Cristiano Ronaldo, durante el partido entre el Manchester United y el Brentford. / John Sibley (Reuters)

Mercado

El atolladero de Cristiano Ronaldo

El luso no encuentra equipo para cumplir con su pretensión de abandonar el Manchester United y poder disputar la Champions

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOT Madrid

El futuro de Cristiano Ronaldo continúa en el aire cuando apenas restan dos semanas para la clausura del mercado de fichajes. Después de que el Manchester United se quedase fuera de la próxima edición de la Champions, el astro de Funchal transmitió a la propiedad de los diablos rojos su intención de abandonar Old Trafford, donde regresó el pasado verano tras cerrar un periplo de tres temporadas en la Juventus, y emplazó a su agente, Jorge Mendes, a sondear posibles pretendientes. Pero el tiempo se agota y el poderoso representante sigue sin encontrar acomodo al quíntuple ganador del Balón de Oro, al que ya le han cerrado las puertas varios de los colosos del continente. Distanciado de su nuevo entrenador y cada vez más aislado dentro de un vestuario que se ha convertido en un polvorín por el mal inicio de temporada protagonizado por el cuadro mancuniano, el luso se halla, a sus 37 años, entre la espada y la pared.

El sexto puesto con el que el Manchester United cerró su participación en la Premier League la pasada campaña colmó la paciencia de Cristiano Ronaldo. Por primera vez desde que Alex Ferguson le reclutase con 18 años para un Manchester United por entonces hegemónico en la Premier, el portugués se vería privado de seguir alimentando su leyenda en la competición que más contribuyó a elevarle hasta el pináculo del fútbol planetario. La Champions, el torneo que conquistó una vez con el conjunto británico y en cuatro ocasiones como buque insignia del Real Madrid, y del que es el máximo realizador histórico con 141 goles anotados en los 187 partidos que ha disputado, quedaría vedado esta temporada para quien ha sido uno de sus emblemas a menos que el atacante de Madeira abandonase su condición de 'red devil' para embarcarse en otro proyecto con plaza en la antigua Copa de Europa.

Por ese motivo, Cristiano movió la maquinaria, urgiendo a Jorge Mendes a buscar una salida. Por entonces, el Manchester United no contemplaba desprenderse de su estrella. Pese al descenso en sus prestaciones, las 24 dianas que facturó en el último curso seguían siendo un registro considerable y Joel Glazer, copresidente ejecutivo de la entidad inglesa, consideraba que todavía era un activo demasiado valioso para abrirle las puertas. Algo similar pensaba Erik ten Hag, el técnico neerlandés al que la propiedad del United encargó la difícil misión de reflotar a un equipo a la deriva tras una larguísima travesía por el desierto.

Pero la actitud del crack, que se incorporó tarde a la pretemporada, aunque con permiso del club tras perder a uno de los dos bebés que esperaba junto a su pareja, y protagonizó luego un sonoro desplante al abandonar Old Trafford en el descanso del amistoso que enfrentó a los diablos rojos con el Rayo Vallecano a finales de julio, no ha hecho sino enrarecer aún más el ambiente dentro de un vestuario en llamas por disputas intestinas y el mal comienzo de temporada, que ha situado al Manchester United como colista de la Premier una vez cumplimentadas las dos Primeras jornadas. De ahí que, según la prensa británica, el club baraje ya su venta.

Sin mercado

Pero Cristiano Ronaldo lleva semanas dándose de bruces con la cruda realidad del mercado. Jorge Mendes exploró la vía de un regreso a España ya el verano pasado, cuando se topó con la negativa del Real Madrid, focalizado en el crecimiento de sus jóvenes valores. El agente volvió a la carga hace semanas, coqueteando con Barça y Atlético. Pero Joan Laporta apostó todo a la carta de Robert Lewandowski y la opción rojiblanca descarriló, entre otros factores, por el rechazo que su figura suscitaba entre la parroquia colchonera.

El representante tampoco ha tenido suerte en la Bundesliga, ya que el Bayern se decantó por Sadio Mané y el emergente Mathys Tel para taponar la brecha en la delantera, ni en la Serie A, donde ni Milan ni Inter podían satisfacer sus pretensiones económicas. Con Mbappé, Messi y Neymar como cabezas de cartel, el PSG ni se ha planteado entrar en la carrera por el astro y, dentro de la Premier, el Chelsea es el único club que mantiene su nombre sobre la mesa, pero hay discrepancias a este respecto entre el nuevo propietario, Todd Boehly, partidario de su incorporación, y el técnico, Thomas Tuchel, al que no le convence. Remota se antoja la posibilidad más romántica, un retorno al Sporting de Portugal para acabar su carrera donde la comenzó, ya que supondría alejarse de la primera línea por mucho que el cuadro lisboeta vaya a disputar la Champions y tendría que reducirse sensiblemente el caché.