Ousmane Dembélé, durante el partido de Champions contra el Benfica. / EP

FC Barcelona

Xavi no resuelve la falta de gol

El Barça solo suma dos tantos en los cinco partidos de Champions que ha disputado

DANIEL PANERO

El Barça sigue erre que erre con la falta de gol. El conjunto que dirige Xavi Hernández vivió su enésimo 'déjà vu' el martes en el Camp Nou ante el Benfica en un partido en el que los culés dominaron el juego y generaron ocasiones, pero en el que volvieron a perdonar hasta la extenuación. Con el empate sin goles ante los lusos, son solo dos tantos en cinco partidos de Champions, un bagaje que hace casi imposible la presencia de los azulgranas en octavos de final.

«Creo que hemos jugado muy bien, pero nos ha faltado el gol. En dos partidos llevamos un tanto, y de penalti. Hay que ser más eficaces. El no meter nos genera ansiedad a nosotros y seguridad a ellos. Los chicos han hecho un partidazo, pero nos falta el pase final», lamentó Xavi tras el empate ante el Benfica en la quinta jornada de la Liga de Campeones. Las palabras del técnico catalán resumen a la perfección la frustración que está viviendo el Barcelona a lo largo de todo el curso de cara a portería.

Los goles del Barça, esos que antaño se le caían a Leo Messi, Antoine Griezmann o Luis Suárez, son tarea ahora a repartir entre Memphis Depay, Martin Braithwaite, Luuk de Jong, Ansu Fati y Ousmane Dembélé, jugadores que no han podido estar al 100% o que su rendimiento permanece lejos del que atesoraba el tridente formado por el argentino, el francés y el uruguayo. Esa diferencia la está acusando un equipo que suma solo 22 dianas entre todas las competiciones en los primeros 18 partidos que ha disputado, por las 41 que ya llevaba la pasada temporada a estas mismas alturas.

Las cifras del Barça son todavía más pobres en el apartado de la Liga de Campeones. El equipo que dirigió Ronald Koeman y que a día de hoy entrena Xavi solamente ha marcado dos goles en cinco partidos, ambos contra el Dinamo de Kiev. Este promedio no solo hace ha complicado muchísimo la clasificación para octavos de final, sino que es además el cuarto peor registro en la presente edición de la máxima competición continental. Solo el propio Dinamo de Kiev, el Malmoe y el Shakthar Donestk han sido menos eficaces que los blaugranas y todos ellos están matemáticamente eliminados.

Oasis Dembélé

En mitad del apagón blaugrana emergió un futbolista del que siempre se espera mucho pero al que las lesiones le están frenando. Ousmane Dembélé regresó tras su lesión y lo hizo con una atronadora ovación del Camp Nou y con una chispa de velocidad que hace pensar en que pueda ser el jugador que dibuje una sonrisa a Xavi cuando habla de la ausencia de gol. En solo 24 minutos puso ocho centros peligrosos al área y fue una auténtica pesadilla para el Benfica. «Ha cambiado la dinámica del partido. Desborda, genera miedo al rival y ocasiones. Marca diferencias. A ver si puede renovar. Para mí es una pieza fundamental. Si él está en el campo, pasan cosas», afirmó Xavi al ser preguntado por el francés.

Dembélé es una de las grandes esperanzas para la final de Múnich contra el Bayern. La otra es Ansu Fati. El joven extremo no entró en la convocatoria frente al Benfica y tampoco lo hará en la lista para Villarreal. Su regreso podría darse la próxima semana, bien ante el Betis o bien contra el Bayern en un partido crucial para los de Xavi. Ganar en Alemania supone la presencia en octavos y una inyección económica de 9,6 millones de euros para la entidad que preside Joan Laporta. Es el día de correr riesgos, el momento en el que la pólvora, aunque con riesgo de posible recaída, puede regresar al Barça.