Kramer, el héroe de Málaga, quiere más: «Sigamos avanzando y construyendo»

El norteamericano, protagonista feliz de la jornada por su canasta ganadora ante Unicaja, exhibe su ambición para lo que viene

IGNACIO S. ACEDO Las Palmas de Gran Canaria

Asumió la responsabilidad y con todas las consecuencias. 79-78 en contra, sin tiempo para más, agotado el cronómetro y soltando la mano derecha. Después de que Slaughter le cediera la última bola, había amagado con un triple que no tenía buena pinta, muy lejos y con un rival al acecho, y optó, sobre la marcha, por penetrar con dos botes, y suspense porque casi se le escapa la pelota por la defensa de Cole, aprovechando el hueco que le abrió el bloqueo de Pustovyi. Y pese a enfrentarse a los 2,10 metros de Michael Eric, que largó sus brazos en un intento baldío por taponarle, buscó aro con un recurso tan arriesgado como plástico. Y entró. Tardó en reaccionar. Mientras sus compañeros corrían a abrazarle, paso lento y abrazo con Slaughter, que pasaba por allí. Luego, sí, piña e histeria controlada en la pista. Ganar así sabe a gloria bendita y de tal manera se saboreó en la expedición del Granca de regreso a casa.

Kramer, en tanto, quiso mostrar su subidón en las redes sociales: «Sequía rota. Sigamos avanzando y construyendo», escribió a modo de alivio por tener un papel de máxima relevancia tras un encuentro en el que no había anotado y, al tiempo, lanzó un mensaje motivacional para lo que aguarda en clave colectiva. Lo cierto es que en el vestuario se saborea esta victoria de manera especial por sus beneficios múltiples. Sirve para dejar atrás la decepción de la segunda jornada frente al Barcelona, más por la imagen que por el resultado, supone dejar atrás la tradición maldita en una cancha vetada desde 2010, que se dice pronto, y, lo que más relevancia tiene, restituye la confianza y el orgullo con el añadido de hacerlo ante uno de los adversarios más acreditados. Las buenas noticias se complementan con el retorno de Albicy, a quien se espera como pieza estelar y que ha de ir a más con el paso de los encuentros.

Hasta el propio Porfi Fisac, flemático por naturaleza, rompió su norma de no particularizar en los elogios y, en referencia a Kramer, apuntó: «No suelo hablar mucho de jugadores. Pero me alegro mucho por Kramer, que ha tenido muchos problemas desde el principio, desde su llegada. Su canasta y esta victoria le darán moral». Merecía la pena, sin duda, hacer esta excepción.