Griezmann celebra con sus compañeros el gol que le dio la victoria al Atlético. / Juan Medina (Reuters)

Grupo B | Jornada 1

Griezmann desata el éxtasis en el Metropolitano en el minuto 101

Después de que Hermoso fuese héroe y villano en el tiempo añadido, el francés dio una increíble victoria al Atlético, con muchas dudas ante el Oporto

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZ Madrid

Cuando el partido ya agonizaba y el Atlético se encaminaba a sufrir una nueva decepción en su debut en la Liga de Campeones frente al Oporto, la cabeza de Antoine Griezmann desató el éxtasis en el Metropolitano. Gracias a un saque de esquina que remató también con la cabeza Witsel y culminó frente a la línea de gol el delantero francés, el Atlético se llevó una increíble victoria en la última jugada del tiempo añadido, en el que Mario Hermoso fue héroe y villano. El defensa madrileño marcó un tanto para reconciliarse con la misma grada a la que se enfrentó recientemente, pero solo tres minutos después cometió penalti por una mano absurda y el Atlético se vio obligado de nuevo a no dejar de creer hasta el pitido final. Contra diez, le quedó una última bala al equipo rojiblanco para arreglar tan negra noche y tuvo que ser Griezmann, el suplente taponado por Joao Félix y Morata y por la cláusula que obligaría al Atlético a pagar 40 millones al Barça, quien devolviese la alegría a un equipo con muchas dudas, en el campo y en el banquillo, y a una afición que celebró el triunfo como un título.

Tuvo que esperar el Atlético hasta el minuto 101 para llevarse la victoria tras un tiempo de prolongación de locura, porque hasta ese tramo final la solidez del campeón luso, liderada en el centro de la defensa por el exmadridista Pepe, desesperó a los rojiblancos en un partido en el que el equipo de Diego Pablo Simeone estuvo débil atrás, careció de fútbol y profundidad para crear ocasiones claras y dio una mala imagen. Con 39 años, el veterano central del Oporto estuvo imperial ante los colchoneros y dejó en nada los detalles de talento de Joao Félix, que al igual que sus compañeros fue de más a menos, atascados ante el orden del Oporto, golpeado al final por la llamada a rebato de los colchoneros. Muy impreciso, el Atlético acarició antes de esa recta final inimaginable la derrota, salvada en dos ocasiones por Oblak, quien recuperado del golpe que sufrió ante la Real pudo defender la portería.

Dado el dominio del Oporto y la incapacidad de los carrileros locales en defensa y ataque, Simeone retiró en el descanso a Nahuel Molina y Carrasco para modificar su habitual sistema, el 5-3-2 que no le dio ningún resultado en una insulsa primera parte en la que el Atlético se fue desinflando. Sin embargo, tras retrasar a Saúl al lateral izquierdo y volver al 4-4-2 retiró al jugador alicantino a la hora y volvió a otra prueba. El colmo para la afición rojiblanca, tras ser pitado el cambio de Morata, fue el tremendo abucheo que se llevó Simeone cuando quitó del campo a Joao Félix, el único que, entre tanto descontrol y falta de claridad parecía que podría sorprender al Oporto. Sin embargo, sería el sustituto de Saúl quien salvó al Atlético.

2 Atlético

Oblak, Molina (De Paul, min. 46), Giménez, Witsel, Reinildo, Carrasco (Lemar, min. 46), Llorente, Koke, Saúl (Griezmann, min. 61), Joao Félix (Correa, min. 71) y Morata (Hermoso, min. 68).

1 Oporto

Diogo Costa, Pepé (Joao Mario, min. 62), Pepe, David Carmo, Zaidu, Otávio (Bruno Costa, min. 77), Uribe, Eustáquio, Galeno (Gabriel Verón, min. 88), Evanilson y Taremi (Toni Martínez, min. 77).

  • Goles: 1-0: min. 92, Hermoso. 1-1: min. 96, Uribe, de penalti. 2-1: min. 101, Griezmann.

  • Árbitro: Szymon Marciniak (Polonia). Tarjetas amarillas a Pepé, Koke, Uribe y Hermoso, y a Taremi, en dos ocasiones, por lo que fue expulsado en el minuto 81.

  • Incidencias: Partido correspondiente a la primera jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones, disputado en el Metropolitano. Unos 55.000 espectadores. En los prolegómenos se homenajeó a Paulo Futre, que hace dos semanas sufrió un infarto y estuvo presente en el palco.

El conjunto colchonero insistió en atacar por el centro y se estrelló una y otra vez contra Pepe, y también defendió muy mal, permitiendo demasiadas llegadas a un equipo que careció de contundencia arriba para dar el golpe en el Metropolitano. Marcó también el Atlético en el minuto 50, pero el gol de Koke en un remate local aislado fue anulado por fuera de juego de De Paul. Inútil también en la creación, al Atlético le sobró ansiedad y le faltó juego y templanza para superar al Oporto, que se quedó con diez en el minuto 81 y 20 minutos después no pudo sobrevivir a la fe rojiblanca.