Semifinales / Vuelta

El Villarreal sueña pero se vuelve a quedar a las puertas de una final

Tras empatar la eliminatoria en la primera mitad, solo la gran reacción del Liverpool pudo negar la gloria al submarino

JUANJO GONZALO

Soñó el Villarreal, pero no pudo ser. Una vez más, el submarino se queda a las puertas de alcanzar una final de Liga de Campeones tras haber realizado una excelente primera mitad en la que, con los goles de Dia y Coquelin, consiguió empatar la eliminatoria en tan solo 41 minutos. Solo con la salida de Luis Díaz logró despertar el conjunto inglés, que, con el partido roto y los castellonenses hundidos anímicamente, fue un auténtico vendaval. Mané culminó la remontada en un encuentro en el que los protagonistas acabaron siendo el colombiano y Rulli, muy afectado tras un primer gol en el que no estuvo bien.

Era uno de los partidos más importantes de la historia del Villarreal, y se notaba en el ambiente desde la llegada del equipo a un abarrotado Estadio de la Cerámica. Engalanado para la ocasión, sus animosas gradas presentaban un lleno absoluto con la ilusión por hacer historia y remontar la durísima eliminatoria frente al Liverpool. 'A 90 minutos de nuestro sueño' rezaba una de las pancartas con las que los aficionados 'groguet' quisieron alentar a los suyos. Casi tanto como el espectacular mosaico con el que recibieron al submarino y que, a buen seguro, fue un gran acicate para los de Emery, que salieron decididos a buscar una final de Liga de Campeones soñada. Fue otro equipo, con mucha ambición y una propuesta de gran atractivo. Nada tuvo que ver con el de Anfield, buscando desde el inicio la portería de un Alisson que viviría una noche muy diferente a la del encuentro de ida.

Tan solo tres minutos necesitarían los amarillos para hacer enloquecer al estadio en lo que parecía un guion perfecto. El gol de Dia, tras una dejada a placer de Capoue, hacía temblar a los de Klopp, que se mostraron muy imprecisos. Con Estupiñán, autor del centro que acabaría en el primer tanto del partido, disfrutando de la banda izquierda, y un centro del campo que manejó el encuentro a la perfección, el Villarreal no dejó de crecer. A punto estuvo Lo Celso de aprovechar el clamoroso error de Keita, que sirvió en bandeja un balón que, tras un envío en largo de Gerard Moreno, no pudo aprovechar el argentino tras la salida de Alisson. Una jugada polémica en la que el cuadro local pidió penalti.

2 Villarreal

Rulli, Foyth, Albiol (Aurier, min. 79), Pau Torres, Estupiñán (Trigueros, min. 79), Capoue, Parejo, Coquelin (Pedraza, min. 69), Lo Celso, Gerard Moreno (Chukwueze, min. 69) y Dia (Alcácer, min. 79).

3 Liverpool

Alisson, Alexander-Arnold, Konaté, Van Dijk, Robertson (Tsimikas, min. 79), Fabinho (Milner, min. 84), Keita (Henderson, min. 79), Thiago (Jones, min. 79), Salah, Mané y Diogo Jota (Luis Díaz, min. 46).

  • Goles: 1-0: min. 3, Dia. 2-0: min. 41, Coquelin. 2-1: min. 62, Fabinho. 2-2: min. 67, Luis Díaz. 2-3: min. 75, Mané.

  • Árbitro: Danny Makkelie (Neerlandés). Amonestó a Lo Celso y Pau Torres por parte del Villarreal y a Alexander-Arnold por el Liverpool. Expulsó a Capoue por doble amarilla (min. 85).

  • Incidencias: Partido de vuelta de las semifinales de Liga de Campeones disputado en el Estadio de la Cerámica.

Desbordado y superado, el Liverpool comenzó a desesperarse ante las continuas acometidas del submarino, que encontraría el premio al atrevimiento antes del descanso. Lo que parecía una quimera lo iba a conseguir el Villarreal en 41 minutos, empatando la eliminatoria con un excelente remate de cabeza que Coquelin puso lejos del alcance del guardameta brasileño. Un gol que llevó el delirio de La Cerámica, más consciente que nunca de las opciones de los suyos.

Despertar 'red'

Como si de un espejismo o un mal rato se tratara, y con Luis Díaz como una de las claves, llegó el despertar del Liverpool. La salida del atacante colombiano en la segunda mitad coincidió con los mejores minutos de los de Klopp, que se hicieron dueños del balón y dominaron a un impotente Villarreal. Fue Alexander-Arnold el primero en inquietar a Rulli con un disparo lejano que rebotó en Coquelin y se estrelló en el larguero. Con los de Emery sometidos y físicamente agotados, no iba a ser suficiente el ánimo y el aliento de la ilusionada afición amarilla. El primer jarro de agua fría llegaría con un disparo de Fabinho que se introduciría entre las piernas de un desconsolado portero argentino. Solo cinco minutos más tarde sería Luis Díaz, de cabeza, y tras un magnífico centro de Alexander-Arnold, el que silenciaría a La Cerámica. Un duro golpe que llegaba tras la pasividad en la defensa amarilla.

Quedaba aún tiempo para poner la puntilla. Sería Mané, tras un error de cálculo en la salida de Rulli, totalmente desconcertado tras el primer tanto recibido, que aprovechó un balón largo para sellar el pase a la final del gran favorito de la eliminatoria. Se despide, así, el Villarreal, que a punto estuvo de volver a lograr la proeza, pero al que le faltó el físico tras una primera mitad de ensueño. Vuelven a caer los 'groguets' en las semifinales de la Liga de Campeones, como en 2006, aunque lo hacen con orgullo. Como La Cerámica, que despidió a su equipo entre aplausos y una sonora ovación.