Dalian Atkinson, en un partido entre la Real Sociedad y el Real Madrid. / aRCHIVO

Tribunales

El jurado del caso Atkinson se retira para decidir el veredicto

La defensa del policía acusado de homicidio recalca la incertidumbre sobre la causa de la muerte

IÑIGO GURRUCHAGA LONDRES

El jurado del caso Dalian Atkinson se ha retirado en el Tribunal de la Corona en Birmingham para debatir su veredicto sobre la acusación de asesinato, u homicidio, que la Fiscalía del Estado ha presentado contra el policía Benjamin Monk. El jurado está compuesto por once miembros, tras la forzosa retirada de uno de ellos, que tuvo que confinarse por contacto con un infectado de covid.

El juez Melbourne Inman explicó que la conclusión del caso se basa en tres preguntas a las que el jurado debe responder con un «culpable» o «no culpable». La primera es si Monk utilizó una fuerza excesiva e ilegal para reprimir la amenaza que planteaba la conducta trastornada del exfutbolista de la Real Sociedad. La segunda es si los disparos con pistola eléctrica o las patadas causaron la muerte del fallecido. La tercera es si el policía tuvo intención de matarlo.

En su argumento final, la Fiscalía confirmó su interpretación de lo ocurrido, asegurando que Monk exageró a posteriori la amenaza que representaba Atkinson, y que fue la rabia que sintió por la humillación que habría sufrido intentando controlarlo en los primeros minutos la que le llevó a descargar la pistola eléctrica en su cuerpo durante 33 segundos y luego a darle patadas en la cabeza.

La defensa de Monk aseguró, sin embargo, que su representado sintió pánico ante la presencia de Atkinson. Aunque el policía era un poco más alto, vio al exfutbolista por primera vez agigantado por el escalón de entrada en la puerta de la casa de su padre. El pánico estaría justificado. Los vecinos habían llamado a la Policía temiendo que Atkinson matase a su padre. Ese intenso temor explicaría también la excesiva descarga.

Ciencia inexacta

Para decidir sobre el uso de la fuerza y la causa de la muerte, el jurado tiene que adentrarse en el minutaje y contenido de las comunicaciones, y declaraciones a los investigadores internos, de los policías que acudieron para prestar asistencia a sus colegas. Y también de los dos paramédicos de la ambulancia que recogió a Atkinson, con respiración débil y algún movimiento de los ojos, yacente en el asfalto frente a la casa de su padre, y lo entregó en el hospital con parada cardíaca.

Los patólogos han expresado opiniones divergentes sobre el grado de incertidumbre que existe para identificar la causa de la muerte. Atkinson padecía alta presión sanguínea, miocardiopatía hipertrófica e insuficiencia renal aguda. Había padecido una neumonía en días anteriores y una crisis de su salud mental en la noche de su muerte. Pero, hasta esa hora, andaba, corría, amenazaba a su padre, proclamaba que era el Mesías. El tribunal tiene que decidir si los medios utilizados por Monk tuvieron una contribución significativa en su muerte.

El jurado debe aspirar a una decisión unánime, pero el juez puede aceptar un veredicto por mayoría si no llega a tal consenso al cabo de unos días. Cuando hay once miembros del jurado, la mayoría ha de ser de diez a uno. En caso de que no se resuelvan las diferencias, el jurado puede ser disuelto y el juicio anulado. Correspondería entonces a la Fiscalía de la Corona decidir si pide un nuevo juicio.