Baloncesto: Liga Endesa

Prueba de madurez en Andorra

23/03/2019

Dicen que no hay dos sin tres. Tras ganar el derbi en Tenerife (86-90) y brillar en el Arena ante el Unicaja (85-76), el Herbalife Gran Canaria afronta este dmingo (16.00 horas, Movistar Deportes 2) una prueba de madurez en Andorra, allí donde nunca ha ganado.

La mejoría con Pedro Martínez en el banquillo es notable y una realidad, pero aún juega con fuego su Granca en la Liga Endesa, donde alejarse de la zona de descenso se ha convertido en el único objetivo en la recta final de temporada.

La llegada del profesional catalán ha inyectado confianza al grupo claretiano desde la defensa. Su última exhibición en la Euroliga, donde pasó por encima de todo un Olympiacos sacando brillo a su retaguardia y afinando la puntería (90-67) confirma la mutación de un cuadro amarillo con más argumentos que nunca para romper el gafe en Andorra, donde ha perdido en todas sus visitas (cinco).

Allí se topará con un rival herido por su reciente eliminación en la Eurocup, fulminado el pasado viernes en la semifinal por el Alba Berlín de Aíto García Reneses, de Luke Sikma o de Himar Ojeda, todos ellos con marcado pasado claretiano.

Sin embargo, asaltar la guarida andorrana no es fácil. Necesitará sin duda hoy su mejor versión el Herbalife para doblegar a un equipo muy físico y de sobrada y demostrada calidad en las manos técnicas de Ibon Navarro, el preparador vitoriano que llegó a sonar con fuerza el verano pasado tras confirmarse la marcha de Luis Casimiro.

En su primer año en Andorra, Navarro le ha inyectado al equipo su gen guerrero, una resistencia que marca su grupo al ritmo de Andrew Albicy y Dylan Ennis, bases muy anotadores tanto desde la posición de uno como de dos. Los centímetros del veterano Jerome Jordan (215), de Moussa Diagne (211) o los del recién aterrizado Landing Sanè (211) serán las torres a batir por el cuadro claretiano, además de tener en cuenta las siempre muñecas afinadas de John Shurna y David Jelínek, dispuestas a romper cualquier defensa desde lejos si tienen el día.

Un equipo compensado y ya centrado en su último objetivo, alcanzar un puesto entre los ocho primeros para no optar a jugar el Playoff al título de la ACB.

Con todo eso se topa un renovado Herbalife que sabe muy bien lo que le espera en una tierra más hostil que de costumbre, por aquello de sumar derrotas en todas sus visitas. Pero este Granca no es el mismo de las cinco visitas anteriores ni mucho menos. Su cuerpo y su mente son otras desde la llegada de Martínez. Ahora la defensa se ha convertido en su mejor aliado. Y, además, cuenta con la puntería de un Marcus Eriksson al alza, el empuje y energía de un Jacob Wiley dispuesto a morir por la causa desde que se enfundó la camiseta amarilla y, sobre todo, la fortaleza coral de un grupo fortalecido en las últimas fechas y dispuesto, muy dispuesto, tanto a salir del lío donde se ha metido como de ganar allí donde nunca lo ha hecho.

Y lo intentará con las bajas ya sabidas de Eulis Báez o Anzejs Pasecniks, piezas llamadas a ser fundamentales al principio del año pero que, en estos momentos, ni siquiera se les ha echado de menos gracias, por ejemplo, a las notables prestaciones del joven Olek Balcerowski, un refuerzo casero sacado de la manga de Martínez que le ha ayudado a mantenerse, de momento, invicto en la ACB. Justo lo que pretende prolongar en Andorra.