Baloncesto / Liga Endesa

Viejos errores en la nueva normalidad

18/06/2020

Hay cosas que no cambian en la nueva normalidad. El Real Madrid era un equipazo antes de la cuarentena, y lo sigue siendo ahora. Quince minutos le bastaron para demostrarlo. En los primeros, para ser más concretos, de su estreno en la fase final ante el Herbalife Gran Canaria, donde imprimió un ritmo diabólico, imposible de seguir para un cuadro claretiano que cae (91-73) justamente en su debut en Valencia, pero que deja detalles para la esperanza.

El de su capacidad de reacción y el de un Matt Costello que ya era el mejor, si de números hablamos, antes del obligado encierro y, por lo visto ayer, lo sigue siendo ahora. Y con diferencia. Sin embargo, los espectaculares números del pívot americano, superlativo en la primera mitad, donde firmó 23 de sus 26 puntos finales, fueron a todas luces insuficientes para tumbar al actual campeón. Al menos, eso sí, lideró el empuje de casta de un Granca que funcionó a rachas, una irregularidad que deberá corregir para seguir luchando por ganarse un puesto en la semifinal. Tiempo de reacción aún tiene.

Laprovittola marca el ritmo.

El Madrid también fue irregular, pero sus tirones de grandeza les bastaron para confirmar que sigue siendo un equipo sólido tras muchos días sin competir.

Costello estrenó el casillero amarillo y del partido con los primeros puntos, pero Laprovittola, novedad en el quinteto inicial de Laso- aprovechó su titularidad para exhibir su muñeca con 8 tantos seguidos (8-2). Con el primer triple en la cuenta personal de Randolph, el cuadro blanco estiraba su renta a +9 (11-2) mientras en el bando insular solo Costello lograba encestar (11-4).

El mando era blanco en los primeros minutos. Las rotaciones, como se esperaba, fueron rápidas. En la primera salieron Lecomte, que debutaba con la camiseta amarilla, y Burjanadze, que no tardó en estrenarse (13-9). Laso también movió pronto su banquillo en un duelo donde, poco a poco, las muñecas se iban calentando (18-11, tras el segundo triple seguido de Randolph).

La estrategia del Madrid era clara: imponer un ritmo galáctico tanto en defensa como en ataque. Y la fórmula le fue bien ante un Herbalife claramente con una (más bien dos) marcha menos (25-11 en un abrir cerrar de ojos, a 2.39 para consumir el primer cuarto).

Además de correr, a los blancos le entraba casi todo, especialmente a Randolph (3 de 3 en triples) y a Llull ( dos de dos). Un acierto al que le puso la guinda Carroll, el exjugador claretiano que cerraba un espectacular primer cuarto (36-16).

Poco cambió tras la primera parada. La insistencia de Costello era contrarrestada por Carroll tan fino como de costumbre desde la línea de tres (43-20, a 8.22 para el descanso). Los 16 puntos del pívot amarillo eran insuficientes. Se estrenaron Okoye y Harper, pero el Madrid seguía a lo suyo, ahora con Campazzo (más madera) a los mandos (51-33, a 4.38 para el descanso).

No aflojó el campeón ni con el viento muy a favor. No lo dejaba Laso, activo y exigente con los suyos en la banda como si estuvieran por debajo en el marcador. Todo estaba controlado por el Madrid. Todo menos un Matt Costello empeñado en que hubiera partido (23 puntos por entonces). Un empeño que contagió al resto de compañeros y metió al Granca en al partido, cuando todo ya se daba casi por sentenciado (53-44, a 1.21 para el descanso).

Viejos errores en la nueva normalidad
Partido nuevo.

Pintaba tan mal la cosa a mediados del segundo cuarto, que creerse el 58-48 tras los dos primeros parciales era un ejercicio para muy fieles. El Granca pasó de sentenciado a estar vivo en los últimos minutos.

Aprovechó el Herbalife, ahora convencido de pelear por la victoria, su inercia para mantener el pulso tras la parada. El Madrid, por su lado, volvió a exhibir músculo, pero esta vez le respondió con lo mismo y un poco más un Granca con otro carácter (60-50, tras la primera canasta de un Bourousis muy activo).

Incómodo ahora el grupo de Laso, los amarillos siguieron recortando terreno (60-54, con 5 minutos aún por jugarse del tercer cuarto). Y fue a más el Herbalife en un duelo totalmente diferente (64-58).

Reclutó Laso a Llull y Rudy Fernández en busca de cortar la reacción claretiana. Pero ni con esas impidió el ataque de casta de un Gran Canaria muy vivo a falta de los últimos diez minutos (69-62). Todo ello sin Costello, sin presencia en el parcial. Ver para creer.

Como era de esperar, apretó el Madrid desde el primer segundo del cuarto decisivo. Y le respondió con la misma medicina un Herbalife que daba primero (69-64).

Sin embargo, se quedó sin fuerzas el Granca cuando más las necesitó. Costello, ya descansado tras el tute de la primera mitad, volvió a escena con 75-64 en el luminoso y tiempo muerto en la cancha tras un 6-0 de parcial en contra. Y fue a más el Madrid, con Llull y Rudy empeñados en volver a despegar a su equipo para evitar la sorpresa (80-67, a 4.53 para el final).

Más desahogado ahora, el cuadro blanco comenzó a consumir sus posesiones sin prisas. En la otra esquina, el Herbalife seguía intentando la campanada, ya con más corazón que fuerzas, las que finalmente le faltaron para sorprender a un Madrid mas entero. Primera derrota claretiana en la fase final ante el favorito del grupo (91-73). El orgullo, al menos, sigue intacto. Como sus posibilidades de alcanzar un puesto en la semifinal. Queda mucho.

- Ficha técnica:

91 - Real Madrid (37+21+11+22): Randolph (11), Laprovittola (11), Deck (4), Tavares (7) y Taylor (5) -cinco inicial-, Causeur, Rudy (7), Campazzo (4), Reyes, Carroll (19), Llull (19) y Thompkins (4).

73 - Herbalife Gran Canaria (16+32+14+11): Cook (3), Shurna (10), Rabaseda (2), Costello (26) y Harper (5) -cinco inicial-, Okoye (2), Lecompte (5), Bourousis (6), Diop, Paulí (2), Bujarnadze (6) y Beirán (6).

Árbitros: JA Martín Bertrán, Juan Carlos García y Joaquín García. Demonte Harper fue eliminado por 5 personales (m.37).