Baloncesto / Liga Endesa

Y la sede de la fase final de la ACB es...

23/05/2020

El próximo domingo, 31 de mayo, expira el plazo para decir si se jugará o no la fase final de la Liga Endesa. Es la fecha tope que la ACB fijó para hacerlo desde el momento que paró en seco la competición por la pandemia. Y ha llegado el momento.

Los 12 equipos elegidos para disputar el maratón de partidos ya llevan tres semanas entrenándose a consciencia a pesar de las muchas limitaciones obligadas por todos los protocolos sanitarios y, aunque si de muchos de ellos dependieran se quedarían en casa, en la cabeza de los jugadores ya está más que asimilado que hay que cerrar el curso si el virus lo permite.

Con el formato ya establecido (dos grupos de seis equipos donde, en su primera fase, todos jugarán contra todos para definir los semifinalistas y, posteriormente, la final), lo que falta por decidir es la fecha (con el 10 de julio como tope para la finalización) y, sobre todo, la sede, donde hay 9 candidatas, entre ellas Gran Canaria y Tenerife, con el Herbalife e Iberostar como representantes, las primeras en solicitar su organización.

Sin embargo, ni el control sanitario, con hospitales de primer nivel y, en la actualidad, pocos saturados, ni las infraestructuras, tanto deportivas como hoteleras, sobradamente preparadas para el reto le otorgan un favoritismo que se llevan Valencia y Andorra. La primera cuenta con una ventaja mayúscula: L’Alqueria del Basket, la mayor instalación de baloncesto de formación de Europa que posee 13 pistas, 9 de ellas cubiertas y equipadas con parquet de última generación. Reunir ahí a los 12 equipos parece, a priori, lo más lógico, mientras que la buena situación sanitaria es la principal baza de Andorra, todo lo contrario que Madrid (otra de las candidatas), muy castigada por el virus.

De las otras cuatro posibles sedes, Zaragoza, ciudad identificada con el basket por todos sus costados, cuenta con más posibilidades que Almería, Menorca o Navarra, todas con ambición de sobra para acoger la competición, pero con menos papeletas que las anteriores por pura cuestión de peso (ninguna, además, posee equipo representante en la actualidad en la Liga Endesa).

Sin embargo, y hasta que se tome la decisión, no hay que descargar a ninguna de ellas. La ACB ha tenido tiempo de sobra para estudiar todas y cada una de las opciones. Sea cual sea su elección, una cosa está clara; si finalmente se juega, cualquiera de las candidatas se volcará al cien por cien, y un poco más, para acoger un torneo que promete emociones fuertes y quedará marcado para la historia.