Antoione Griezmann celebra junto a Mario Hermoso un gol con el Atlético. / Reuters

El Barça cede con Griezmann

Principio de acuerdo para que el Atlético pague 20 millones más variables por el francés en lugar de los 40 fijados en la cláusula de compra obligatoria

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Madrid

Tal y como estaba cantado porque la situación no se podía alargar mucho en el tiempo y obligaba a una negociación a la baja, el Atlético de Madrid se ha salido con la suya y se ahorrará al final 20 millones de euros después de llegar a un acuerdo con el Barcelona para reducir al 50% la cláusula de compra obligatoria por Antoine Griezmann que tenía el club madrileño a finales de esta temporada y que era de 40 millones. A partir de ahora, el Cholo ya podría contar con Griezmann a su antojo, sin tener que esperar al minuto 60 de cada encuentro para ponerle sobre el terreno de juego.

El compromiso, que podría oficializarse en breve, pondrá fin al surrealista racionamiento de minutos a los que se ve abocado el delantero francés por motivos económicos y contractuales, no deportivos, ya que en condiciones normales el campeón del mundo francés sería titularísimo para el Cholo Simeone.

Se acaba la disputa por la forma de entender los minutos que tenía que jugar el galo para que la cláusula de los 40 millones se hiciera efectiva y a partir del verano próximo fuera colchonero a todos los efectos. Mientras el Barcelona consideró que el compromiso solo abarcaba la pasada temporada y que por tanto ya se debía ejecutar, toda vez que Griezmann actuó más de 45 minutos en el 80% de los partidos en los que estuvo disponible, desde el Atlético siempre se mostraron tranquilos y convencidos de el minutaje incluía también este curso.

Según las cuentas del Atlético, su técnico podría recurrir a alinearle desde el principio en unos diez partidos de esta campaña. Simeone llegó a reconocer de manera implícita que cumplía directrices de la zona noble del club cuando le cuestionaron por los pocos minutos que jugaba el francés. «Soy un hombre de club y siempre lo seré», afirmó en conferencia de prensa.

Ante la posibilidad y el temor de que Griezmann regresara la campaña venidera al club azulgrana, donde tendría contrato hasta el 30 de junio de 2024, el Barça ha preferido perder parte del dinero que ya tenía presupuestado para evitarse un problema mayor.

Ni Griezmann entra en los planes de Xavi ni el Barcelona podría asumir la ficha del delantero, en torno a 35 millones brutos anuales. Y la denuncia con la que amenazó al Atlético se ha comprobado que solo era una forma de presionar en la estrategia negociadora. Teniendo en cuenta que el próximo sería el último año de contrato, además Griezmann podría marcharse con la carta de libertad y sin dejar nada en las arcas del Barça, que no habrá amortizado su fichaje después de haberle pagado al Atlético los 120 millones de su cláusula de rescisión.

A priori, supone una excelente para Simeone en un inicio de temporada difícil para su equipo, ya que solo ha podido alinearlo de titular en dos encuentros, saldados paradójicamente con derrotas ante el Real Madrid, en el Metropoolitano, y el Brujas, en el estadio Jan Breydel. También Griezmann quiere quedarse en un club en el que ha triunfado y ha vivido sus mejores momento. El jugador ha accedido a una importante rebaja de salario y pasará a cobrar siete millones de euros netos por cada uno de los cuatro años que firma con el conjunto rojiblanco, donde acabaría con 35 años.