo Mirandilla, otrora Carranza, con su equipo volcado mientras la zaga blanca esquivaba como podía las balas amarillas. Decibelios al máximo en un final del primer acto en el que el Cádiz pudo pagar caro una mala salida de Ledesma, pero también adelantarse si Lucas Pérez no hubiera dudado entre el disparo o el pase.

Penalti fallado

La dinámica tras la pausa demostró quién se la estaba jugando sobre el verde. Más intenso el Cádiz, cercando el área rival, ante un Madrid de pulsaciones bajas. Estaba el panorama para el segundo gol local cuando Militao midió mal, Lucas Pérez le ganó la espalda al brasileño y la puso en largo para Negredo, derribado por Lunin en la salida. El ucraniano arregló el entuerto con una estirada felina que frustró a la parroquia amarilla, aliviada, eso sí, por un empate del Rayo en Mallorca que sacaba a los suyos de la zona roja.

Ancelotti movió el árbol recuperando para la causa a Hazard y el partido entró en un intercambio de golpes atractivo para el espectador. Angustia local ante una serie de carambolas en área madridista que milagrosamente no acabaron en gol, pero también ante las estiradas de un adversario a medio gas, cierto, pero igualmente peligroso por su enorme calidad. Tal y como estaban los resultados, un tanto salvaba matemáticamente al Cádiz, y Sobrino tuvo en su cabeza la gloria, pero remató de testa demasiado alto. Fue la última ocasión clara en un Nuevo Mirandilla que enmudeció con el tanto 'in extremis' del Mallorca. Mazazo que obliga al Cádiz a depender de otros resultados para salvar la categoría.