Baloncesto: Liga Endesa

Pedro Martínez: «Es una decisión dolorosa, pero creo que es la correcta»

23/06/2019

«Para mí el CB Gran Canaria siempre ha sido y siempre será un club especial», subraya alto y claro el profesional catalán a pesar de rechazar «un proyecto deportivo muy interesante». Se marcha otra vez de una isla que lo sigue respetando y valorando, y lo vuelve a hacer por una puerta grande que deja más abierta que nunca por cuestiones lógicas de amor e intereses mutuos.

— El Herbalife Gran Canaria le propuso seguir como entrenador jefe del equipo pero ha decidido rechazar la oferta. Es una decisión personal más que deportiva, supongo.

— Sí, personal y muy difícil de tomar porque lógicamente el proyecto deportivo y del club es muy interesante y yo estaba con ganas de continuar, pero pones encima de la mesa todas las variables y priorizas unas por encima de otras y al final, de una forma nada fácil ni cómoda, he decidido no continuar.

— Deja las puertas abiertas en una isla donde se le quiere y respeta.

Eso nunca se sabe... Lo que está claro es que para mí el CB Gran Canaria siempre ha sido y siempre será un club especial. Siempre me he sentido a gusto, bien tratado y uno más, y desde ese punto de vista estos últimos meses también han sido así. Lo que pasa es que uno tiene que tomar decisiones, ver todas las circunstancias que rodean esas decisiones y esta vez toca decidir no continuar. Como he dicho, es una decisión dolorosa pero ahora mismo creo que es la correcta.

— ¿Qué le dice a toda esa afición que en su gran mayoría le duele que no siga el frente del equipo?

— A mí también me duele, pero estoy seguro que si es capaz de separar lo personal de lo profesional es mucho más fácil de entender. Decirles también que es obvio y evidente que nadie es imprescindible y que el club está por encima de todas las personas, y en este sentido estoy seguro de que el club seguirá en una muy buena línea. El entrenador tiene una cierta importancia en un equipo, no digo que no, pero estoy seguro de que no es para nada una pérdida que un club como el Granca no pueda superar.

— Visto ahora es fácil decirlo, pero no fue fácil su última etapa, a la que llegó para salvar al equipo del descenso. Y lo consiguió.

— Correcto, así es. Afortunadamente las cosas fueron al final bien pero hubieron momentos, sobre todo al principio, de muchísima intranquilidad y de muchísimo peligro por todo; porque la situación era complicada y porque también el equipo estaba con una problemática que hacía pensar que la cosa podría acabar mal. En ese sentido estoy muy contento de que acabara bien y encantado de haber aportado un granito de arena para que eso sea así.

— Todo es mucho más difícil cuando uno no está acostumbrado a estar en ese tipo de situaciones, supongo.

— Claro, es por eso. El equipo sí que tenía calidad pero la dinámicas lo corroen todo cuando son negativas, aunque también es verdad que cuando son positivas puedes con todo, y en este sentido ha tocado un momento muy complicado, con muchísimas lesiones, compatibilizar dos competiciones de muchísima exigencia... Realmente sí que hubo momentos complicados.

«Nadie es imprescindible y el club está por encima de todas las personas; estoy seguro de que seguirá en una muy buena línea sin mí»

— Al final el Granca se salvó y terminó jugando muy buen baloncesto.

— Conmigo en el banquillo tuvimos, excepto el tema de Balvin, una cierta estabilidad en cuanto a lesiones. También el hecho de no jugar los últimos meses competición europea y poder entrenar más creo que ayudó, y sin ninguna duda el impacto de Jacob Wiley, una vez adaptado y conocido lo que se esperaba de él... La suma de todas esas circunstancias nos llevaron a tener un rendimiento muy alto sobre todo el último mes de competición.

— ¿Ya desde fuera, cómo valora los primeros movimientos del equipo de cara a la próxima temporada? Me refiero a la decisión de no contar con Oliver y Báez y al fichaje de Beqa Burjanadze. ¿Tuvo usted algo que ver?

