Batacazo inesperado de realidad

26/09/2019

El Herbalife Gran Canaria, que evidenció falta de rodaje e inseguridad, naufragó ante el Casademont Zaragoza en el estreno liguero del proyecto de Fotis Katsikaris en el Arena. Tras una puesta en escena acertada (11-3), el combinado amarillo se mostró superado por su rival en todas las facetas del juego para recibir el primer varapalo de la temporada

El Herbalife Gran Canaria adolece de rodaje, argumentos e incluso química en un estreno liguero al que llegó con el planteamiento cogido con alfileres. El Casademont Zaragoza golpeó con contundencia en el Arena para mermar la moral a las primeras de cambio (73-79).

El combinado de Fotis Katsikaris no quiere despistes en su fortín del Gran Canaria Arena para cumplir los objetivos de volver a la Copa del Rey y las eliminatorias por el entorchado de la Liga Endesa, y, merced a su buen trabajo en el rebote y en la circulación de balón, Rabaseda y Harper pusieron la directa desde la línea de 6,75 para tomar el mando del encuentro (11-3 a 5.25).

Los exclaretianos DJ Seeley y Nico Brussino lideraron el despertar del Casademont Zaragoza y, tras un parcial de 4-14, voltearon el electrónico a falta de un minuto para la conclusión del primer acto (15-17).

En plena fase de acoplamiento por la profunda renovación del Granca en el banquillo y en el plantel, con la llegada de nueve jugadores, el cuadro de Porfi Fisac, con los automatismos más definidos y avanzados, apretó para manejar el duelo y propiciar que los amarillos tan solo anotaran cinco puntos en la recta final de este periodo (16-17).

San Miguel se apoderó del ritmo y cada ataque maño hacía daño, con un parcial que ya era de 5-20 (16-23 a 7.36). La entrada de la segunda unidad local, formada por teóricos titulares como Okoye, Beirán, Burjanadze o Bourousis no continuó el trabajo del inicio del partido y se veía superada por la intensidad visitante. Barreiro, desde el exterior, y la torre Hlinason otorgaron la máxima renta al Zaragoza ante un Granca despistado y sin las ideas muy claras (18-28 a 5.30).

Pero si algo tiene el nuevo proyecto que capitanea el preparador griego es talento y, unido a la intensidad de jugadores como Costello, Harper o Cook, solventa situaciones adversas, como sucedió en estos compases del compromiso tras firmar un parcial de 8-0 (26-28 a 3-16). Sin embargo, Brussino -nueve puntos-, subcampeón del mundo con Argentina en el pasado Mundial de China y condenado al ostracismo durante su etapa en la isla, ofreció su mejor versión para volver a generar dudas en el recinto de Siete Palmas (26-35 a 1.33).

Sin fortuna ni continuidad en Gran Canaria, el exterior fichado por el Casademont Zaragoza del Iberostar Tenerife no desaprovechó la oportunidad de cobrarse las cuentas pendientes con la dirección deportiva que coordina Berdi Pérez, sellando la renta zaragoza Krejci al descanso con una penetración repleta de confianza (33-39).

Agujero en la pintura.

La clarividencia maña encontraba a un imperial Hlinason en la zona para superar con claridad a Costello y Shurna (38-45), relanzando a un plantel de Fisac con la intención de terminar con su mala racha en la isla.

La escuadra visitante estaba más enchufada en todos los aspectos de juego ante un Herbalife Gran Canaria agarrotado y que vivía de arreones. Con cinco piezas capitales ausentes la mayor parte de la pretemporada por la cita mundialista, el parqué de la Arena comprobaba como se afrontaba esta cita con el tiempo justo de engranaje. Sin ajustes, pero con la necesidad de no sufrir el primer batacazo ante sus incondicionales a las primera de cambio y ante un rival directo por ocupar una de las plazas del segundo vagón (46-59).

En el último cuarto no llegó la reacción claretiana. La solidez del Casademont Zaragoza no dejó respirar a un rival inseguro y fallón (50-61, min. 33).

Harper acertó desde el exterior para oxigenar a un plantel tocado (53-61), pero el prometedor Alocén respondió de la misma manera. El Granca no entraba en el duelo y se agotaba el tiempo par confirmar un estreno inesperado por el resultado y, sobre todo, las sensaciones.

Harper, el mejor en el debut, tiró de sus compañeros y, tras un triple, encendió al Arena para creer en lo más difícil con más de tres minutos por disputar (58-64 y 60-66).

Pero los despistes defensivos y la única aportación ofensiva de Harper devolvieron al Granca a la realidad en un debut para olvidar (73-79).