Cosme Prenafeta, en su despedida como jugador de Unicaja Voley en 2005. / M. MANZANO

Voleibol

Piden cuatro años de cárcel para el exjugador Cosme Prenafeta por abusos sexuales

El ahora entrenador fue denunciado por dos jugadoras de 18 años por unos hechos que supuestamente ocurrieron en el domicilio del exinternacional en diciembre de 2020

EUROPA PRESS Almería

La Fiscalía de Almería ha solicitado penas que suman cuatro años de prisión para el exjugador del Club Voleibol Almería (Unicaja Voley) y de la selección española Cosme Prenafeta, por presuntos abusos sexuales a dos jóvenes de 18 años a quienes entrenaba en un equipo de la ciudad andaluza.

El escrito de calificación provisional pide dos años de cárcel por cada uno de los supuestos delitos que se le imputan a Prenafeta y que se imponga alejamiento a una distancia no inferior a 200 metros de cada una de ellas por un periodo de tres años.

El Ministerio Público formula acusación contra Prenafeta después de que la jueza instructora encontrase en la prueba practicada durante la investigación, entre ella el informe forense emitido por el Instituto de Medicina Legal (IML) y la «declaración» en sede judicial del «propio investigado», indicios de abuso sexual.

En el auto de transformación de diligencias previas a procedimiento abreviado, y en el escrito del fiscal, se indica que los hechos, que se enjuiciarán en un Juzgado de lo Penal, se produjeron en el domicilio del acusado en Almería en la tarde del 28 de diciembre de 2020.

Recogen que las dos jóvenes denunciantes acudieron, junto al resto del equipo del que formaban parte, a una comida en casa de su entrenador y que, «tras marcharse las demás compañeras», él les habría pedido que se quedasen «un rato más», a lo que accedieron.

A partir de ese momento, según apuntan jueza instructora y fiscal, los tres habrían «tomado bebidas alcohólicas» y Cosme Prenafeta les habría propuesto «jugar a juegos de preguntas de índole sexual».

El Ministerio Público destaca que, «sin el consentimiento» de las dos jóvenes, el acusado las «besó» presuntamente «en la boca y en el cuello varias veces» y también habría llegado «a tocar en las nalgas» a una de ellas.

Añade que la joven jugadora a la que realizó el tocamiento sufre, de acuerdo al informe médico-forense, una «sintomatología ansioso depresiva» derivada de estos hechos, que califica como dos delitos de abuso sexual del artículo 181.1 del Código Penal.