Terapia de grupo para encarar el futuro

29/10/2019

El Herbalife Gran Canaria, tras seis jornadas ya disputadas de liga, evidencia falta de acoplamiento. Fotis Katsikaris, su entrenador jefe, echa en falta mayor implicación colectiva

Más allá de la última derrota ante el Joventut Badalona (68-79), el Herbalife Gran Canaria, tras seis jornadas, sigue sin ofrecer el juego colectivo deseado. Sus numerosas caras nuevas (nueve, además del propio técnico) con respecto al curso pasado está pasando factura a la hora de rendir en equipo. Una aspecto en el que Fotis Katsikaris insistirá una semana más en el día a día del equipo para encarar las dos próximas e importantes citas a domicilio ante Valencia Basket y RETAbet Bilbao Basket, equipos que le superan en la clasificación.

Reconoce el profesional griego que su grupo entrena muy bien durante la semana, pero echa en falta la fortaleza grupal, esa que históricamente ha hecho fuerte al Granca. «Hemos entrenado muy bien y me gustaría ver jugar al equipo como entrena. Fallar, o meter, es otra cosa, pero jugar en equipo y ayudándonos los unos a los otros», afirmó tras caer ante la Penya.

El primer gran objetivo del curso, ganarse un puesto entre los ocho primeros tras la primera vuelta para poder jugar la Copa del Rey, está aún muy cerca. Pero necesita claramente mejorar el Granca para no perderle la pista a esos puestos altos.

Ante el Joventut, en la última cita, se evidenció falta de ideas dentro de la cancha. La notable reacción en el segundo cuarto se quedó en nada en los dos últimos cuartos, donde el cuadro catalán ganó precisamente mostrando de lo que carece el Herbalife; cohesión grupal.

La noticia positiva de la semana pasada fue la total recuperación de Javier Beirán, el alero madrileño que firmó su mejor encuentro desde que regresó a la disciplina claretiana (24 puntos, 9 rebotes y 26 de valoración). Sin embargo, habrá que seguir esperando para ver de nuevo vestido de corto a Xavi Rabaseda, el también alero del equipo grancanario y llamado a liderar, dentro y fuera de la pista, al grupo por pura cuestión de galones, personalidad y años en el club.

Calidad, veteranía y carácter sobra en la plantilla amarilla para alcanzar el objetivo deseado. Lógicamente, no todo lo que se ha visto en estas seis jornadas son aspectos negativos. Pero el tiempo y las jornadas se agotan y el equipo necesita mejorar para alcanzar una Copa por la que muchos equipos luchan en una ACB, si cabe, más igualada que nunca.