17 años y ya es mundialista, estrella de la UD y joya del Barça

25/11/2019

Pedri González celebra hoy su cumpleaños con una nueva exhibición. El atacante de Tegueste, determinante en el triunfo ante el Oviedo, ha protagonizado en apenas cuatro meses una evolución fulgurante y que ha disparado su valía

Una trayectoria precoz y brillante. Un cumpleaños especial y una victoria que disfrutar. La vida de Pedri González, que hoy celebra sus 17 años, ha dado un giro radical aunque él, por su parte, sigue actuando igual que hace escasos meses atrás. El jugador continúa creciendo a pasos agigantados. Mundialista, estrella de la UD Las Palmas y joya ya del FC Barcelona. Un currículum meteórico y ya no sorprende a nadie. Y es que solo hay que ver al juvenil tejer fútbol sobre el césped del Gran Canaria para tener pocas dudas de que está tocado por una varita. Le corre el fútbol por las venas y vive feliz mimando el esférico.

Indiscutible y pieza fundamental en los esquemas de Pepe Mel en la primera plantilla, Pedri insiste en demostrar que la fecha de nacimiento es solo un número. Cuando se tiene calidad, poco importa la cifra que marca el carné de identidad. Mención a parte merece Pepe Mel. Principal valedor del talentoso futbolista imberbe, el técnico madrileño apostó firmemente por el tinerfeño cuando no había pasado ni por Las Palmas Atlético aún. La calidad que derrocha es innegable y la Unión Deportiva, con él sobre el verde, mejora de manera considerable.

Desde su debut, el pasado 18 de agosto de 2019, acumula ya como profesional un total de 12 encuentros con la camiseta amarilla anotando, además, tres tantos y regalando otros cuatro con forma de asistencias. 993 minutos que responden al apresurado fichaje del FC Barcelona por el de Tegueste el 2 de septiembre.

Su estreno goleador fue decisivo para que la UD sumara los tres puntos contra el Sporting de Gijón, pues desde fuera del área firmó el único tanto del encuentro. Igual de trascendente fue también ante el Lugo y la Ponferradina lejos de la isla para colaborar, de manera directa, en las dos primeros triunfos como foráneo del cuadro grancanario.

A nivel personal sigue siendo el mismo. Duerme en la Casa Amarilla, comparte habitación con más canteranos y su rutina no ha cambiado prácticamente en nada. Cabeza amueblada y los pies sobre el césped. Eso, sumado a su técnica individual, le ha hecho ya ser indiscutible con Las Palmas, jugar el Mundial sub-17 de Brasil con la selección española y, cómo no, convertirse en jugador del Barça. De momento, y ya con 17 años, quiere agrandar su huella. Va para estrella, recuerden su nombre.