El VAR, los penaltis, la UD y una desidia que continúa

22/02/2020

Hasta el minuto 47 falló el sistema tecnológico y, por desgracia para los isleños, tampoco revisó las jugadas en pantalla.

Ver para creer. Si ya en Riazor fue una tortura, lo de ayer, en Santo Domingo, clama al cielo. Dos nuevos penaltis a favor que nadie pita a la UD y que debieron ser señalados. Dos manos tan claras que escuece que no fueran ajusticiadas por Areces Franco, árbitro del encuentro, y que acentúan el mal sabor isleño con las decisiones de los colegiados en lo que va de campaña. Parece la mirada severa de un tuerto. Un mal de ojos que no se quita de encima el combinado de Pepe Mel y que echa a perder el trabajo de toda una semana. Los futbolistas de Las Palmas, como el propio técnico, no daban crédito.

El cuarto árbitro se acercaba al banquillo insular para aclarar que Areces Franco no tenía comunicación con la sala del VAR, por lo que no fue avisado, ni siquiera, para que echara un vistazo a la pantallita a pie de campo. Así sucedió hasta el minuto 47. No escuchaba nada, pero tampoco se le encendió la bombilla para revisar si su decisión había sido la acertada. Así pasó dos veces. Erró en ambas y Las Palmas fue la gran perjudicada. Sí, otra vez.

Había merecido más una UD a la que no le tembló el pulso para tratar de romper la mala racha sin ganar. Empujó, jugó, se quitó las correas y fue descarada. Inclusó llegó a ponerse por delante en el marcador hasta que Mantovani tiró mal la línea del fuera de juego, el Alcorcón galopó a la espalda de la defensa insular y Óscar Arribas subió las tablas al electrónico. De nada sirvió el gol anterior en una jugada maestra entre Fede Varela, Pedri y Aridai, que culminaba el propio mediapunta argentino dentro del área pequeña. Con el empate tocó remar nuevamente a contracorriente. Con el plomo en la mochila de las ocho jornadas sin ganar y la soga apretando el cuello con notable brusquedad. Así la buscó Las Palmas hasta que se encontró con la eterna desidia. Penas máximas que no se señalan a favor por manos que se castigan sin piedad cuando son en área isleña. Y ojo al dato. Acumula ya 13 penaltis en contra la Unión Deportiva. De calamidades y errores se está forjando este curso Las Palmas, a la que no sonríe la suerte y tampoco parece ser juzgada con el mismo criterio que a adversarios de la misma categoría.

Con todo, se escapó un nuevo tren para asomarse por los puestos de promoción de ascenso. En una seria actuación coral, donde Aridai y Fede Varela brillaron con luz propia, el colegiado acaparó todos los focos y no fue por hacer bien su trabajo. Todo lo contrario. Se tragó dos penaltis clamorosos. Tanto fue así que Mel estalló en la sala de prensa: «El VAR lo compraron en un mercadillo».