Los futbolistas del Atlético, abatidos tras uno de los goles del Oporto. / Miguel Vidal (Reuters)

Jornada 6 | Grupo B

El Atlético consuma su debacle en Europa

Sin alma y sin fútbol, el triste equipo rojiblanco es ridiculizado por el Oporto y firma un fracaso sin precedentes en la era Simeone

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZ Madrid

Sin alma, sin fútbol y sin capacidad de reacción hasta un pequeño arrebato de orgullo que tuvo con las sustituciones a partir de la hora de partido, el Atlético de Madrid consumó su debacle en Europa. Fuera de las competiciones continentales a las primeras de cambio, los rojiblancos firmaron en Do Dragao un fracaso aún mayor que el de la Champions, sin precedentes en la era Simeone. Un fiasco de proporciones imprevisibles que marcará el presente y el futuro de un equipo perdedor que va a la deriva. El triste Atlético regresó en Oporto al pasado de hace más de una década, ya que antes de la llegada del técnico argentino ahora puesto en la picota, hace 12 años también fue eliminado tras la fase de grupos, en la Europa League. Esta vez el desastre ha llegado en la máxima competición europea que los colchoneros han cerrado con una sola victoria y tres derrotas, la última de ellas, en lo que era una auténtica 'final', tras ser ridiculizado por el Oporto.

Do Dragao hizo justicia y el milagro tampoco llegó en Leverkusen en el duelo de los alemanes ante el Brujas, cuando el Atlético no dependía de nadie para al menos asegurarse la tercera plaza y el descenso a la Liga Europa. Él mismo se sepultó con una actuación lamentable e indigna de su nombre. El Atlético fue hasta la última media hora un equipo carente de actitud, juego e intensidad al que el Oporto, sin hacer un gran partido, sacó los colores. Con su falta de concentración, la defensa de los rojiblancos fue de feria y el Oporto pudo conseguir una goleada de escándalo si no hubiese sido por Oblak, que tuvo que responder con hasta cinco paradas de mucho mérito, y por lo mucho que perdonaron los lusos.

El Atlético volvió a ser un conjunto mediocre que encajó un gol poco después del pitido inicial y ya no se levantó de la lona, lastrado por la negra tarde de Savic y Giménez, un centro del campo inútil y un ataque que hasta la segunda parte no tuvo ocasiones y deambuló sin rumbo. Sin el lesionado Morata y este vez con un tridente formado por Correa, Griezmann y Joao Félix. El delantero portugués volvió a ser titular gracias a la baja de Morata, pero tras su pobre rendimiento solo duró una hora en el campo y se marchó ofuscado.

2 Oporto

Diogo Costa, Pepé (Rodrigo Conceiçao, min. 89), Fábio Cardoso, Marcano, Zaidu (Wendell, min. 53), Otávio (Borges, min. 89), Grujic, Eustaquio, Galeno (Folha, min. 89), Evanilson (Toni Martínez, min. 81) y Taremi.

1 Atlético

Oblak, Molina, Savic, Giménez, Reinildo, De Paul, Witsel, Saúl (Carrasco, min. 60), Correa (Pablo Barrios, min. 85), Griezmann y Joao Félix (Cunha, min. 61).

  • Goles: 1-0: min. 5, Taremi. 2-0: min. 24, Eustaquio. 2-1: min. 95, Marcano, en propia puerta.

  • Árbitro: Daniele Orsato (Italia). Tarjetas amarillas a Grujic, Reinildo, Savic, De Paul y Fábio Cardoso.

  • Incidencias: Partido correspondiente a la sexta y última jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones, disputado en el estadio Do Dragao de Oporto. Casi lleno, con 2.500 aficionados del Atlético.

Aparte de Griezmann, su sustituto, Cunha, y el de Saúl, Carrasco, al menos provocaron que el Atlético intentase rebelarse después de tantísimo despropósito en la primera mitad. Sobre todo por parte de una defensa que de nuevo hizo aguas y acumuló error tras error, desbordaba por la velocidad de un Oporto que se jugaba el liderato de grupo y logró su objetivo con una evidente superioridad frente a un Atlético destrozado.

Por momentos el equipo de Sergio Conceiçao bailó al Atlético, del que quiso tirar Griezmann, cuyo gol fue anulado en el minuto 68 por falta previa de De Paul y tuvo alguna ocasión más, como también Correa y Carrasco, sin pegada. Sin embargo, Diogo Costa también quiso emular a Oblak para mantener su portería a cero, hasta que Carrasco, a un minuto del final, casi marcó un gol olímpico que no se puede calificar del honor con este Atleti.