Brotes verdes en mitad de la crisis

17/02/2020

Las tablas en Los Pajaritos refuerzan la idea de Pepe Mel pese a que la UD acumula ya ocho jornadas consecutivas sin conocer la victoria. Las Palmas acarició el triunfo y fue de menos a más durante todo el duelo. Además, hay más efectivos.

En la oscuridad de la crisis, en el choque en Los Pajaritos, donde Las Palmas acarició la victoria y solo le faltaron unos minutos para lograrla, se apreciaron brotes verdes. Cierto es que son ya ocho las jornadas que acumulan los amarillos sin ser capaces de conquistar un triunfo, pero los de Mel empiezan a recuperar sensaciones. Sin ir más lejos, la pizarra por fin pareció funcionar y, por si fuera poco, el ariete Rubén Castro volvió a mojar, cosa que ya de por sí sola invita al optimismo en la isla.

Recuperado también el sistema de juego gracias a que poco a poco Mel tiene más efectivos en la banda (De la Bella volvía tras sanción y Aridai después de una lesión), la Unión Deportiva pisó con frecuencia el área numantina. Narváez, perdiéndole ya el miedo a ir a los golpes luego de tener que operarse y competir con una máscara protectora, es otro recurso con cierto potencial a tener en cuenta. 4-2-3-1 sobre el césped de Los Pajaratos, y pese a que el experimento de Pedri en la sala de máquinas no cuajó como se esperaba, la escuadra grancanaria tardó en conectar con el partido pero acabó mereciendo llevarse los tres puntos y solo una concatenación de errores evitó el fin del maleficio amarillo. Un mal despeje de Alberto De la Bella habilitó a Curro, que no marró ante Valles dentro del área.

Aun así, y cuando Mel reubicó a Fede Varela en el doble pivote junto a Javi Castellano, adelantando, cómo no, a Pedri a la zona de mediapunta, la Unión Deportiva comenzó a carburar. Con Benito como amenaza constante por la derecha y Narváez con el rifle cargado por el carril izquierdo, el combinado insular poco a poco fue creyendo en la posibilidad de facturar los tres puntos hacia Gran Canaria.

Ya lo dijo Narváez nada más concluir el encuentro en Soria («Hay que tener un poco de maldad en situaciones así. Sobre todo en los momentos finales. La Segunda División es así y tenemos que seguir aprendiendo») y no le faltó razón. Los amarillos solo pecaron de novatos, pues no supieron manejar el tiempo del partido y arañar segundos al cronómetro. Así volaron dos puntos y se esfumó el ansiado triunfo.

Con todo, los apuntes que dejó el enfrentamiento en Los Pajaritos ante el Numancia, donde los grancanarios empataron 1-1, señalan cosas positivas a tener en cuenta en enfrentamientos futuros. Este sábado, los de Mel tendrán una nueva oportunidad de dejar atrás fantasmas y frenar la mala racha en Santo Domingo ante el Alcorcón (15.00 horas).

Así pues, las tablas prolongan las semanas sin reencontrarse con la victoria, pero el sol siempre sale detrás de las nubes y las prestaciones que dejó el cuadro isleño no son del todo negativas. Ahora, y con la mente puesta en vencer al Alcorcón, Las Palmas tiene la oportunidad de renacer y reivindicar sus buenas sensaciones. Santo Domingo es un campo de minas donde la Unión Deportiva no suele estar cómoda, pero ganar en tierras madrileñas puede suponer el despegue grancanario. De momento, ya el técnico tiene extremos para tratar de volar y Fede Varela pide su sitio a gritos en el once titular. Poco a poco todo vuelve a la normalidad.