Robinho, durante su etapa en el Atlético Mineiro. / Douglas Magno (Afp)

Tribunales

Una dolorosa lista de escándalos sexuales que abochorna al fútbol

La condena de cuatro años de cárcel a Santi Mina es el último episodio de una retahíla de casos protagonizados por futbolistas

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

La condena de cuatro años de cárcel a Santi Mina es el último episodio de una bochornosa lista de escándalos de índole sexual protagonizados por futbolistas. Entre los más sonados en España destaca el que involucró a Raúl Calvo, Víctor Rodríguez y Carlos Cuadrado, jugadores de la Arandina que fueron sentenciados en diciembre de 2019 a 38 años de prisión cada uno de ellos por la agresión sexual de que fue objeto una menor de edad en 2017. El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León rebajaría posteriormente a cuatro años la pena impuesta a Rodríguez y dejaría en tres años de cárcel la condena a Cuadrado, en tanto que Calvo acabó siendo absuelto.

Sergi Enrich, por entonces futbolista del Eibar y ahora en la Ponferradina, y Antonio Luna, miembro actual del Cartagena que en aquel momento militaba en el Girona, también fueron condenados en 2021 a dos años de prisión por difundir un vídeo que grabaron en 2016 mientras mantenían relaciones sexuales con una chica. El tercer acusado, el también futbolista Eddy Silvestre, fue absuelto.

Por otro lado, un juzgado de Llíria tomó declaración la semana pasada a Rubén Rochina por un presunto delito de abusos sexuales que el centrocampista del Granada habría cometido durante una fiesta en mayo de 2021, cuando formaba parte del Levante.

Nueve años a Robinho

Fuera de nuestras fronteras, el pasado mes de enero un tribunal italiano sentenció a nueve años de prisión al brasileño Robinho, al considerar culpable al que fuera delantero de Santos, Real Madrid, Manchester City y Milan, entre otros equipos, de haber participado en la violación grupal de una joven albanesa de 23 años en una discoteca de Milán en 2013. Pese a ello, el atacante sigue en libertad porque un tratado de cooperación entre Brasil, donde reside actualmente, e Italia impide que se aplique esa condena en suelo brasileño y tampoco existe un acuerdo de extradición entre ambos países.