Los jugadores del Barça celebran uno de los goles del Gamper. / ep

Análisis

El Barça mete miedo

Los pupilos de Xavi confirmaron ante Pumas las buenas sensaciones de la pretemporada y llegarán lanzados al inicio de Liga

DANIEL PANERO

El Barcelona está de vuelta. El conjunto que dirige Xavi Hernández firmó en el Trofeo Joan Gamper un partido casi perfecto, se impuso por 6-0 a Pumas con buenas actuaciones de los nuevos fichajes y cerró una pretemporada de ensueño. La ilusión ha vuelto al Camp Nou, los azulgranas ya creen que este puede ser su año y meten miedo a pocos días del inicio de la Liga.

«Todo ha ido redondo esta noche, estoy muy contento por el buen partido y por la afición, que se ha ilusionado. Este es el camino», aseguró Xavi después de una noche casi perfecta. El Barça presentó las credenciales que lleva acumulando a lo largo de las últimas semanas. Y es que la pretemporada ha sido un motivo más para desatar la euforia en un club que ha pasado en apenas un año de la ruina absoluta, salida de Messi incluida, a la creencia de que todo es posible. Se podía fichar a Lewandowski, a Raphinha, a Koundé, a Dembélé y al que hiciera falta. Esa es la sensación después de seis partidos en los que la ilusión ha ido 'in crescendo' hasta desbordarse en el Gamper.

Tras el partido ante Pumas Xavi no pudo ocultar esa satisfacción. «Estamos en una buena dinámica, las sensaciones son buenas», dijo. ¡Vaya si lo son! El Barcelona de este inicio de curso es un equipo que ha recuperado mordiente de cara a la portería rival. Los fichajes de Raphinha, Lewandowski y Dembélé han devuelto el colmillo a un grupo que en la propia pretemporada ha ido de menos a más a medida que los refuerzos iban incorporándose a la disciplina azulgrana.

No hay mejor prueba de ello que el debut tras las vacaciones frente al Olot. Los de Xavi mantuvieron su esencia y, como no podía ser de otra manera, dominaron el choque pero se toparon con una falta de pegada alarmante. Hasta 21 remates firmaron los azulgrana en un partido que terminó con 1-1 y que puso sobre relieve la falta de un '9' que marcara diferencias. Lewandowski apretaba para entonces al Bayern de Múnich para forzar su salida y en el Barça tenían a las primeras de cambio la prueba de por qué era necesaria la llegada del polaco.

Aquel día sin demasiado rodaje dio pistoletazo de salida a una pretemporada que iba a tener su punto álgido en Estados Unidos. El Barça viajó con numerosos frentes abiertos en el mercado de fichajes y los iba a ir cerrando prácticamente todos uno tras otro. Pasó por encima del Inter de Miami ya con Raphinha estelar al imponerse por 6-0. El brasileño se presentó en sociedad, disputó 45 minutos y se fue al banquillo con dos asistencias, un gol y la sensación inequívoca de que había aterrizado un jugador diferente, capaz de aportar mucho en la zona de ataque y con un don para ser determinante en los últimos metros. El ex del Leeds fue la mejor noticia en un choque en el que brillaron Ansu Fati, Dembélé y hasta Memphis Depay, jugador condenado a la rampa de salida.

'All in' en Las Vegas

Llegó entonces el 'día D'. El clásico de Las Vegas fue para el Barça un nuevo subidón. Los de Xavi volvieron a vencer al Real Madrid y lo hicieron en un choque en el que fueron netamente superiores. «Hemos sido mejores, he llegado a disfrutar en el banquillo», dijo aquel día el técnico catalán. No es para menos, los suyos asediaron por momentos al eterno rival y acabaron imponiéndose, ya con Lewandowski sobre el césped, gracias a un solitario tanto de Raphinha desde fuera del área. Por entonces el Barça ya era un equipo que dominaba los encuentros con el balón pero que también era capaz de alternarlo con el vértigo que generaban los nuevos fichajes. La prueba son los 16 remates ante el Madrid en un partido en el que apenas dispuso de un 48% de posesión. Algo estaba cambiando.

El clásico fue la cumbre a una pretemporada que continuó con un empate ante la Juventus en el que Dembélé se ganó el sitio en el once titular con dos goles, con otra victoria ante el New York Red Bulls y finalmente con la presentación ante Pumas. El Barça llegará al inicio de la Liga con la máquina engrasada y un once bastante reconocible. Busquets, Pedri, Gavi, Dembélé, Raphinha y Lewandowski se han ganado la titularidad y solo queda ver cómo Xavi resuelve el sudoku que tiene en la parcela defensiva. Koundé o Araujo podrían ejercer en el lateral diestro, lo que abriría una vía para que Eric García, Christensen o incluso Piqué pugnaran por un puesto en el centro de la zaga. Es la única duda en un equipo que ha hecho los deberes en la pretemporada.