Ousemane Dembélé, durante el partido contra el Dinamo en Kiev. / EP

Análisis

El Barça ya tiene dos balas

La recuperación de Ansu Fati y Dembélé devuelve la verticalidad a los culés

DANIEL PANERO Madrid

Ansu Fati y Ousmane Dembélé están de vuelta justo cuando más los necesita el Barcelona. En mitad de una crisis galopante, con una final en Kiev y en un mar de dudas futbolísticas, ambos aparecieron ante el Dinamo para recuperar la electricidad y demostrar que todavía hay verticalidad en el equipo azulgrana. El dúo formado por ambos promete devolver la ilusión a los culés.

«Ya lo habéis visto. Es un jugador diferente, con uno contra uno, con profundidad y visión de juego. Te capta casi siempre a dos rivales y ve al que está liberado», afirmó Sergi Barjuan en rueda de prensa tras el partido ante el Dinamo de Kiev al ser preguntado por Dembélé. El futbolista francés estuvo sobre el césped apenas 25 minutos pero fue más que suficiente para demostrar que está llamado a ser un jugador importante en la reconstrucción del nuevo Barça tras la salida de cracks como Leo Messi o Antoine Griezmann.

Dembélé es el desequilibrio que tanto le ha faltado al Barça en el primer tercio de la temporada, un jugador capaz de romper con la monotonía culé y ofrecer soluciones en ataque. Ante el Dinamo, su entrada en el terreno de juego fue un revulsivo y generó varias ocasiones de gol tanto en posicional como al contragolpe, otra variante más que ofrece el galo en un Barcelona que no va sobrado de recursos ofensivos.

El '11' del Barça regresó con valentía como para atreverse a realizar varios eslalon ante el Dinamo, pero su concurso vino motivado principalmente por la importancia de un choque crucial para pasar a octavos de final de la Liga de Campeones. «Es de agradecer que los jugadores que estaban tocados hayan querido apareceren en este partido, entre ellos Dembélé», aclaró Sergi. No es de extrañar, por tanto, que el club trate de tomar precauciones en los próximos encuentros debido a una posible recaída de un jugador con un amplio historial de lesiones.

Dembélé es una bala del Barça. La otra es Ansu Fati. El prometedor extremo de origen bisauguineano volvió a ser titular tras los problemas físicos que arrastraba y demostró que está tocado por una varita mágica. No cuajó uno de sus mejores partidos, pero en la primera que tuvo hizo gala de la pegada que atesora y marcó un gol salvavidas para el equipo blaugrana. El tanto, que vino tras un balón suelto, tuvo el oportunismo de un delantero, justo lo que necesitan los culés en mitad del déficit de cara a portería que arrastra el equipo desde que comenzara la temporada.

Mejorar en defensa, clave

El tanto de Ansu Fati ante el Dinamo de Kiev pone de manifiesto que es el jugador más resolutivo para los azulgranas en la actualidad. En lo que va de temporada ha disputado apenas siete partidos por los distintos problemas físicos que ha sufrido y ya acumula entre Liga y Champions tres goles y una asistencia. Participa en un tanto para los culés cada 80 minutos, mientras que Memphis Depay, el otro referente en ataque, necesita 190 minutos.

El Barça ha ganado las dos 'finales' de Champions League ante el Dinamo de Kiev y lo ha hecho gracias a que ha dejado la portería a cero. Los de Sergi no brillaron en el Camp Nou y volvieron a dar muestras de fragilidad en Ucrania, pero el hecho de no encajar un tanto en esos dos partidos ha hecho que la clasificación para octavos ya no sea una quimera. Esos dos triunfos por la mínima ponen de manifiesto que si el Barça quiere competir por los títulos esta temporada el camino más corto es asegurar la defensa y conceder menos a sus rivales.