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Cheikh Kane Sarr. Javier Lizón (Efe)
Cheikh Sarr, castigado dos partidos por los incidentes en el Sestao-Rayo Majadahonda
Primera Federación

Cheikh Sarr, castigado dos partidos por los incidentes en el Sestao-Rayo Majadahonda

El equipo madrileño pierde el duelo por 0-3, se le restan tres puntos en la tabla y tendrá que pagar 3.006 euros de multa, mientras que el cuadro local disputará dos encuentros a puerta cerrada y deberá abonar 6.001 euros

Óscar Bellot

Madrid

Miércoles, 3 de abril 2024, 15:10

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Cheikh Kane Sarr, portero del Rayo Majadahonda, tendrá que cumplir dos partidos de sanción por revolverse el pasado sábado contra un grupo de aficionados que le hicieron objeto de insultos racistas en el transcurso del encuentro de Primera Federación que el equipo madrileño disputó a domicilio ante el Sestao River y dirigirse de forma violenta al árbitro. Además, el Rayo Majadahonda deberá pagar una multa de 3.006 euros, se le da por perdido por 0-3 un duelo que tuvo que ser suspendido después de que los visitantes abandonasen el rectángulo de juego en respuesta al episodio xenófobo experimentado por su cancerbero y se le restarán además tres puntos en la clasificación. Por su parte, al Sestao River se le impone una multa de 6.001 euros y tendrá que disputar a puerta cerrada sus dos próximos compromisos como local.

El cancerbero senegalés, que se exponía a un castigo de cuatro partidos por saltar la valla perimetral del recinto y a otros cuatro por dirigirse al árbitro en términos violentos, ha sido sancionado finalmente con dos jornadas fuera de los terrenos de juego por una infracción leve de conducta contraria al buen orden deportivo, con multa accesoria de 90 euros a su club y de 600 al guardameta por dicho concepto, atendiendo a lo dispuesto en el artículo 129 del Código Disciplinario de la Federación Española de Fútbol (FEF).

El Juez Único de Primera Federación recuerda que Cheikh Kane Sarr fue expulsado en el minuto 84 del partido Sestao-Rayo Majadahonda celebrado el pasado sábado en el estadio Las Llanas después de que el portero del cuadro visitante saltase la valla perimetral y abandonase el rectángulo de juego en respuesta a los presuntos gritos racistas, entre ellos «puto mono» y «negro de mierda», que le estaban dirigiendo un grupo de aficionados. A uno de ellos llegó a agarrarle, antes de ser sujetado por sus compañeros. Después de ver la tarjeta roja se revolvió contra el colegiado, el Rayo Majadahonda se negó a seguir jugando y el partido fue suspendido.

Insultos «probados»

La resolución que castiga a Cheikh Kane Sarr con dos partidos de sanción considera «probados» los insultos «realmente graves» que recibió el arquero del Rayo Majadahonda y señala que, sin ellos, «no podría entenderse que un jugador de fútbol» pueda «actuar de la forma en que lo hizo» el senegalés. Pero, continúa, pese a que la constatación de que lo sucedido en el estadio del Sestao representa una «situación de discriminación que sin duda constituye una violación de los derechos humanos fundamentales y que está en contra de los principios de igualdad y respeto hacia todos los participantes en un partido de fútbol», ello no legitimaba a Cheikh Kane Sarr a conducirse como lo hizo.

Por el contrario, prosigue el escrito, debería haber puesto en conocimiento del árbitro los cánticos en el mismo momento en el que empezó a escucharlos, esto es, en el minuto 50 del partido, para que el colegiado activase el protocolo correspondiente, y le recuerda que no debió tomarse «la justicia por su mano» agarrando a un espectador por la bufanda a riesgo, incide, «de agravar las posibilidades de que los incidentes» derivasen «en otros de mucho mayor calado».

«A nadie al que insulten se puede sancionar por reaccionar. Antes de sancionar a alguien deben de comprobar si es víctima. Insisto, no fue violencia, fue querer dialogar», aseveró el martes Cheikh Kane Sarr, quien defendió que no tenía intención de agredir al espectador al que agarró por la bufanda cuando saltó la valla. «Quería preguntarle por qué me trataba así, si tenía o no familia y podía comprenderme. No tenía intención de agredirle para nada, en absoluto. Por eso le agarré por la bufanda. ¿Cómo iba yo a pegarle? Jamás he agredido a nadie», agregó.

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