El exterior canadiense Dylan Ennis busca superar a DJ Seeley en el encuentro ante el Buducnost. / EUROCUP

En busca de motivos para disfrutar, creer y reencontrarse

El Gran Canaria recibe hoy al trasatlántico transalpino Virtus que capitanea Sergio Scariolo con la posibilidad de sonreír tras tantas penas seguidas en la ACB

ÓLIVER SUÁREZ ARMAS Las Palmas de Gran Canaria.

Baloncesto en estado puro. Un clásico continental pisa hoy (20.00 horas, Dazn) el Gran Canaria Arena en una cita de quilates en lo más alto del grupo B de la EuroCup. El Club Baloncesto Gran Canaria calibra su versión fiable europea frente a la histórica Virtus Bolonia de Sergio Scariolo, Milos Teodosic, Marco Belinelli o Kyle Weems, entre otros, en una pléyade de talento descomunal. Un pulso entre dos candidatos a reinar en Europa y volver a tocar el cielo de la Euroliga.

El Club Baloncesto Gran Canaria, que mantiene las bajas del base francés Andrew Albicy y del pívot ucraniano Artem Pustovyi por lesión, acumula cuatro derrotas seguidas en la Liga Endesa, pero sonríe en Europa tras dar un golpe sobre la mesa en la pista del Buducnost montenegrino en la pasada jornada (76-83). Y es que cuatro de sus cinco triunfos en la presente campaña se han producido lejos del Gran Canaria Arena-. Sergi García, quien ya debutó con la camiseta amarilla en la cancha del Surne Bilbao Basket, se estrenará en el torneo continental para proseguir con su adaptación a la filosofía de Porfi Fisac.

Por su parte, la escuadra italiana que entrena el seleccionador nacional Sergio Scariolo aterriza en la isla repleto de moral tras imponerse al Fortitudo en el derbi de Bolonia. A pesar de las ausencias de piezas capitales como Udoh, Hervey, Abass, Mannion o Cordinier, la Virtus suma tres victorias seguidas en una EuroCup en la que promedia 93 puntos por encuentro, 23.4 asistencias, un 41.3% en tiros de tres -el Gran Canaria un 40.1%- y un 60% en tiros de dos. Por su parte, el conjunto claretiano firma 8.6 recuperaciones por compromiso y los italianos 14 pérdidas, y 12 rebotes ofensivos.

Sin duda alguna, la batalla está servida en el recinto de Siete Palmas entre dos equipos con un nivel de envergadura, y que no paran de exhibirlo en cada duelo continental. Una noche de gala para disfrutar, para creer y para reencontrarse en la búsqueda de conectarse en la Liga Endesa también. Una cita de esas subrayadas que suponen un punto de inflexión en la temporada.