— No me siento responsable de esas decisiones pero sí partícipe, porque desde que se acabó la competición habían algunas decisiones que el club tenía que tomar de una forma absoluta, ya que no se podría dilatar mucho en el tiempo porque o perdías algún jugador o estabas perjudicando a algunas personas si la toma de decisiones se retrasaba. Por eso estaba clarísimo que eran decisiones que tenían que tomarse en ese momento, no uno o dos meses más tarde, y por lo tanto lo que se hizo fue que, todas las personas que teníamos responsabilidades dentro del club, opinamos y en las que había unanimidad se tomaron las decisiones. En otras se ha preferido esperar a que la dirección del equipo estuviera clara. En las que todas las personas, hablo de ayudantes, Berdi o yo mismo que teníamos capacidad de opinar pues se tomaron. En aquellas que había unanimidad, porque creíamos que dilatarlas iba a ser muchísimo peor para todos.

— El que no sigue tampoco es Jacob Wiley cuyo rendimiento fue espectacular en tan poco tiempo.

— Realmente su impacto fue muy grande. También se encontró una situación muy buena para él en el equipo; primero con la lesión sobre todo de Balvin, lo que provocó que tuviera un rol muy protagonista, y luego él es un jugador con muchísima energía, creo que eso fue buenísimo para él y también para el equipo. Ha sido una explosión de juego, porque no jugaba así en Australia y ojalá que consiga mantenerlo, pero le será difícil tener este nivel que ha tenido estos meses en el Gran Canaria porque ha sido un nivel muy alto. Nos ayudó y demostró el tipo de jugador que es.

— ¿Bueno, y ahora qué? Muchos lo ponen en Barcelona como sustituto Svetislav Pesic. ¿Qué hay de cierto?

— Ya, pero no ha habido ni el más mínimo contacto ni nada de nada. En la prensa deportiva hay gente que le gusta inventarse cosas. La realidad es que a día de hoy no ha habido ni la más mínima posibilidad, ningún tipo de contacto y no es una posibilidad que ahora mismo valore.

— Pues algún medio ya ha publicado que será usted el técnico de los azulgranas. Incluso antes de jugarse el cuarto partido de la final de liga. Leer esas cosas supongo que no le sentarán nada bien.

— Hay que convivir con estas cosas y yo lo que intento es ser todo lo profesional que esté en mi mano y convivir con los que no lo son tanto y que les gusta dar pábulo a los rumores y publicarlos. Prefiero alejarme de eso y ya está, y simplemente decir la verdad. La verdad es que no ha habido ninguna opción de ir a Barcelona.

— ¿Y tiene alguna oferta oficial sobre la mesa a día de hoy?

— Sí, tengo una oferta del Manresa y ahora mismo digamos que habrá que tomar una decisión al respecto y veremos si se acaba confirmando o no. Ahora mismo es lo único que tengo como opción real.

— Lo que está claro es que quiere seguir entrenando, y si es cerca de su casa mucho mejor, supongo.

— Sí, Manresa es un club al que le tengo una debilidad personal muy grande, muy similar a la que tengo con Gran Canaria, porque es un club donde he estado muchísimos años y donde me siento muy identificado con los valores que tiene, al igual que me pasa con el Granca. Pero ahora mismo lo que hay es un interés por su parte y estamos viendo si ese interés podemos llevar a plasmarlo en un papel, así que ya se verá. Mi intención es entrenar porque me gusta y en ese sentido ya veremos si esa es al final la opción que toma cuerpo.

— Bueno, de momento entrena usted hoy en Cantabria, donde participa en el campus de verano del Club Baloncesto Pas Piélagos que celebra su 40º aniversario. Entrenando con Pedro Martínez lo han llamado...

— Sí, y de ahí voy a Toledo, donde estaré de lunes a jueves en otro campus de entrenadores.

— En esta época veraniega se le ve mucho en este tipo de eventos que supongo que le agradan mucho.

