El Granca se desangra en Zaragoza

18/01/2020

El Herbalife Gran Canaria no reacciona y recibió un correctivo en el pabellón Príncipe Felipe, donde el Casademont Zaragoza se sobrepuso al dominio claretiano en el primer cuarto (14-16) para dejar contra las cuerdas a un combinado de Katsikaris que acumula tres derrotas consecutivas y complica sus opciones de estar presente en el Playoff por el título.

efe / zaragoza

El Herbalife Gran Canaria aumentó ayer su racha negativa en la visita que rindió a la pista del tercer clasificado de la Liga ACB, el Casademont Zaragoza, después de una clara derrota y ya suma tres encuentros sin conocer la victoria de forma consecutiva, cayendo en cuatro (Iberostar Tenerife, Coosur Real Betis, Kirolbet Baskonia y Casademont Zaragoza) de sus últimos cinco compromisos en la presente edición de la fase regular de la máxima competición nacional.

El pívot norteamericano Matt Costello -21 puntos, 11 rebotes y 27 créditos de valoración-, el alero catalán Xavi Rabaseda -13 puntos, seis rebotes y 20 de valoración- y el ala-pívot estadiunidense John Shurna -nueve puntos, cuatro rebotes y 14 de valoración- fueron los integrantes del Granca más destacados, mientras que el alero internacional argentino y examarillo Nicolás Brussino brilló en el plantel local con 18 puntos -cuatro triples-, siete rebotes y 15 de valoración.

El Herbalife Gran Canaria no supo aprovechar el momento delicado por el que atravesaba su adversario en la competición española, donde también acumulaba dos derrotas seguidas, y éstas de manera contundente, para haber logrado una victoria de mérito que le hubiera permitido relanzar sus opciones de acercarse a la zona de los ocho primeros clasificados.

Muy al contrario, se fue desinflando con el paso de los minutos ante la presión defensiva de los propietarios del terreno a partir del minuto 25 mientras su rival crecía y se hacía con un rotundo triunfo.

En un enfrentamiento marcado por las ausencias en uno y otro bando (Radovic, Justiz y Seibutis en los locales y Bourousis y Radicevic en los visitantes) y los problemas físicos en otros casos fueron los aragoneses los que supieron minimizarlos mejor para saldar con solvencia el encuentro.

El equipo insular comenzó el partido más intenso y también más acertado en los lanzamientos lo que le llevó a gozar de hasta 8 puntos de ventaja en apenas cuatro minutos (2-10) con dos triples de Costello y Omar Cook y un par de canastas a la contra.

dominio inicial. Sin embargo, los propietarios del terreno se fueron asentando, más en defensa que en ataque, forzando varios errores del equipo amarillo para acercarse en el luminoso, pero no lo suficiente porque al alcanzar los primeros diez minutos era el combinado de Fotis Katsikaris los que seguían por delante con un corta diferencia (10-14).

El segundo parcial fue una locura de velocidad y desafío al triple. La presencia del canadiense Dylan Ennis en el conjunto local puso las revoluciones del juego al límite, algo a lo que tampoco renunció el equipo amarillo, por lo que se vivió un ritmo vertiginoso con acciones constantes en una y otra canasta.

A ello se unió un festival triplista que permitió a los locales no solo darle la vuelta al marcador sino acumular hasta diez puntos de renta (37-27), aunque la reacción foránea en los últimos sesenta segundos volvió a apretar el electrónico hasta los cinco de renta para el equipo rojillo (37-32) al descanso.

Al llegar al tiempo de refresco el equipo de Porfirio Fisac había sabido aprovechar la pérdidas de balón visitantes y su acierto en el segundo parcial y los puntos de sus hombres de refresco mientras que el Herbalife Gran Canaria mantuvo el tipo con un mayor acierto en los tiros de dos puntos.

La vuelta del descanso, con ánimos renovados, arrojó sobre el parqué una gran intensidad de los visitantes que fue muy protestada por la parroquia local ante lo que consideraba inacción arbitral y que supuso acciones de mucho choque y fricción entre jugadores en ambas canastas, tanto como que hubo hasta tres minutos de este parcial en los que nadie fue capaz de anotar.

A pesar de ello, y mediado este cuarto, el equipo maño apretó nuevamente en defensa y usó el recurso del triple para volver a abrir brecha y alcanzar la máxima hasta ese momento, 13 puntos (59-46), ante un Herbalife Gran Canaria desorientado en el que los puntos y el buen juego de Matt Costello (16 y 20 créditos de valoración) impedían que la sangría fuera todavía mayor.

Lo que parecía una tendencia se confirmó en el inicio del último cuarto que fue demoledor para el Herbalife Gran Canaria. La defensa zaragozana asfixió de tal manera el ataque amarillo que en apenas tres minutos marcó un parcial de 7-0 que llevó la ventaja hasta los 20 (66-46) que dejó el partido sentenciado mucho antes de su final, ya que el Casademont Zaragoza no bajó el pistón y no dio opción a un Herbalife Gran Canaria que desangra (81-62).