Semifinales / Vuelta

Ancelotti decide entre Rodrygo y Valverde; Alaba, seria duda

El italiano, que tiene difícil contar con el central austriaco, se debate entre continuar con el 4-3-3 de la ida y el brasileño como tercera pieza del tridente ofensivo o mantener al uruguayo a pesar del regreso de Casemiro para reforzar la medular

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉS Madrid

La fiesta por el título liguero ya es cosa del pasado en el Real Madrid. Dulces recuerdos, resaca feliz, pero ya queda atrás. A dos días del decisivo partido de vuelta de semifinales de la Liga de Campeones ante el Manchester City, el reto de la Champions centra todas las miradas en Valdebebas y tiene sumido a Carlo Ancelotti, alma de la celebración del alirón, en un debate profundo.

Con el regreso de Casemiro, santo y seña del Madrid en la posición de mediocentro y notable ausencia en el Etihad, Carletto debe prescindir de uno de los titulares en Mánchester. La cuestión se centra en mantener su predilecto 4-3-3 de la ida, dando continuidad por el costado derecho del tridente ofensivo a Rodrygo, autor de un doblete contra el Espanyol y en plena forma, o por contra mantener a Valverde para así reforzar la medular, como ha hecho en algunos de los partidos más trascendentales del curso -los dos de cuartos de final contra el Chelsea o la vuelta de octavos ante el PSG-.

El resto de posiciones del once inicial parecen mucho más definidas, a excepción del acompañante de Militao en el eje de la zaga. Alaba arriesgó en territorio 'sky blue' y lo pagó con un actuación decepcionante en la primera parte, antes de resentirse de sus problemas de aductor y ser sustituido por Nacho al descanso. El central austriaco no saltó al césped de Valdebebas junto a sus compañeros este lunes y es seria duda para el intento de remontada contra el City, que puede abrir las puertas de la final de París.

Ancelotti no es el único que suspira por la recuperación de uno de sus pilares. También Guardiola apura los plazos para contar con Kyle Walker y John Stones, ausentes en el encuentro que el City se llevó en su visita al Leeds del fin de semana. La exigencia del pulso en la cumbre por el trono inglés contra el poderoso Liverpool de Klopp pone a prueba la capacidad física de la plantilla 'citizen'.

El técnico catalán, que ante la ausencia de Walker ya forzó con Stones en el Etihad, tiene bien aprendida la lección después de que este atrevimiento le obligase a improvisar sobre la marcha. El defensa inglés recayó de su lesión y obligó a recurrir a Fernandinho como lateral derecho de emergencia. Por ahí encontró Vinicius el filón con el que sembró el terror para hacer el 3-2. Guardiola, un técnico metódico como pocos, ni se plantea conceder de nuevo una vulnerabilidad semejante en su depurado entramado táctico.