— Sí, intento ir a casi todos los que se me invita. Es una forma de estar en el mundo de los entrenadores, de reflexionar, compartir y también de mejorar, porque con el contacto de otros técnicos también se mejora.

«No ha habido ni el más mínimo contacto con el Barça. La única oferta que tengo es la de Manresa y es la que estoy valorando»

— Estuvo en el primer partido de la final en el Palau. ¿Acudió también al segundo?

— No, ayer consideré que no era adecuado asistir con todas las noticias que habían salido.

— ¿Cómo vio la serie final. El Real Madrid ha sido el justo campeón de la competición?

— Sí, creo que el segundo partido es el que ha marcado la serie. Con el triple de Carroll creo que el Madrid coge una ventaja muy grande que luego le ha permitido administrarla en el Palau con muchísima profesionalidad. El título se decide un poco en ese segundo partido.

— El Real Madrid, entre otros, de Jaycee Carroll y de Edy Tavares, dos exclaretianos que usted entrenó en la isla y que han sido protagonistas en la fase final.

— Sí, diría que han sido determinantes. Carroll, con menos minutos, cada vez que ha jugado ha tenido un impacto brutal y Tavares ahora mismo es el jugador más determinante del baloncesto europeo, eso es así. Con él en pista todo es diferente y condiciona muchísimo las decisiones de los rivales, de los entrenadores y también de los jugadores que están en la pista.

— Fue testigo directo de los primeros pasos de Tavares. ¿Se imaginaba por entonces que iba a llegar a ser el jugador determinante que es ahora?

— Con Tavares lo que se veía era un jugador que podría tener muchísimas posibilidades. Lo que luego está haciendo ya no, eso ya depende de muchos factores que ni lo sabes ni los puedes controlar. Me alegro muchísimo por él porque es un chico muy sencillo, humilde y que se merece todo lo bueno que le pase.

— Y el Madrid de Pablo Laso, que suma y sigue.

— El Madrid tiene un grandísimo equipo, pero está claro que aunque tengas un buen equipo estar ahí cada año ganando tiene muchísimo mérito.

— Técnico español que conoce perfectamente la ACB. ¿Ese es justo el perfil de entrenador que debe buscar ahora el Granca, no cree?

— Está claro que es un cargo muy importante y que marca mucho el devenir de la temporada, pero estoy seguro que Berdi sabrá encontrar a la persona adecuada.

«Me identifico mucho con Berdi. También hay que valorar la capacidad de tomar decisiones cuando las cosas están más difíciles»

— Un Berdi Pérez muy señalado por este irregular curso y que ahora tendrá que hilar mucho más fino, si cabe, para volver a formar un equipo competitivo.

— Una vez más, después de estos tres meses, mi relación ha sido magnífica con Berdi, es un gran compañero de trabajo y una persona con la que yo me siento muy identificada y que está claro que está en un puesto de muchísima responsabilidad, de muchas tomas de decisiones. Esta temporada han habido muchísimas dificultades desde el principio y seguro que él es crítico con algunas decisiones pero, por ejemplo, a Jacob Wiley lo fichó él... Por lo tanto también se ha de valorar la capacidad de tomar decisiones cuando las cosas están más difíciles. Yo quisiera trabajar siempre con un jefe como Berdi.

— También lo fichó a usted...

— Eso me cuesta un poco más valorarlo por razones obvias. Creo que al final nadie, ni entrenadores, ni directores técnicos, ni jugadores toman el cien por cien de las decisiones correctas. Lo que sí es importante es mantener una línea, y con Berdi hace muchos años que el Granca lo ha logrado, lo que le ha llevado, por ejemplo, a jugar la Euroliga este año, y creo que se debe tener un respeto por parte del baloncesto europeo muy grande.

— Cuando las cosas salen mal hay que buscar un cabeza de turco...

— Es una persona muy fría y con mucha experiencia y en todo momento sabe estar. Creo que siempre es un error, en un equipo profesional, pensar que cuando las cosas van mal la responsabilidad caiga en una sola persona. Al igual que pienso que cuando las cosas salen bien el mérito es de muchas.