Hasta siempre, Savané

16/05/2018

Se va un grande. Un histórico. Uno del que es imposible olvidar su paso por Gran Canaria. Sitapha Alfred Savané Sagna (Dakar, 1978) anunció que se retirará al final de este curso.

Lo reveló en Madrid –donde defiende la camiseta del Movistar Estudiantes– durante un acto oficial de la Fundación Pons, institución cuya definición parece describir al propio senegalés: «Somos la ilusión de construir juntos un futuro mejor. Un lugar de intercambio abierto al conocimiento que promueve activamente el desarrollo social. Educando en valores. Con pasión, vocación de servicio y compromiso», escriben en su web.

Taph confirmó que esta era la definitiva. «Nadie me hacía caso ya cuando le llamaba para decir que me retiraba a final de temporada. Pero esta vez es verdad», afirmó antes de dar las gracias a su actual equipo. «Llegué al Estu hace dos años de mano de Salva [Maldonado] y Sama. Me llamaron cuando estaba todo por hacer. La idea era devolver al club a donde se merece. Ahora hemos estado hablando de posibilidad de Playoff, que es mejor que usar otras palabras menos felices como descenso y permanencia. Agradezco a Salva y a todos los compañeros haber podido disfrutar estas dos temporadas dentro y fuera de la cancha», relató.

Hasta siempre, Savané
«Con la marea amarilla compartí una historia de amor», dijo

En su repaso no se olvidó de sus otros técnicos: «No puedo dejar de nombrar a los entrenadores que más han marcado mi trayectoria: Quino Salvo, que en paz descanse; Paco García con el que logré el ascenso en Tenerife y la primera persona que apostó por mi para jugar en ACB, había dudas para que un cinco tan pequeño pudiera sobrevivir en esta liga, Paco confió en mi y siempre estaré agradecido. Pedro Martínez es la persona que me llevó tanto a Gran Canaria como a Tenerife, ha exprimido lo máximo de mi. Y por supuesto, Salva Maldonado y Sama, hemos estado juntos tantos años que he dejado de contarlo, y hoy [por ayer] están aquí conmigo. Gracias», comentó Savané.

Por último, y a la hora de agradecer todo el magnífico y merecido apoyo de las aficiones, no pudo esconder Savané su particular vínculo con la hinchada claretiana. «Aparte de los técnicos quiero nombrar a las aficiones de los clubes donde he estado, siempre he recibido mucho respeto y cariño en Menorca, Tenerife, Gran Canaria, Badalona y Madrid. Tengo que destacar a la marea amarilla del Gran Canaria, con ellos he compartido una historia de amor, nunca han dejado pasar oportunidad de mostrarme lo que sienten hacia mi persona. Este respeto de afición y compañeros vale más que cualquier trofeo», aseveró. Hasta siempre, capitán.

Hasta siempre, Savané
Una trayectoria ejemplar que sella a golpe de récords

Savané cuelga las botas con 39 años. Fue el Dream Team de Jordan, Johson, Bird y compañía, aquel equipo que deslumbró en las Olimpiadas de Barcelona 92, el que le despertara el interés por el baloncesto. Y desde entonces no dejó de lanzar a canasta hasta convertirse en uno de los mejores deportistas de su país. Antes de recalar por primera vez en España estudió en la Academia Naval de EE UU, una especie de fábrica de líderes, donde se licenció en Económicas a la vez que destacaba en el Navy University de la NCAA.

En Menorca dio sus primeros pasos (2000-01) y en Tenerife se hizo un hueco en la ACB (logró el ascenso en su tercer año). Pero fue en Gran Canaria (jugó nueve temporadas, ocho de ellas seguidas) donde firma una trayectoria brillante e imposible de repetir defendiendo la camiseta claretiana. Con el Joventut (tres cursos seguidos) y Movistar Estudiantes (este es el segundo) cierra una carrera de 15 años en la ACB a golpe de récords: 9º en activo, con más partidos disputados en ACB: 486; jugador no nacido en España con más partidos; 5º taponador, 2º en activo (498); máximo taponador en la 2003-04 (2.13 de media) con Unelco Tenerife; 35º reboteador, 6º en activo (2009)...

Un último pulso al Granca

Dos partidos le restan a Savané para despedirse. Y uno de ellos será ante el Granca (domingo, 11.30 horas). «Lo utilizo como motivación para ganar y terminar bien la temporada», aseveró ayer el pívot que fue presentado como jugador claretiano el 19 de agosto del 2004. Allí lo dio todo junto a su inseparable y «hermano» Jim Moran, cuya camiseta cuelga en el Arena. Al igual que deberá de colgar la suya.