Ciclismo

26/01/2018

En los últimos nueve años, la organización (Unipublic) ha tenido la excelente idea de unir y fortalecer La Vuelta a España con el turismo. el actual director general destaca el potencial de las islas para llevar en un futuro no muy lejano el evento al asfalto isleño.

¿Después de la última reunión con los políticos canarios, hace ya bastantes meses, para traer la Vuelta a Canarias, aún mantiene el contacto para en un futuro ver dicho evento por las islas?

— La relación con las instituciones canarias, especialmente con el área de Deportes del Gobierno Canario, es extraordinariamente cordial y fluida. Las líneas de contacto están abiertas con la intención de traer algún año el final de una edición de La Vuelta a Canarias. Se ha trabajado para intentar hacerlo lo antes posible pero los costes que implica esta operación están todavía lejos de poder ser abordados. Para nosotros es un objetivo que está entre uno de los retos más importantes que podemos acometer en el futuro, si bien, se necesita bastante tiempo para poder encajar todas las piezas y hacer que sea viable tanto logística como económicamente.

— ¿Están esperando a las futuras elecciones autonómicas para reanudar el diálogo con los políticos o la espera es más bien por un aspecto económico?

— Seguimos trabajando en la cuestión. Nosotros no nos vemos limitados por los periodos electorales dado que La Vuelta se celebra cada año y son muchas las ocasiones en las que una edición coincide ese año con elecciones ya sean nacionales, autonómicas o municipales. Dicho esto, este es un proyecto que aunque requiere de tiempo también necesita de la confianza de aquellos que apuestan por él, por lo que para nosotros lo más adecuado sería que todo se desarrollara desde el inicio hasta el final con los mismos interlocutores, si bien, esto tampoco debe suponer un obstáculo debido a que este es un proyecto de entidades y no de personas. Dicho lo anterior, la viabilidad económica, dentro de márgenes aceptables, es la parte que más debemos cuidar, siendo por ello por lo que disponer de tiempo a este respecto nos permite trazar mejores planes, ver cómo se pueden optimizar mejor los recursos y, sobre todo, diseñar con los grupos deportivos las acciones logísticas que nos permitan cubrir sus necesidades sin romperles sus estándares.

— ¿Tiene esperanza de traerla algún año al Archipiélago canario?

— Sí, toda la esperanza. La esperanza, el deseo y el propósito son los primeros requisitos que necesitamos para poner en marcha el proyecto. Eso ya lo tenemos, pero es obvio que esto no es suficiente, por lo que existiendo la voluntad de hacerlo, y solo pudiéndolo hacer con todas las garantías de éxito, es por lo que no nos podemos cerrar a ningún plazo. Cuando se haga público el anuncio de que vamos a Canarias será porque todo está bien atado, lo contrario sería jugar con la ilusión de los aficionados.

— ¿Cree que a los políticos canarios les asusta el tema económico?

— Son perfectamente conscientes de lo que representa que La Vuelta finalice en Canarias, y no solo hay que analizarlo desde la perspectiva de la proyección mediática y promocional, sino que también hay un componente de ilusión y de satisfacción hacia el propio ciudadano canario al que siempre tenemos presente. Además tengo que añadir que con relación a La Vuelta en Canarias lo que hay es un extraordinario impulso por su parte. Ahora bien, no tener miedo no quiere decir que no se deba actuar con responsabilidad, que es lo que se está haciendo. Esa responsabilidad nos lleva a una doble actuación; primero, tener una cifra de coste asumible y que aún siendo elevada permita justificar la inversión en términos de retorno. Y segundo, ver cúal va a ser la participación de todas las instituciones que de alguna manera puedan tomar parte en el proyecto, sean públicas o privadas, puesto que aunque esta debe ser una acción liderada y coordinada por el Gobierno canario, la misma requiere necesariamente aglutinar a los cabildos, ayuntamientos, otros patrocinadores, etcétera. Este es y debe ser un proyecto de todos y para todos.

— La anterior propuesta presentado para traer la Vuelta a Canarias tenía una gran infraestructura. ¿Seguiría en pie o cambiaría?

— La infraestructura que necesitamos sigue siendo la misma, incluso más cada año, gracias al crecimiento que en cada edición experimenta La Vuelta. Pero siendo igual o superior, sí que hay un cambio con respecto a la manera que tenemos de abordar el traslado. Hoy tenemos más conocimiento de las necesidades, de los pros y los contras, por lo que podemos hacer planteamientos distintos a cuestiones que antes solo veníamos de una sola forma. En este punto tengo que decir que es fundamental el apoyo y sobre todo sugerencias de los equipos ciclistas, los cuales ya tienen conciencia del proyecto y nos han hecho algunas indicaciones para facilitar un traslado tan complicado.

— ¿También se mantendría las cuatro últimas etapas (dos en Tenerife y otras tantas en Gran Canarias) y el final de carreras que definiría al vencedor de la misma en Canarias?

— Lo único que se ha anunciado es que existe una intención de llevar un final de La Vuelta a Canarias y que como mínimo haya presencia en dos islas. Además, yo mismo he dicho que el propósito de acabar en Canarias viene motivado por el hecho de que de esta manera podremos incluir el Teide en una de las etapas. Como quedarían las etapas, sus llegadas y salidas, trazados, etcétera, es algo que tenemos claro pero que queda totalmente abierto hasta que el proyecto sea viable.