Valencia como punto de inflexión

05/11/2019

El Herbalife Gran Canaria ofreció en la última jornada su mejor versión del curso en La Fonteta, con un Omar Cook extraordinario a los mandos y bien secundado por varios de sus compañeros, especialmente los pívots Bourousis y Costello

ÓSCAR HERNÁNDEZ ROMANO LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Necesitaba el Herbalife Gran Canaria un cambio de rumbo a su irregular inicio de temporada y ya lo tiene. La victoria en Valencia debe servir de punto de inflexión para encarar el futuro con optimismo. Ganar en La Fonteta no está al alcance de muchos en la exigente ACB y hacerlo, además, con muchas piezas destacadas y ofreciendo una imagen más acorde con el potencial de la plantilla, se torna fundamental para declarar a los cuatro vientos que el Gran Canaria está de vuelta y lo está para luchar a tumba abierta y con posibilidades reales de alcanzar sus dos objetivos de este curso: Copa del Rey y Playoff al título.

En Valencia Omar Cook destapó su mejor versión. Anotó, asistió y dirigió al equipo con calidad y personalidad. Sus números (24 puntos, con seis aciertos de nueve intentos desde más allá de la línea de tres puntos; 2 rebotes, 8 asistencias y 34 de valoración) les valieron para ser el MVP de la séptima jornada, un lujo para el base de Brooklyn que a sus 37 años sigue demostrando su enorme calidad en las canchas más exigentes de la Liga Endesa.

«En la última semana jugué mi peor partido de esta temporada, no estuve tirando bien hasta hoy –por el domingo–, pero hacía otras cosas para ayudar a mi equipo, pero en la última jornada jugué mal directamente y necesitaba resarcirme de ello. Quería sacar toda mi energía y anotar los tiros que tengo, sabía que antes o después me entrarían, que tenía que seguir siendo agresivo. Ser el mejor jugador de la jornada en la Liga Endesa es un gran orgullo para mí, pero la clave ha sido el trabajo de todo el equipo para lograr un gran triunfo en Valencia», declaraba Omar Cook tras el duelo.

Pero no estuvo solo Cook en Valencia. La pareja de cincos secundó a la perfección al base de los amarillos. Por un lado, Iaonnis Bourousis estuvo muy implicado durante todo el duelo. El griego, que terminó eliminado por faltas, sumó en ataque (14 puntos, con acierto pleno en sus dos triples), rebote (seis, cinco defensivos) y 13 de valoración. Costelo, por su lado, volvió a brillar con sus numerosas aportaciones. Terminó con 11 puntos, 9 rebotes, 2 tapones, 2 asistencias y 17 de valoración, la segunda mejor de su equipo.

También tuvo su gloria Oriol Paulí. El alero catalán anotó canastas de gran valor en las acciones importantes del encuentro. Se fue hasta los 11 puntos, capturó un rebote, repartió dos asistencias y sumó 13 en su valoración personal. Beirán, por su lado, no estuvo fino desde el lanzamiento lejano (2 de 7 desde el triple), pero volvió a ser el mejor entre los reboteadores (7) y, además, repartió cuatro asistencias. Burjnadze no dejó de pelear, fiel a su estilo; Shurna ayudó mucho en el rebote (6) y en cuanto a Okoye (8 puntos) y Harper (se quedó sin anotar al igual que Radicevic) no tuvieron el mejor día en Valencia, pero también ayudaron con su presencia a la victoria de prestigio.

Sin duda, el de La Fonteta debe ser el camino a seguir para los claretianos. Un camino que confirma el potencial, aún por pulir y por lo tanto mucho que sacar, de un Herbalife que va claramente a más y que en Bilbao, la próxima semana, tendrá que ratificar.

Desde hoy mismo, tras aterrizar ayer en la isla, se pondrá el Gran Canaria a preparar un duelo que le puede llevar de nuevo a ocupar puesto de Copa del Rey. La escuadra vasca está rayando a gran altura en su vuelta a la ACB de la mano de Álex Mumbrú. Con cuatro victorias y tres derrotas, los vascos están metidos de lleno en la zona noble (séptimos), pero encaran el duelo ante los isleños tras caer en Manresa en un encuentro muy igualado que se tuvo que decidir tras dos prórrogas (101-97).