Sime Vrsaljko pelea por un balón con el jugadordel Oporto Luis Díaz. / EP

Atlético

Vrsaljko jugó en Oporto con una fractura en la cara

El defensa croata, central de emergencia en un duelo vital para el Atlético, acabó el partido llorando y deberá ser operado

AMADOR GÓMEZ Madrid

El croata Sime Vrsaljko jugó la noche del martes en Do Dragao con una fractura en la cara que sufrió durante la primera parte del partido y de la que tendrá que ser operado, según anunció este miércoles el Atlético tras el scanner al que fue sometido al regreso del equipo de Oporto. Ante las bajas de tres de sus cuatro centrales (Savic, Giménez y Felipe), Diego Pablo Simeone recurrió a Vrsaljko como defensa de emergencia en el eje de la zaga rojiblanca y, pese a ser víctima de una rotura del arco cigomático, situado en la zona del pómulo, no solo acabó el encuentro que llevó al Atlético a octavos de la Champions, sino que fue uno de los destacados de su equipo.

Vrsaljko, cuya posición habitual es la de lateral derecho y solo había jugado esta temporada 240 minutos (en dos partidos de Champions y seis de Liga) hasta que saltó al césped en Do Dragao, fue el mejor de los tres centrales que alineó Simeone, con un rendimiento superior al que el que ofrecieron Geoffrey Kondogbia, también retrasado a la defensa y, sobre todo, Mario Hermoso. El futbolista croata representó gran parte del corazón y el carácter que exhibió el Atlético en un duelo vital. Vrsaljko acabó el partido llorando, al igual que Luis Suárez se sentó en el banquillo entre lágrimas al resultar lesionado cuando solo se llevaban 12 minutos.

«Hay jugadores con pocos minutos pero que son importantes por la calidad de minutos. Hoy (por el martes) le tocó el turno a Vrsaljko, que sabíamos que lo había entrenado y podía hacerlo bien, al igual que Kondogbia. Todo el equipo se involucró para poner el corazón y darlo todo», proclamó con orgullo Simeone tras la trascendental victoria en Oporto. «Estoy muy contento por Vrsaljko. Todo el segundo tiempo jugó con la cara lastimada. Había jugado en pretemporada ahí (en el centro de la defensa). Tiene fuerza, velocidad, remate de cabeza y pase interior y cumplió con todos los requisitos», se congratuló Simeone, quien también reconoció que Jan Oblak fue clave para la resurreción rojiblanca en Oporto, con dos paradones salvadores: «Para ganar hay que tener un buen portero».