Jorge Vilda, seleccionador nacional femenino. / efe

Las razones por las que las jugadoras no aguantan más a Vilda

El todavía seleccionador femenino fue criticado primero por no tener nivel deportivo suficiente y ahora porque perjudica la salud de las futbolistas

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Madrid

Jorge Vilda se aferra, al menos de momento, al cargo de seleccionador español femenino y sigue con el apoyo del presidente Luis Rubiales, que le renovó hasta el Mundial del próximo verano. «La FEF tiene claro que es el proyecto por el que ha apostado y va a seguir respaldándole sin ninguna duda», subrayó este viernes Ana Álvarez, directora del fútbol femenino en el máximo organismo del fútbol español.

Según la FEF, Vilda está «sorprendido y decepcionado», pero sobre todo está fuerte porque sabe que su trabajo y el de su cuerpo técnico es bueno y que la FEF confía en su idea y su proyecto«. «El trabajo de la dirección técnica va más allá de esas 15 jugadoras porque en España hay talento de muchísimo nivel, con más, igual o menos experiencia«.

Además de la fórmula utilizada, lo que más ha llamado la atención en Vilda, su equipo y la Federación es que hace un mes las jugadoras argumentasen que se trataba de un tema deportivo, que no estaban de acuerdo con la idea de juego y los planteamientos que hace el entrenador y que estancaban la progresión de la selección. En esa línea, recuerda la FEF que «hubo conversaciones individuales y colectivas, así como múltiples reuniones, y ellas admitieron que se habían producido cambios».

«Nunca habían dicho que existiera nada más pero, sin embargo, el jueves manifiestan en el comunicado que se encuentran en una mala situación emocional y, por lo tanto, de salud. Desde aquí nos gustaría que estuvieran recuperadas cuanto antes, incluso que estuvieran disponibles para el fin de semana, que hay Liga», expone, irónica, Ana Álvarez.

Según 'Mundo Deportivo', las verdaderas razones por las que las futbolistas no aguantan más al seleccionador son un exceso de control y de vigilancia extrema por parte del técnico. Jorge Vilda, según desveló el periódico catalán, obligaba a las futbolistas a tener abiertas las puertas de sus habitaciones hasta las doce de la noche para comprobar el técnico que estaban allí antes de dormir, algo que las internacionales consideran que atenta contra su intimidad. Según fuentes cercanas a las futbolistas era el propio Vilda quien se encargaba de cerrar la puerta tras comprobar que las internacionales se encontraban allí.

También aseguran las jugadoras que el seleccionador, aparte de revisar sus publicaciones en redes sociales, las controlaba cuando iban a comprar, hasta el punto de revisarles las bolsas y su contenido, y debían hasta decir con quién se iban a tomar, por ejemplo, un café. Ante lo que estiman un régimen de control «dictatorial» las jugadoras se sentían «cohibidas».

En el nombre del padre

Jorge Vilda, madrileño de 41 años, es hijo de Ángel Vilda, quien fuera célebre preparador físico muchos años en el Atlético de Madrid pero también del Barça de Johan Cruyff en sus años triunfales. Jorge formó tándem con su padre en la FEF, cuando en 2010 se colocó al frente de la selección sub-17 mientras su progenitor estaba al frente de la sub-19.

Con la sub-17 logró dos Eurocopas, dos subcampeonatos continentales, un bronce mundial, un bronce europeo y un subcampeonato del mundo. Tres años más tarde, sustituyó a su padre en el banquillo de la sub-19. En 2015, ascendió al cargo de seleccionador absoluto en sustitución de Ignacio Quereda, quien dimitió tras 27 años en el cargo, forzado por el presidente Ángel Villar, tras ser acusado por sus jugadoras de «abusos y homofobia». Ha sido incluido entre los diez nominados al premio The Best FIFA al mejor entrenador del fútbol femenino.