Baloncesto / Liga Endesa

La autarquía claretiana: ahora o nunca

13/06/2020

Ahora o nunca. Pensar en una autosuficiencia económica del Club Baloncesto Gran Canaria, apadrinado por el Cabildo, o lo que es lo mismo arcas públicas, desde sus orígenes en la ACB, no es una utopía a día de hoy.

La propuesta que tiene sobre la mesa el dueño de la Sociedad Anónima Deportiva para ceder el 51% a un grupo empresarial canario es casi irrechazable. Y en ello están.

Las negociaciones comenzaron hace semanas. El acuerdo, tras varias reuniones positivas en ambos bandos, está avanzado, aunque todavía le falte algunos flecos. Los más importantes, por otro lado. La firma final está pendiente de los informes económicos oficiales que «nos van a dar pie al cierre de la negociaciones, si finalmente es posible». Así lo estima Falo Calvo, que ha estado presente en cada una de esas reuniones por pura cuestión de figura relevante en todo el asunto, impulsor de la propuesta junto a Joel Freeland, su representante legal durante la brillante etapa de jugador, socio y, sobre todo, amigo del británico, con marcada vocación empresarial desde que colgó las botas hace ya tres años.

Calvo, presidente de la empresa Elite Sports Management, especializada en la representación y la comercialización de deportistas profesionales, así como en el desarrollo y la gestión de proyectos deportivos, eventos y edición de revistas del mismo ámbito, pero sobre todo enamorado del baloncesto, no tiene dudas del éxito. «Es algo que llevamos estudiando desde hace años. Todos sabemos no solo la necesidad legal de que el club deje de ser público mayoritariamente para estar acorde a la normativa que marcan las ligas profesionales, sino que también el Cabildo lleva 25 años en una línea de apoyo al equipo en solitario, no solo poniendo dinero sino recursos de toda índole para que todo ese tiempo haya podido sobrevivir en la exigente ACB», estima.

«Hasta hoy nadie se había acercado al Cabildo con una propuesta que aglutine interés por hacerse con la mayoría de las acciones de una manera privada con empresarios de la isla que tienen interés en colaborar, en ayudar y evidentemente en hacer una inversión en el club», añade antes de advertir que «estos empresarios son solventes, fuertes, ejemplares y que, además, todos convencidos en la capacidad para potenciar al CB Gran Canaria actual».

Nada puede salir mal con una postura que cuenta, como no, con ilusión de muchos interesados y que ni siquiera la pandemia les ha echado atrás medio centímetro, «lo cual pone en mayor valor, si cabe, el paso al frente que damos las partes para seguir con nuestra propuesta, haciendo un esfuerzo doble».

Sin prisa, pero sin pausa.

Con la idea fija de «tener el mejor equipo posible para el orgullo de nuestra afición», Calvo, Freeland (elegido cabeza visible del plan por unanimidad) y su grupo de fieles inversores, pretenden cerrar lo antes posible un proyecto donde tienen cabida Berdi Pérez y Fotis Katsikaris, actuales director técnico y entrenador jefe de la entidad claretiana, mientras que el presidente Enrique Moreno sería el gran damnificado. «Si entra un nuevo grupo de inversores, lo lógico es que de ahí salga el presidente».

La autofinanciación del CB Gran Canaria está en marcha. Nada puede salir mal cuando todos salen ganando. Una apuesta ganadora. Y canaria. Buena señal en tiempos de crisis.